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sábado, 26 de diciembre de 2015

Campeonato de España de Rogaine: Gran Canaria

Vamos a sacarle las telarañas al blog...

Admito que me salté una crónica por el camino (algunos me han puesto falta por ello ;-) ). Hace cosa de un mes hicimos con Jaume el Rogaine de Cap de Creus (12 horas de batalla contra zarzas de todos los tamaños en las que acabamos terceros a años luz de CD Navarra y algo por detrás de Entrebalizas de Madrid). No sé si porque no fue nuestro mejor día o porque los días después estuve más liado que la pata de un romano, lo fui dejando pasar y hasta hoy hemos llegado. Llegados a este punto casi que os explico mejor la historia de este finde, que se nos ha dado mejor, jejeje... Llamadme ventajista.

Asi que este fin de semana pasado nos fuimos para Las Palmas para participar en el campeonato de España de Rogaine. Los más fieles seguidores de este blog recordaréis que allá por el mes de mayo hicimos otro Campeonato de España de Rogaine, en el que Jaume y yo hicimos equipo con el maestro Tommi Tolko, y nos dio una clase magistral que nos llevó a ventilarnos todas las balizas con media hora de margen. No conozco muy bien los detalles del tema pero la cuestión es que aquel era de la Federación Española y este es el del circuito Iberogaine. Debe haber algún problema entre ambas partes o algo así...
Así que después de todo el día de aviones y esperas y 60kms de por carreteras repletas de curvas de Gran Canaria profunda nos plantamos en Artenara, un pueblecito de la zona noroeste de la isla. En época de recortes optamos por la opción rastrera de dormir en el suelo del pabellón municipal. La acústica del recinto, fantástica para amplificar los ronquidos inevitables de situaciones en las que duermes con 20 o 30 personas.

A las 4 de la mañana arriba, desayuno, preparar las cosas y para la salida, que a las 5.30 reparten mapas. Tenemos 30 minutos para preparar la estrategia. Esto es lo que encontramos...
http://www.sportrec.eu/ui/#1b74rru

Inciso: vamos a hacer un experimento, el link anterior es un mapa interactivo donde al principio estamos todos los equipos en la salida (podéis ver el mapa entero) y si le dais al play podéis ir viendo como evoluciona cada uno después. Bastante más fácil de seguir que mis pantallazos con líneas del Paint...

