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viernes, 14 de abril de 2017

Rogaine Collserola 2017

Y con la carrerilla, marchando una nueva entrega con una de orientación. El recordatorio de rigor, ya sabéis, un rogaine, un cierto tiempo (6 horas en este caso) para hacer el máximo número de puntos de entre las balizas que salen en el mapa. Cada baliza vale tantos puntos como indica su primera cifra (la 38, 3 puntos; la 82, 8 puntos). Estrategia, orientación y correr.

En esta ocasión el Rogaine de Collserola, prueba de 6h organizada por La Nova Fita y que discurrió por la zona norte del Parque Natural de Collserola, en los alrededores de Barcelona. La cita fue el sábado a las 10 de la mañana en El Papiol y Aurelio fue mi compañero de batalla esta vez. Collserola se caracteriza por un terreno de vegetación espesa y una extensa red de caminos y pistas. El relieve es bastante accidentado, sin largas subidas pero sin tampoco terreno llano. Eso hace que la estrategia se base bastante en unir balizas intentando aprovechar posibles senderos a nivel y minimizando los rumbos campo a través. Se prevé un rogaine bastante físico, de muchos kilómetros y mucho correr. Como de costumbre, 20 minutos antes de la salida llega el momento de abrir los mapas y trazar el plan:
Como era de prever, en la salida (que coincide con la meta) nos encontramos en el extremo oeste (y un poco norte) del mapa. En los alrededores hay mucha densidad de balizas, aunque de pocos puntos. Está bien porque eso nos puede permitir adaptar la estrategia hacia el final, según el tiempo disponible. El dilema principal es si recorrer el mapa en sentido horario o antihorario. En el extremo noroeste hay una línea muy clara con cuatro balizas (36-45-73-31) que nos pueden permitir una conexión rápida y productiva. En cambio hacia el sur están más "desordenadas". Siempre va bien empezar con un buen ritmo de balizas así que vamos a empezar hacia el norte. Saldremos por un pequeño bucle (55-42-32), de ahí conectamos con la línea 36-45-73-31, empezamos con los desniveles hacia 92 y 61, zona alta hacia 48-46-53, bajada al extremo noreste donde hay bastantes puntos (84-52-81) y de ahí ir subiendo y bajando hacia el sur: 62-44-91-35. Aquí la duda es si pasar por el punto de agua. Es prácticamente el único fuera de las zonas urbanas. Veremos cómo llegamos a ese punto y decidimos. Si no fuese necesario de la 35 iríamos a 75-74-56-58-83-64 y aprovechando de la mejor manera posible el desnivel, 77-57-65-93-47. En esta zona hay varias propiedades privadas (zonas de color verde en el mapa) que complican bastante la conexión de los controles. Optamos finalmente por 38, ida y vuelta desde el este a la 76 y de aquí a 33-72-67-66, la 71 y 51 que quedan un poco colgadas, y 82-43 y la zona final (37-63-41-34). Evidentemente este es el plan optimista. El mapa es 1:20000 (1cm = 200m) así que las distancias son grandes y se avanza lento en el mapa. Veremos qué tal pintan las cosas una vez en carrera.
A las 10 salimos por unas calles en fuerte pendiente que nos dan un primer calentón. Unos senderillos en las afueras nos llevan a una vaguada donde está la 55, pero las prisas iniciales nos llevan a un primer despiste, ya que el control está en un rinconcillo ligeramente al oeste. Con más calma fichamos 42 y 32, pero el camino a la 36 vuelve a ser un poco confuso a través de unos campos con alguna valla imprevista. Aún así las balizas están próximas y la línea 36-45-73-31 cae con facilidad. Los 9 puntos de la 92 están algo más escondidos pero no nos hacen perder más de un minuto y acabamos de subir para tirarnos al otro lado y con un pequeño campo a través fichamos la 61 cuando se cumple la primera hora de carrera. Ya llevamos 9 balizas, así que llevamos un muy buen ritmo. Si seguimos así igual nos da tiempo de cumplir con todo el recorrido previsto. Siempre a base de senderos, pistas y calles cumplimos con la 48, 46, 53 y las tres del noreste, 84-52-81. Las fuerzas responden y podemos correr toda la subida y la bajada a la 62. La 44 y la 91 plantean dilemas de elección de itinerario. Para la primera optamos por un rodeo por el sur, mientras que la segunda la atacamos bajando desde un camino que rodea por el este. Acabamos de subir hasta la 35, y dado que vamos bien de agua, decidimos seguir hacia la 75 (con una llamada de la naturaleza que nos hace perder algo de tiempo por el camino). Aurelio propone un campo a través hacia la 74 que nos sale muy bien, mientras que la 56 la hacemos a través de un laberinto de caminos. Las siguientes balizas plantean menos problemas (83-64-77) mientras que la 57 es algo más confusa pero Aurelio la resuelve muy bien siguiendo una loma. Sin problemas caen la 65 y la 93 y camino de la 47 tomamos un pequeño atajo a traves de un precario puente y un pequeño campo.
En este punto toca hacer un planteamiento. Llevamos casi cuatro horas y media y todavía nos quedan muchas balizas. No va a dar tiempo de hacer todo. Decidimos descartar de momento las dos balizas de 3 puntos, 38 y 33, y vamos hacia la 76 pasando por un punto de agua que nos sienta la mar de bien. La travesía hacia la 72 se hace bastante larga, con lo que va tomando forma un segundo descarte, el de las balizas 71 y 51. Vamos a asegurar el resto de los controles: 67-66-82-43. Los vamos fichando sin problemas y llegamos a la 54 a falta de media hora. Nos quedan cuatro balizas pero están bastante juntas. La 37 está en un árbol caído y la encontramos bien. En cambio en la 63 perdemos un par de minutos porque nos pasamos la entrada del camino correcto. Quedan menos de 20 minutos, tenemos que asegurar. Llegamos a zona urbana, cosa que facilita las cosas. La 41 está en un pequeño agujero bajo unas casas. Nos metemos ya en las calles del Papiol y mirando todos los detalles del mapa llegamos a la 34, en una plazoleta, justo cuando se pone a llover con fuerza. Los últimos cinco minutos hacia la meta nos remojamos de lo lindo, y llegamos al control de meta a las 5h55, con 5 minutos de margen.