Hacemos lo de siempre, 4 cuadrantes y a sumar puntos en cada zona. Hay más puntos en el oeste y además parece que más desniveles así que decidimos empezar por ahí. La salida está al sur y en el centro así que la idea es recorrer el mapa en sentido horario (a grandes rasgos). Este rogaine tiene la particularidad de que se puede acabar en el mismo punto de salida y en el avituallamiento (HH) situado al oeste. Bueno, en principio escogemos la primera opción. Nuestro plan es empezar hacia la 47 (justo al sur) e ir hacia el oeste más o menos a nivel: 99-56, subir a la 79, bajar hacia 98, 87... De ahí subir hacia el norte y barrer esta zona del mapa... Iremos viendo.
Justo a las 6 de la mañana suena la cuenta atrás y salimos todos los equipos, cada uno según su estrategia. Giramos por una calle pero donde pensabamos que podríamos saltar a la carretera desde la que atacar la 47, sólo vemos un muro de casas. Pues nada, a rodear hacia el oeste... Me parece que algo parecido les ha pasado a Tommi y Aurelio, que junto con CD Navarra son nuestros equipos de referencia. Bajamos por una carretera hacia la rotonda del pabellón donde hemos dormido y le digo a Jaume que ya que estamos aquí vayamos a tachar la 35. Subimos por una cuesta y tras unos metros de caminillo la encontramos fácilmente en una terraza (del monte, no de un bar...). Deshacemos nuestros pasos y vamos a seguir con nuestro plan establecido. Bajamos a la 47 por un caminillo y un breve repecho hacia lo alto de un montículo y de ahí nos dirigimos a la 99 intentando ir a nivel aprovechando un sendero. Esta primera hora es de noche, que no es lo nuestro (almenos cuando no hay salsa de por medio...), así que nos toca estar muy atentos para no cagarla. Subimos por un espolón siguiendo unas luces que están fichando en la 99 y después de marcarla bajamos a recuperar la pista que flanquea la montaña por el sur. Intentando atajar nos liamos por unos cortados muy empinados. Moraleja: a la que las líneas de desnivel estén muy juntas, no nos emocionemos... Finalmente llegamos a la pista y subimos a buen ritmo hacia la 56.
En el camino de acceso nos surge un problema. El sendero describe una S que nos hace creer que ya estamos al lado de la baliza. Nos pasamos 10 minutos buscandola en lo alto de un espolón. Nada... Al final nos vamos. Si está más arriba bien, si no seguimos adelante porque no nos podemos pasar todo el día. Efectivamente, 100 metros más arriba hay otra S parecida (esta sí es la del mapa) y encontramos la baliza en el espolón siguiente. Moraleja: hay algunos detalles de los senderos que no están en el mapa, cuidado con eso... De camino a la 79 hay que subir y tirar de pata, cosa que a estas alturas todavía no duele. Van saliendo las primeras luces y eso facilita las cosas. Fichamos esta baliza y nos dejamos caer por un buen sendero hacia un cruce de carreteras desde el que atacamos la 98. De bajada hacia la baliza nos encontramos un tipo tumbado sobre una manta en medio del bosque. Está tan sorprendido de vernos como nosotros a él. Atinamos bastante bien los 9 puntos de la 98 (recordad que la puntuación de cada baliza es la cifra de las decenas) y de ahí vamos sin mucha dificultad a la 87.
Aquí el plan original era ir hacia la 78 olvidándonos de la 67 (también habíamos descartado de inicio la 57, perdida hacia el sureste), pero Jaume propone que vale la pena ir a hacerla aprovechando el sendero que llanea-baja hacia allá. Me convence y añadimos estos 6 puntos a la lista, antes de seguir hacia la 78, que también se encuentra fácil en lo alto de un espolón con unas vistas hacia Tenerife espectaculares. Recuperamos el camino y bajamos a buen ritmo hacia la 97. Otros 9 puntos y hacia la 44 por una acequia que facilita mucho las cosas. Algo más de lío hacia la 43, hasta que volvemos a recuperar la acequia y un sendero posterior que nos dejan sin problemas en estos 4 puntos.
Parece que no pero llevamos ya 3 horas de carrera. Nuestro plan ahora es subir a la 77 e ir al avituallamiento. Enfilamos esta subida y yo noto que voy menos alegre que otros días. Pasar de entrenar 6 días por semana a bailar 6 días por semana es lo que tiene, no le puedes pedir peras al olmo... Algo preocupado por mi futuro en la carrera y aprevechando que Jaume me deja marcar el ritmo intento poner una marcheta sostenible. Vamos identificando revueltas y cortados a un lado y a otro. Se hace largo... Finalmente salimos a lo alto de una terraza, donde encontramos la baliza y más vistas impresionantes. Salimos al nordeste hacia la carretera y en vistas de que corremos el riesgo de que el avituallamiento no esté montado (abría a las 10, 4 horas de carrera), decidimos fichar antes la 33. Llegamos a la HH cuando están poniendo los primeros vasos de Coca Cola. Reponemos líquido, que el día pinta duro a nivel de calor y no tenemos muy claro cuando podremos avituallar de nuevo, y seguimos adelante con el plan. Aquí hemos descartado las cuatro balizas del extremo noroeste (95, 101, 76, 52) y un pequeño bucle hacia el sureste (53-88-55-45). El ritmo es de entre 3 y 4 balizas por hora, así que vamos hacia las 40 balizas, lo cual quiere decir descartar unas 20.
Salimos hacia la 34, sin problemas y tras superar un montículo bajamos hacia la 85. Nos colamos un poco en el rumbo y acabamos demasiado a la izquierda, en un grupo de rocas. Las descripciones de control indican que la baliza está en UNA roca, no en un grupo... Al final acabamos viendo un mega-pedrusco algo más al este. Es el bueno... Bajamos a buscar la carretera que nos lleva a la 65, sin más problemas que el de que estoy a punto de perder el Sportident (la pinza que sirve para registrar el paso por las balizas). Jaume salva la carrera y mis 60 euros de fianza. Nos dejamos la 32, que son 3 puntos y queda muy colgada, y nos vamos a la 42 pasando antes por una fuente. Encontramos la baliza al oeste de un pequeño embalse, con algo de confusión ya que nos parece que el mapa la marca al este. Celebramos otro mini-consejo de guerra y decidimos ir a por las balizas 75 y 64, 13 puntos que teníamos ahí en duda. El laberinto de caminos hacia la 75 es algo complicado pero al final tiramos de rumbo y acabamos dando con ella en otra terraza de vistas privilegiadas. Rumbo sencillo hacia la 64, y subimos hacia el este para tachar la línea 84-94-74, 24 puntos que se hacen de forma muy favorable casi todo por caminos. Llevamos 6 horas, mitad de carrera, y hemos hecho más o menos lo previsto en la mitad oeste del mapa. Vamos ahora hacia la otra parte...
Salimos a la presa de un embalse y de repente el sol y el calor nos atizan de lo lindo. Son las 12 y hemos salido de la protección del bosque. Normal... Subimos hacia la 63 con un aire algo apesadumbrado. La temperatura hace que apetezca comer menos. Yo sigo mi rutina de comer algo cada hora en punto (mini-brioche de queso con mermelada, o de paté o un kit kat... mi preferido es el primero). Con el calor tardo 15 minutos en engullir el minibocadillo a base de pequeños tragos de agua. El único consuelo es que el calor es para todos. Duele la ida y vuelta hacia la 68 y se hace mejor la bajada a la 83, durante la que vamos aguzando el oido para ver si encontramos algún riachuelo por el que corra el agua... Nada, el viento... Al menos bajamos por una vaguada sombría donde se está más fresquito. Calores aparte, hasta aquí la carrera está yendo bastante bien. Hemos tenido un pequeño fallo al principio por la noche pero lo demás va según lo previsto. Otra cosa será la estrategia, que nos da la impresión de que es contraria a la de muchos otros equipos. A ver si continuamos así...
Pues no, no continuamos así... Nuestra idea aquí es hacer 73-93-100, para de ahí ir hacia la esquina noreste del mapa. Salimos a una carretera para ir a buscar un camino que sube por un espolón que nos llevaría a la 73. En algún punto nos pasamos de largo (ahora viendo el link que os he puesto arriba veo que si hubiésemos llegado 30 segundos después hubiésemos visto un equipo que venía de arriba...) y acabamos metidos en una vaguada, fuera de camino, todo lleno de muros, vegetación, cactus... Podéis verlo en el video... Más vueltas que un manco en una piragua... La tensión crece y yo me voy cabreando con el mundo y desmoralizando por momentos. Acabamos perdiendo casi media hora hasta que volvemos a salir a un camino identificado, con la sensación de haber tirado la carrera a la basura. Casi tengo ganas de plegar...
En fin, con pocas ganas de hablar me dejo caer hacia la 93, que ahora nos queda más cerca, y volvemos a subir hacia la 73, parándonos a pedir agua en una casa, a ver si así se nos refrescan las ideas. La 100 está descartada, vamos a hacer 72-92-82. Almenos este trozo es fácil a nivel de orientación, todo por caminos sin más problema que aguantar la que nos está cayendo encima. Decidimos pasar por la fuente que hay al lado de la 82. El agua nos levanta un poco el ánimo. Dudamos en qué orden hacer las siguientes cuatro balizas que tenemos al sur. Al final decidimos hacer 91-62-71-80. No presentan mayores problemas y físicamente parece que aguantamos. Yo después del momento de duda de esta mañana parece que he reaccionado razonablemente bien a nivel de piernas. Nos quedan algo más de dos horas y es momento de plantear cómo acabamos el tema. Calculamos que hay tiempo de hacer 7 balizas y nos parece que lo más rentable es hacer 31-70-50, última subida hacia la 90 y de ahí bajar hacia la meta recogiendo 61-49-38. Al ritmo que vamos y si no hay problemas debería ser factible. Si hay problemas siempre podemos descartar la 90 y acortar por la carretera.
Ningún problema en 31 y 70 que caen muy fácil. De ahí bajamos hacia unas casas donde nos tememos una confusión similar a la que nos ha hecho perder media hora hace un rato. Voy identificando bien las casas y los diferentes cruces a escala milimétrica en el mapa. Me crezco... Y me confío. Así que llegados al cruce clave le digo a Jaume que "es por aquí". El camino bueno salía 10 metros más abajo. Eso hace que acabemos flanqueando por un sendero que no es el que nos lleva directo hacia la 50 y que más adelante nos toque atravesar por un terreno algo jodido. No es tan dramático como antes pero es un primer paso hacia tener que descartar la 90. El segundo paso llega cuando, después de fichar la 50 (también con algo de lío), el "camino" que nos tiene que llevar hasta la carretera superior está de plantas hasta la bandera. El sendero deja de ser digno de tal nombre y lo perdemos inevitablemente. La vegetación tampoco se deja así que acabamos subiendo por un terraplen terrible, de gravilla deshecha, en el que subimos la pierna un metro para ganar 10 centímetros. Mil años después acabamos saliendo al ansiado asfalto. La 90, no way...
Quedan 55 minutos, así que plan B y bajamos por la carretera para ir directos a la 61. La bajada relanza un poco las piernas, pero al coger el sendero noto que las mías ya van justas. Con la tensión, no me he comido el bocadillo de las 11 horas y ahora ya me da pereza. Subo como puedo a unos metros de Jaume. Pasamos por la 61 y yo termino la subida un poco zombie y desentendiéndome algo de la orientación. Afortunadamente sólo queda bajar. Entre camino y pista llegamos a la 49. Nos quedan 20 minutos, llegar creo que llegamos, pero no conviene que haya problemas en la 38...
Los hay... En teoría una pista lleva directo a la baliza pero acabamos en un rellano algo más abajo. Quedan menos de 10 minutos, estamos a punto de irnos para la meta. Miro hacia abajo y no hay ningún depósito. Tiene que estar aquí arriba por narices. Me subo por un terraplén y veo la baliza allá arriba. Le grito Jaume y se acerca, con bastantes más fuerzas que yo. Sale primero para buscar un paso de vuelta y yo sigo detrás recuperando un poco el aliento para el último sprint. Llegamos a la pista, que afortunadamente hace bajada. Encuentro algo de fuerzas y alargo la zancada para ganar unos segundos por si nos líamos en las calles al llegar (os recuerdo que si llegamos tarde nos restan 5 puntos). Afortunadente el pueblo aparece ya muy cerca tras una curva de la montaña y entramos en las calles todavía con tres minutos de margen. Al final la misma calle nos lleva a la plaza donde está la meta así que nos acaban sobrando dos. Apurando pero bien, es lo que toca...
Acabo con la sensación de no saber si lo hemos hecho bien o mal. Sin ese fallo a mitad de carrera creo que tendría buenas sensaciones. Así, ni idea. 41 balizas, 261 puntos. CD Navarra y Adventure Addicts (Tommi y Aurelio) parece que han acabado en la otra llegada, así que nos sabemos cuántos puntos han hecho. La primera preocupación es llegar al avituallamiento y recuperar líquidos, que me hacen falta litros. La segunda ir al pabellón a pasar por la ducha. Ahí nos encontramos con todos los demás y comentamos la jugada. Parece que todo el mundo ha tenido sus problemas y al final a pesar de los nuestros, no se nos ha dado mal la cosa :-).

En la cena arraso con tres platos de garbanzos, papas arrugadas, pan con una salsa que no me acuerdo qué era pero que pintaba potente... Perfectamente recuperado para la foto en un pódium que será difícil que repitamos en este orden, pero muy contentos porque parece que con nuestros fallos y problemas pero vamos mejorando.

Besos y abrazos

P.D: algunos datos para freaks:
Distribución de puntos:
0-2h: 45 puntos (7 balizas)
2-4h: 40 puntos (7 balizas)
4-6h: 58 puntos (9 balizas)
6-8h: 36 puntos (5 balizas)
8-10h: 54 puntos (7 balizas)
10-12h: 28 puntos (6 balizas)

Zapatillas: Scott Kinabalu Supertrac, puede que la zapatilla más equilibrada que he probado, cómoda, buen agarre, cierto que no era el terreno más exigente que he visto. Sólo, por las hojas secas de pino en el suelo, que resbalaba algo. Única pega, la durabilidad, empiezan a tener algún punto débil.
Mochila: Ultimate de 11 litros, con dos bidones de 650ml y el Camelbak (suerte)
Comida: 8 minibocadillos y 4 kitkats (me sobró un minibocadillo y 2 kit kats)




domingo, 18 de octubre de 2015

II Rogaine Internacional de Vilassar "Memorial Iñaki Pérez"

Buenas!

En el ocaso de la temporada 2015, la semana pasada hice el primero de los rogaines que tenemos planeados con Jaume para este otoño. Recordatorio por si hay algún recién llegado: carrera de orientación, mapa con un cierto número de balizas y tienes un tiempo determinado (en este caso 12 horas) para hacer el máximo número de puntos (cada baliza tiene diferente puntuación entre 3 y 9). Estrategía, orientación y físico.

Después del buen resultado del mundial llegábamos con ganas de más balizas. Esta vez se nos unió Esteban, compañero de fatigas este año en la Ronda dels Cims a finales de junio. Siendo la carrera de 12 horas tenemos toda una hora, para preparar la estrategia. Esto es lo que planeamos:


La salida y la meta está donde empieza la linea roja (primera figura arriba a la izquierda) y salimos hacia la 37, 39,... Lo rojo es lo que planeamos inicialmente, uniendolas todas (menos una) para después poder recortar donde sea conveniente y sobre la marcha. Las lineas verdes marcan por dónde recortamos finalmente durante la carrera. El criterio general fue el de empezar hacia la zona donde había más puntos (unos 50 más en la mitad este que en la oeste) e ir evitando hacer mucho desnivel. 
Al principio tuvimos algún fallo de elección, intentando cruzar campo a través en zonas donde no salía a cuenta porque la vegetación era muy espesa en general. Veníamos acostumbrados del mundial de Finlandia donde se podía ir siempre recto y mira... Después de empantanarnos bastante camino de la 90 decidimos ir por camino excepto cuando se viese muy claro. A partir de ahí nos centramos y fuimos siguiendo con el plan sin fallos de orientación catastróficos, aunque a medida que se acercó la mitad de la carrera el ritmo fue decayendo un poco. Llegamos al Hash House (avituallamiento dispuesto por la organización) poco antes de las 7 horas y ya viendo la necesidad de recortar bastante el plan previsto. Lo primero que descartamos es un 90 y la 32 que había en la esquina sudoeste, muy mal conectados. Nos saltamos también la 36, que está cerca pero son sólo 3 puntos. Y por último dejamos pendiente ir viendo cómo vamos en la parte norte del mapa y cortar hacia la meta a la que nos queden 2 horas de carrera.
Siguió la misma tónica, sin grandes fallos de orientación pero con ritmo decreciente, así que al final decidimos pasar de la 52 a la 79 y de ahí ir volviendo por la 85, 57,54 y 64. Dejamos la 86 y pecamos de demasiado conservadores, ya que nos hubiera dado tiempo. Al final llegamos con 308 puntos y en tercera posición. Primeros Xavi Batriu y Lleí Viles, que ya nos han ganado dos veces antes este año (326 puntos) y segundos el equipo de CD Navarra (con 322). Dentro de un mes tenemos otro rogaine de 12h en Cap de Creus. Ya con ganas de correr y volvernos a enfrentar a otro mapa!