Al final fueron 48,6km y 2200m de desnivel positivo. Los 228 puntos nos permitireron conseguir la victoria de la prueba. Creo que fue uno de los mejores rogaines que he corrido. Buena estrategia, bien físicamente y muy pocos errores de orientación o elección de itinerario. A lo sumo sin esos poquillos fallos quizá nos hubiese dado tiempo de hacer 38-76-32 en lugar de hacer 76-72 después de hacer la 47, pero bueno...
Lo mejor del día es que las fuerzas y las antiguas lesiones han respondido para los dos. Era una prueba de fuego para ver si nos animábamos a tirar adelante con la primera gran cita del año y la respuesta ha sido positiva. Así que en tres semanas (ahora ya sólo una) nos vamos al Campeonato de Europa de Rogaine, en San Gimigniano, en la Toscana italiana. Ahí serán 24 horas, otras variables, otros equipos... y por nuestra parte la misma ilusión o más.

Besos y abrazos

P.D: rincón del freak:
Material empleado:
- Zapatillas, las Cascadia de Brooks (11)
- Mochila: la Ultimate de 11 litros, ya condenada a los rogaines y llena de agujeros de tanta zarza
- Agua: dos bidones de 0.6. Justillo, si no hubiese estado nublado creo que hubiese llegado al agua en la reserva, o bien hubiéramos tenido que alterar la estrategia
- Comida: tres clásicos brioches con queso y mermelada y unas barritas de la marca Trek que vende un argentino en un colmado debajo de mi casa y que están sorprendentemente buenas, sobre todo las de chocolate

Distancia recorrida: 48.6km. Bastante, de hecho es el segundo rogaine con más distancia recorrida de los que he hecho, después de uno que hice con Jaume en Capellades (49.5km en 5h45). En esta ocasión hicimos creo que más desnivel que en Capellades, unos 2250m de desnivel positivo, y teniendo en cuenta que también hubo algo de campo a través, la verdad es que unos buenos números. Parece que la máquina se va engrasando

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