Besos y abrazos

lunes, 28 de septiembre de 2015

Rialp Matxicots 2015




Buscando una carrera interesante para cerrar la temporada de montaña en el mes de septiembre, enseguida fui a parar a la Rialp Matxicots. Una carrera con buena fama por su carácter popular, buena organización, recorrido técnico y bonito... Son 82 kilómetros con 6100 metros de desnivel positivo, describiendo una especie de ocho con centro en el pueblo de Rialb en el Pirinieo de Lleida. El primer bucle sale hacia el oeste subiendo de golpe hasta el Montsent de Pallars (2880m) y suguiendo por rincones de alta montaña hasta la pista de esquí de Espot y volviendo por la Vall de Caregue en dirección a Rialb. Los últimos 28kms suben hacia el lado opuesto hasta les Penyes d'Auló y después nuevamente por la vertiente oeste hasta el pueblo abandonado de Sant Romà de Tavèrnoles. La particularidadde esta carrera es que su recorrido pasa por todos los pueblos del municipio de Rialb y lo hace evitando al máximo posible los tramos de pista, utilizando senderos bastante técnicos. Si a eso le añadimos una relación entre distancia y desnivel acumulado importante (del orden de la de carreras como la Ronda dels Cims), tenemos ante nosotros un recorrido bastante exigente.
Personalmente me presenté a la carrera con algo de incertidumbre sobre mi estado de forma. Después del mundial de rogaining hice una semana de descanso en Lyon más una segunda en Perú donde por trabajo no tuve tiempo de retomar los entrenos. La siguiente semana me la pasé caminando por la Cordillera Blanca, mochila a la espalda y en altitud, lo cual supuso un buen entreno, pero todo de caminar y caminar. Por último la semana pasada zanjé la preparación con un par de rodajes suaves durante la semana.


Con incertidumbre pero con ganas, me presento en la salida el sábado a las 5.30 de la mañana. Me encuentro con un montón de amigos, Jaume, Salvador, Ruben, Tomas,... Veo también a Nahuel Passerat, a quien no conozco todavía pero que siendo el ganador del año pasado y tercero en la Ronda dels Cims de este año, para mí es el gran favorito para ganar la carrera. Le oigo hablar con algún otro francés (ya sé cómo las gastan, seguro que no han venido de paseo!). El nivel no está nada mal y hay bastante gente que potencialmente puede estar por delante mío, así que vamos a ver qué tal se nos da el día. La cuenta atrás acaba con las especulaciones y las dudas y salimos callejeando por el pueblo. Vamos torciendo a derecha e izquierda siguiendo a un tío con una bici. Intento colocarme más o menos aunque sin pegarme un calentón. Finalmente salimos del pueblo y tomamos un sendero donde empieza la dinámica de caminar-trotar. Intento ubicar la carrera. Tengo seis o siete corredores delante. Hemos salido juntos los de la modalidad ultra (82km) y la modalidad trail (52km), así que no sé exactamente mi posición. De todas formas el ritmo me parece bueno, vivo, pero me noto con las piernas frescas y la respiración correcta, así que me doy por satisfecho.
En medio de la noche se van sucediendo tramos de sendero en subida con pequeños toboganes. Me meto en un grupito de cuatro donde está también Ivan Artigas y otros dos corredores que no conozco pero que como Ivan hacen la de 52km. "Ei Ivan! Qui hi ha davant?"..."En Gamito"... "Només en Gamito?"... Eso querría decir que voy primero de la ultra, así que me calmo un poco y sigo subiendo al ritmo del grupo. En esa dinámica cruzamos un pueblecito, donde me encuentro a mis padres. "Cuantos van delante?"... "Dos y después vosotros". Aps, entonces hay otro corredor no identificado... Debe ser Nahuel. Bueno, de todas maneras para mí este ritmo es bueno así que toca dejar de mirar delante y detrás y fijarme más en mis sensaciones y en comer y beber bien. Y la verdad es que mis sensaciones de momento son buenas. En las subidas troto poco a poco pero con cierto dinamismo y en las bajadas en seguida noto que recupero las pulsaciones y la respiración. Con esta dinámica llego al avituallamiento de Seurí (km9), donde mi padre me dice que los de delante han pasado a 3 minutos.
Acabo de comerme un minibocadillo (queso con mermelada) de los que llevo, así que cojo un trozo de naranja para complementar y sigo adelante. Salimos callejeando por el pueblo y conectamos con una pista en bajada que nos deja en la subida definitiva hacia el Coll de Triador. A Seurí hemos llegado 7 u 8 corredores bastante juntos (creo que la mayoría de la Trail) pero ahora nos quedamos delante un tal Xavi y yo. Va un poco a tirones pero su ritmo medio me va bien. Van apareciendo las primeras luces que muestran una bonita ladera de prados donde las vacas se preguntan qué narices pasa hoy con tanto zumbao con camisetas de colores. Apago el frontal y tiro a ritmo de bastones hacia el collado, que me parece sorprendentemente próximo. Señal de que las sensaciones son buenas y la moral alta. Llegando arriba paso a Xavi y asomo a lo alto de la loma, justo cuando llega otro corredor por detrás. "Eres el primero?" (ponedle acento francés a la pregunta ;-) )... "No se, diría que delante está Nahuel"... "No, no, Nahuel va detrás"... Pues entonces si... parece que vamos primeros. El chico en cuestión es Thomas, de Toulouse. Aprovechamos 200 metros de pista en bajada para charlar un poco mientras llegamos al avituallamiento.


Relleno algo de agua y cojo un par de trozos de fruta y salgo junto a Xavi y unos metros detrás de Thomas, que ha pasado por el avituallamiento como un rayo. "A veure si empaito a aquest home..." le digo y salgo detrás de Thomas para ver si puedo ponerme a rueda y seguir el ritmo. Le recupero algo mientras la pendiente es moderada, pero a medida que nos vamos acercando al resalte final del Montsent de Pallars el terreno se pone tieso y veo que él sube mejor que yo. Si me cebo voy a salir de punto, así que sigo a la mía, por terreno francamente duro. Creo que el camino más convencional sube más  la derecha, al solecillo, pero a nosotros las banderolas nos llevan totalmente recto hacia una canal y a la cima. A quien si alcanzo es al corredor que iba segundo, un chico con un cortavientos rosa que está parado con los brazos en jarra. "Osti, no estic gens fi a les pujades avui, no sé què em passa..."... Pero si no hemos hecho más que subir de momento... La verdad es que el hombre tiene pinta de haberse salido de punto cosa fina. En fin, le animo y sigo a lo mío, bastones y para arriba. Voy bastante lento pero es que el terreno no da para más. Thomas me saca algo de ventaja poco a poco pero la distancia debe estar entorno al minuto si llega. Sigo más preocupado de llevar mi ritmo que de las distancias, que no queda nada... A medida que me acerco a la canal que da acceso a la cima aparece una nueva preocupación. Tengo las manos congeladas. Tengo los guantes en la mochila, pero como veo el sol que da un poco más a la derecha me digo que pronto saldré al calorcillo y todo irá bien. Estúpido, lo sé. La cuestión es que no siento ni el pulgar ni el índice de las dos manos y llega un punto que hasta me cuesta coger el bastón. Peleando con mis dedos acabo saliendo a la loma cimera a unos 100 metros de Thomas. Hay un montón de gente en el control de la cima que nos anima! Con el frío que hace...



Así está la carrera, Jordi Gamito de la trail, a lo suyo, ni lo hemos visto, detrás venimos Thomas y yo, y los que vienen detrás mío si no me equivoco también son de la de 52km. Me gusta el ritmo que llevo así que sigo a lo mío y con la recuperación de las manos como preocupación principal. Bajo un tramo técnico mientras me golpeo las piernas con las manos e intento comer otro minibocadillo. Demasiado... Acabo en el suelo. Con un punto más de cuidado sigo por zona de tarteras, alta montaña de la buena y con unas vistas espectaculares. Aneto a un lado (casi no lo reconozco, pelado de nieve como está...), Pica d'Estats al otro, todo con el color rojizo de la mañana. Algo de terreno rompepiernas da acceso a la subida al Montorroio, otros 200m de repecho que hago manteniendo distancias con Thomas (sigue el minuto más o menos). Paso por el control de la cima y bajo hacia un collado donde hay una tienda y un tío haciendo fotos (había un montón de voluntarios haciendo fotos... viene bien para la crónica ;-) ), y de ahí voy bajando por una bonita vaguada de prados hacia unos lagos que hay al fondo del valle. Veo que le voy recuperando terreno a Thomas. Raro, porque normalmente es en la subida donde recupero y en la bajada donde se me van... Sin cebarme y siguiendo con la rutina de alimentación (ahora toca un quesito de membrillo) pero voy recortando hasta que le alcanzo poco antes de llegar al avituallamiento del Pas de Mainera (km26).

Acabo de comer, así que cojo algo de fruta, que es lo que yo no llevo, y sigo adelante. Thomas me alcanza "Ça va Albert? Tu es en forme!"... Hombre no me quejo pero tú en la subida vas como una moto... Enseguida el terreno se vuelve a poner tieso subiendo hacia Les Picardes, así que la conversación se termina y Thomas vuelve a poner un ritmo excesivo para lo que considero prudente para mí, así que vuelvo a dejar unos metros y poner mi ritmo clásico de "dos pasos - un bastón - una respiración". Con algún pequeño trote en un descasillo pero por lo demás, vuelve a ser una subida francamente dura hasta los 2700m. Me tomo con calma el inicio de la bajada para comer algo y cambiarle el agua al canario. Eso hace que Thomas se me vaya algo más y en la bajada tenga que poner un plus de atención para seguir las banderolas. Tampoco supone demasiado problema, la verdad es que el marcaje es muy bueno y es fácil seguir el recorrido incluso aquí que no hay demasiado sendero. Voy avanzando por pequeños toboganes herbosos hasta que llega un punto en que el sendero hace un flanqueo a la izquierda y me deja en una loma que conecta ya con las pistas de Super Espot. El resto de la bajada es por pistas de esquí, sin más historia que la de intentar reservar los cuádriceps. En este plan llego al avituallamiento de Super Espot 1900 (km33).

"Te lleva cuatro minutos" me dice mi padre. Pues bien... Sigo pensando que llevo el ritmo que me toca, así que si el va más rápido porque puede, pues mala suerte. Venía comiendo, así que como algo de fruta, repongo el Powerade y salgo a por la siguiente subida, de unos 400m. No miro atrás... No sé cómo viene la carrera pero desde la Ronda dels Cims de este año he adoptado una dinámica de nunca mirar atrás. Creo que muy pocas veces conduce a algo bueno. La subida consiste en una gran S, derecha-izquierda-derecha, primero por pista de esquí y después por un sendero. Se me pasa bastante rápido con mi marcheta de paso-bastón-respiración. No veo a Thomas, pero estoy contento, me siento bien, esforzándome, pero con sensación de sostenibilidad. En la cima el recorrido conecta con una pista que sigo durante unos 300m, para coger después unas trazas que van siguiendo la loma nuevamente en dirección a Rialb. Más adelante las banderolas me llevan hacia un sendero que baja a la derecha hacia el fondo de la Vall de Caregue. Se trata de un senderillo estrecho pero corrible a ritmo aceptable en su gran mayoría, aunque la parte que discurre por el fondo del valle es de esas con toboganes que te van desgastando. Lo cierto es que los 7 u 8 kms de bajada hasta la Ermita de la Mare de Deu de la Muntanya (cuántas ermitas deben llamarse asi en Cataluña?) se me hacen largos (creo también que aquí debería haber comido algo... ya sabéis, a toro pasado todos somos Manolete...). Paso por la ermita (km43-44) ya algo justo de agua, pero de ahí el terreno es cómodo hasta Caregue, donde hay avituallamiento. A todo esto llega un corredor por detrás... Miro el dorsal... 300 y pico... Ufff, es de la trail. Le dejo pasar, porque entre que va mejor que yo y que está ya cerca del final de su carrera, su ritmo no es el mío. Llego a Caregue (km46), nuevo avituallamiento.

"El primero ha salido hace un minuto"... mi padre, que me vuelve a pasar referencias. Yo estoy a la mía reponiendo líquido y comiendo algo más de fruta, asi que hasta que no me largo no empiezo a asimilar la informacion. Será que va justo? Se habrá pasado de rosca? O quizá como han llegado justos al avituallamiento mi padre se ha confundido y ha visto salir al tipo que era segundo de la trail... En fin, no sé, pero una vez más opto por focalizar mi atención hacia mí mismo, porque en este úlitmo tramo de bajada he tenido la sensación de que perdía algo de la alegría del principio. Venga, saca otro minibocadillo... Ahora toca de paté... Llego al fondo del valle, cruzo el río y subo hacia el pueblo de Escàs. El minibocadillo todavía no ha hecho efecto y en cambio el sol aprieta, así que el primer tramo de subida me cuesta. Incluso la cabeza falla algo y pierdo un momento las marcas. Deshago unos metros y veo que viene otro corredor... 400 y pico... Uffff, otra vez... "Què ets de la Ultra? Osti què valent!"... Espero que no lo haya sido demasiado... "Venga que ja és teu això!"... "No, no, n'hi ha un altre per davant"... "Què saps quans n'hi ha de la Trail?"... "Vas tercer"... le digo... "Osti! Tercer?" Y el hombre me pasa la mar de animado y va en busca de un podium que tiene en el bolsillo. Yo sigo a la mía y poco a poco parece que el bocadillo de paté llega a los músculos, mas o menos al final de la subida. No está mal, porque eso me da un puntito de alegría y agilidad para la bajada y llego con fuerzas y cabeza renovadas al pueblo de Surp y los últimos dos kilómetros de bajada a la Barraca dels Caçadors. Poco antes de llegar un voluntario me dice que el primer acaba de pasar y que el avituallamiento está a 800m. Bueno, así que realmente parece que Thomas lleva dinámica negativa, porque yo también la llevo y aún así le he recuperado. Salgo a los úlitmos 200m de carretera y celebro un auto-consejo de guerra. Vuelvo a encontrarme bien, pero le he visto un poco las orejas al lobo, así que toca comer aqui algo más consistente. No importa perder 5 minutos, porque quedan tres subidas y el calor aprieta cada vez más. Llego al avituallamiento justo cuando sale Thomas...
"No ha parado?"... "Casi nada"... Tengo la impresión de que eso le puede pasar factura después, así que aún con mas motivo me pongo un plato de pasta y me la como mientras me ayudan a reponer líquido en los bidones. Repito algo más de pasta, algo de fruta para postre y salgo de nuevo a la batalla. Y aquí vino el lío... "Por dónde es?" pregunto... "Hacia arriba"... me señalan una pista. Osti, yo pensaba que cruzábamos el río y empezábamos a subir por el otro lado. "Seguro?"... "Si, si"... Efectivamente las cintas van hacia arriba así que hacia allá me voy, pero la pista hace una revuelta y sigue subiendo y subiendo... Osti, tanto hemos de subir por aquí?... Por ahí viene una chica, le voy a preguntar... "Ha pasado el primero por aquí?"... "No, hace un cuarto de hora que paso por aquí y no ha pasado nadie, tu eres el primero"... Mierda... Seguro que me he pasado un desvío y estoy subiedo por donde es la última bajada, por eso hay marcas... Estrés... Me saco la mochila y cojo el movil... Llamo a mi padre... "Pásame a alguien de la organizacion que creo que estoy yendo por donde no es"... Mi padre se estresa al cuadrado y veo pocas opciones de resolver el entuerto por teléfono (otro error por mi parte) así que voy bajando de nuevo hacia el avituallamiento. Llego algo mas calmado, pregunto y resulta que yo iba bien y que es Thomas el que se ha colado y se ha ido hacia Rialb. De hecho llega justo al mismo tiempo que yo y sale hacia la pista mientras dice una y otra vez "No entiendo nada"...

Inciso: esto es lo que ocurrió, no se el tiempo que perdimos, si fueron 5 minutos, o 10... el problema seguramente es también la cortada de rollo y ritmo que eso supone. Pero si una cosa ha de quedar clara es que yo no ví ningun fallo por parte de la organización. A mí me indicaron bien y Thomas se fue hacia Rialb tomando un camino donde había dos flechas que indicaban "Trail" hacia Rialb y "Ultra" hacia el otro lado. En mi opinión el fallo fue nuestro, de Thomas por no ver esas flechas y mío por dudar como un imbécil de lo que te han dicho y doblemente imbécil por no tomártelo con más calma y hablar por el móvil con alguien en lugar de volver a bajar.

A todo esto mientras salimos con Thomas por la pista llegan más corredores, Prefiero ni mirar, pero al final acabo viendo que uno de ellos es Nahuel. Vamos que nos pisan los talones... Pero bueno, salimos pista arriba, Thomas delante enchufado y yo detrás intentando calmarme. Volvemos a pasar por donde yo habia llegado y 100 metros más adelante el camino empieza la prometida bajada hacia la carretera. Comentamos un poco el percance justo antes de empezar la subida y tomamos un camino que empieza a ascender haciendo eses. Al cabo de un rato cedo algo de distancia, pero nos mantenemos los dos a unos 20 metros hasta llegar a una pista que parece que llanea hacia Beraní. Veo un cartel que pone 30' al pueblo así que deben ser un par de kilómetros. Noto que los macarrones empiezan a llegar a los músculos y que vuelvo a trotar con mas alegría camino del avituallamiento (km60). Mientras repongo Aquarius y agua ocurre lo que me venia temiendo hace un rato. Aparece Nahuel y otro corredor. Vamos que si me descuido, de ver factible la primera posición puedo pasar a quedarme sin podium. "Bravo!" me dice Nahuel... No muy bravo me temo...

Algo estresado decido largarme. Como salga detrás suyo me da que ya no los alcanzo, así que almenos que sean ellos los que me pillen. Pongo mi marcheta y al cabo de 500m llegan Nahuel y el otro compañero, Alberto, un chico de Girona. Thomas va un poco más atrás y parece que la llegada de dos nuevos jugadores le ha dejado tocado moralmente. Nahuel, se queda un poco con él e intenta animarle, Alberto tira para adelante y yo me quedo por ahí en medio esperando a ver si los macarrones acaban de hacer su efecto. Parece que sí, al cabo de un poco llega Nahuel y le dejo pasar pensando que no podré seguir su ritmo pero me sorprendo al ver que sí. Vamos subiendo por el bosque camino de les Penyes d'Aulò y con la ayuda de los palos vuelvo a tener sensación de agilidad. Miro arriba y veo que atrapamos a Alberto. Osti, va a estar entretenido esto, no tengo ni idea de cómo voy a quedar al final, pero bueno, vamos a lucharlo... Llevamos un puntito más, así que acabamos adelantándole y nos quedamos delante Nahuel y yo. Tengo la sensación de que Nahuel va bastante más fácil. Como vamos viendo bastantes por el camino, me empieza a hablar de setas. La verdad es que yo lo único que sé es que las rojas con puntos blancos que salen en los dibujos son venenosas. Lo siento tío, de ahí no paso. El hombre parece ser un apasionado y me empieza a decir los nombres de todas las que crecen en Ariège, donde él vive. Yo el ritmo más o menos lo sigo, pero en estos momentos no soy capaz de ofrecer una conversación muy interesante, y menos en francés y sobre setas. Me sabe mal porque Nahuel resulta ser un tio muy majo pero la cosa da para lo que da. Setas aparte acabamos saliendo a una pista que sigue subiendo suavemente. Nahuel se pone a trotar y yo detrás, pero noto que los macarrones están llegando ya al dedo meñique del pie. Soy imbécil, desde el avituallamiento grande sólo he comido un membrillo, un par de trozos de fruta y un "5hours", un botecito de esos energéticos que nunca sé si realmente funciona o no. Con el estrés he descuidado la alimentación... Me acordaré de ello.
Afortunadamente la subida termina en un avituallamiento (km64) y pillo un par de trozos más de sandía. Empiezo a bajar pero pierdo a Nahuel de vista. En cambio al poco llega Alberto por detrás y con el iremos bajando por un camino con restos de la Guerra Civil y unas 458 revueltas, hasta el pueblo de Roní, sin más historia que un dolor creciente en las uñas de los dedos gordos de los pies. Llegamos al avituallamiento justo cuando sale Nahuel (km68).

En lugar de pararme a comer algo más sólido yo tengo ganas de enfrentarme y pasar la última subida cuanto antes, así que repongo líquido, otra fruta y adelante, así hago unos metros más tranquilo mientras me alcanza Alberto. Hacemos dos kilómetros de bajada por un sendero pedregoso y llegamos a la carretera, donde hay otro avituallamiento líquido (cuántos avituallamientos hay en esta carrera?), donde está David (Kako). "Ha pasado hace dos minutos"... Bufff, la verdad es que yo me estoy apagando. Tengo sed, calor y aunque no lo note, necesidad de comer algo. Me paro a echar un trago de Aquarius y mientras Alberto cruza el puente y sigue trotando por el camino del otro lado. Intento trotar yo también... Bufff, el tío del mazo anda al acecho, la pájara es inminente. Intento alternar caminar y trotar pero Alberto se me va. Llego a la subida definitiva hacia Sant Romà de Tavèrnoles con la esperanza de que poniendo mi ritmo de bastoneo mantenga el tipo. Nada, lo he perdido de vista y noto cómo durante los 700m de desnivel de subida me voy apagando progresivamente. Llego al pueblo abandonado con un calor de narices y un pajarón monumental. Miro de reojo a la izquierda con la esperanza de que el camino no suba más, pero temiéndome que no sea así. Al mismo tiempo estoy atento a ruidos que lleguen por detrás indicando la presencia de algún otro corredor. Eso sí, sigo tozudo con el tema de no mirar atrás. Estoy hecho caldo, pero me concentro en optimizar mis energías, tanto físicas como mentales. El objetivo es ir lo más rápido posible (por lamentable que sea ese ritmo) y no pensar en nada más.
Y de esa manera empiezo el recorrido por el sendero que va flanqueando la montaña en dirección a Rodés. Me tienen que quedar unos 6kms, no más, y los dos últimos son de bajada clara. Venga va... Me ayudo con los bastones, troto testimonialmente en el plano, pero a la que hay algo de pendiente para arriba me tengo que poner a caminar. Este es el tipo de terreno donde hay más diferencia de ritmo entre alguien que va bien y alguien que está para el arrastre. Y así estoy yo... En fin, no vale la pena dar muchos más detalles, esos tres o cuatro kilómetros fueron un auténtico via crucis. Me salvó que contra lo que suele pasar, las subidas no pasaban de pequeños repechos (me estaba temiendo algo peor) y también que bastante antes de llegar a Rodés, ya pude ver el pueblo, que era la luz al final del túnel.
Al llegar me encuentro con Elena. Le pillo un trago de zumo de manzana que me sienta de maravilla y medio a regañadientes le pregunto si viene alguien por detrás. "A quatre minuts"... 4 minutos? Bua, me pilla seguro. Si le llevaba 4 minutos hace un rato lo que no entiendo es como no me ha alcanzado todavía. A no ser que sea Thomas y que vaya igual de cocido que yo... En fin, me quedan 2kms de bajada, voy tirando y donde me tenga que pillar que me pille. Salgo del pueblo por un sendero y enseguida se ve Rialb ahí abajo. Tiene narices que después de toda la carrera primero, segundo o tercero me vayan a pasar en el ultimo suspiro. Pero la verdad es que en algunos momentos casi lo prefiero, que me alcance, que pase y yo bajo tranquilo hasta la meta... Pero no, alejo esas ideas... Para lo que queda hay que luchar lo que se pueda. Bajo con una agilidad lamentable, comiéndome todas las rocas y con bastantes molestias en los dedos de los pies. Revueltas y más revueltas, y el pueblo se acerca muy lentamente. Por fin salgo a la Barraca dels Caçadors, donde hay un cartel que pone "un km a meta". Todavía no me han cogido...
Directamente tomo una pista trotando y ayudándome con los bastones. Llego a la altura de un chico de la organización que me está esperando con un quad. "Quant queda?"... susurro... "Menys d'un kilòmetre"... Bufff, esperaba una respuesta tipo "detrás de esa curva está ya la meta". Pero no, todavía hay que bajar a la carretera y cruzar el pueblo. Pero llego a la carretera y todavía no ha aparecido nadie por detrás. Me tienen que quedar 500m, empiezo a pensar que igual sí que mantengo la tercera posición. Adelanto a un grupo de corredores de la trail que me dicen que me he equivocado, que la larga no es por aquí. No tengo fuerzas ni para contestar... Sólo me faltaría dar otra vuelta a estos últimos 28kms... El quad va tocando el cláxon y toda la gente que está por la calle me aplaude y me lanza gritos de ánimo. Miro para atrás, ahora sí, y no veo a nadie aparte del grupo de corredores de la Trail. Repito la mirada un par de veces y efectivamente no viene nadie. Parece que está hecho. La verdad es que no me quedaba mucho márgen para la emotividad, pero en la medida de lo que me permitían mis fuerzas, fue una llegada francamente emocionante, entre el cláxon, los gritos, los aplausos... Un ambiente de diez. Levanto la mano a modo de saludo con poca energía y respondo con algo que quiere parecer una sonrisa. Por fin llega la última curva a la derecha y veo a mi padre. "Donde está la meta?" le pregunto todavía... Ahí aparece... 50 metros, pensaba que no llegaría nunca! Me dejo caer prácticamente sobre el control de llegada, ficho, tiro los bastones y me quedo inclinado hacia delante intentando recuperar el aliento. La verdad es que habré cometido errores, no sé si lo podría haber hecho mejor o peor, pero lucharlo lo he luchado...






Balance de la carrera: sobre la carrera en sí, como espero que haya quedado claro ya, creo que es una de las mejores que he hecho. Un recorrido bonito, muchos avituallamientos y bien provistos, buen marcaje, buen trato, buen ambiente, muy buena relación calidad/precio... En resumen, una carrera que deja muy satisfecho.
Sobre mi actuación, en lo positivo, contento por haber estado prácticamente toda la carrera en la pomada y con opciones de victoria, y también por haber sabido luchar a pesar del pajarón, para mantener la tercera plaza. En lo negativo, el fallo que cometí en el kilómetro 53, perdiendo el camino y el tiempo por estúpido. Y también el no saber superar psicológicamente ese punto y descuidar la alimentación. Tengo un fallo recurrente y es que llega un punto de las carreras en que me dejo ir y abandono la disciplina de la alimentación. Es como si aceptase como normal que se tenga que llegar con la reserva. Tenía cuatro minibocadillos más en la mochila y unos chicles energéticos que había comprado expresamente y de los que no probé ni uno... Felicitar a Nahuel por la victoria y a Alberto por la segunda posición, a escaso minuto y medio (perdí 15 minutos respecto a ellos en estos últimos 10kms).

Con esta carrera se acaba la temporada de lo que son propiamente carreras de montaña. Durante otoño tocan algunos rogaines más, pero por lo demás a ir desconectando un poco de correr y descansar las piernas y la cabeza.

Besos y abrazos


jueves, 17 de septiembre de 2015

Cronicas desde Peru

Muy buenas,

Por cambiar de tercio y dejar por un día las carreras, aquí va un post y bastantes fotos sobre un viaje mitad trabajo mitad vacaciones por Perú durante las últimas dos semanas. No del todo "running", pero bastante "sky".

Bueno, a decir verdad la primera semana tampoco "sky"... El motivo del viaje fue un congreso en la ciudad de Iquitos, en medio de la amazonía peruana (la ciudad más grande del mundo del mundo a la que no se puede acceder en coche, solo barco y avion). Para los que no conocéis que hago con mi vida a parte de hacer el cabra por el monte, trabajo en investigación sobre temas de ríos, así que qué mejor lugar para hacer un congreso sobre ríos que al lado de un riachuelillo como el Amazonas. Tranquis, nada sobre el contenido del congreso. Solo como curiosidad, algunas cosillas que hacen los ríos cuando no se les lleva a toque de pito como hacemos normalmente... (https://www.youtube.com/watch?v=WRDjfs8IWFM)
Cinco días pasados en una ciudad con sabor a selva, a música, a mototaxis... y a huelga. Dos días de huelga con la calle a reventar de basura por unas protestas de la gente por la explotación de recursos petrolíferas por parte de una empresa canadiense. Qué cosas tiene la gente, quejarse porque sea alguien de fuera quien saque tajada de su región...
Y después de cuatro días de congreso que acabaron en una fiesta a base de cumbia y salsa, avión para Lima y autobús para Huaraz, la capital de Ancash, provincia (o región, o departamento... no me quedó claro la distribución jerárquica de las regiones) donde se encuentra la Cordillera Blanca y las montañas más altas de Perú, concretamente el Huascarán, que con sus 6768m es el techo del país. La idea era hacer trekking durante 4 o 5 días, más alguna otra excursión de un día. Las dos zonas estrella son el macizo del Alpamayo (al lado del Huascarán) y la de Huayhuash, algó más al sur. Mucha gente dice que el Alpamayo es la montaña más bonita del mundo. Yo soy del Cerro Torre, pero aún así me decanté por la primera alternativa. La opción "mainstream" en esa zona es el Trekking de Santa Cruz, unos 40-50kms subiendo por un valle hasta cruzar un paso de 4700m y bajada por el lado opuesto. Después está el Tour del Alpamayo, que complementa el anterior con la vuelta por la vertiente norte de dicho pico. Rebuscando acabé optando por algo un poco más "freestyle", con un par de días por una zona menos visitada y conectando con la parte más remota del Tour del Alpamayo. Con algo más de detalle la cosa fué así:

Dia 1: después de llegar a Huaraz desde Lima, 5 horas de bus hasta Huari, un pueblecito a 3150m ya en la vertiente amazónica de la cordillera y 7 kms caminando por pista hasta la Laguna de Purhuay (3580m).

Dia 2: Laguna de Purhuay - Chacas: unos 35kms pasando el collado de San Bartolomé (4600m) siguiendo unas impresiones del googlemaps (opción relieve), en modo bastante "explorer". Empecé con unos lugareños la mar de majos que subían a buscar un toro que habían amarrado junto al camino. Vacas, toros, miradas de tanteo entre ell@s y yo, dinámica general del trekking. Chacas, un pueblo con una ubicación privilegiada y una plaza de armas (versión sudamericana de la Plaza Mayor) con vistas espectaculares.





Dia 3: Chacas - Tuctu: me salté unos 30kms de carretera pillando un "combi" (furgo taxi), que me dejó a 4600m junto a un tunel bajo el collado de la Punta Olímpica. Subí al collado (4890m) andando por la carretera vieja. Curiosas las señales de "curva peligrosa" y "reduzca la velocidad" por una pista hecha de rocas por la que yo no sé si bajaría en mountain bike. Hay que ser tozudo para meter una carretera por ahí. Bajé por la vertiente oeste (Pacífico) con vista al Huascarán otra vez a la carretera nueva y tras caminar otros 3 o 4 kms siguiendo revueltas de un lado para otro, al primer coche que pasó lo paré (directamente, ni autostop ni historias) y le pedí que me bajase un trecho, hasta la entrada de un camino. Por ahí subí otro collado de 4800m, primera muestra de que mi proceso de aclimatación no había sido muy orotodoxo que digamos y la combinación mochilón-altura me iba a sacar los colores. Por suerte tras la bajada me encontré a unos lugareños comiendo en un molino que me invitaron a un guiso de arroz, patata y pollo que me sentó de muerte, con ensalada y todo (precauciones fuera, que no falte de ná...). Paré... o abordé directamente a un camión que pasaba para evitar otros 10kms de pista polvorienta. A falta de sitio dentro, a dar saltos en el remolque con un jovencillo compañero de trayecto. Así conecté llegué a Vaquería (3700m) y conecté con el inicio del trekking de Santa Cruz, del que hice unos 15kms, lo que me dio tiempo antes de caer la noche, hasta acampar a unos 4000m. Nunca en mi vida había visto y espero no volver a ver, semejante cantidad de mosquitos. Antes de que llegase a sacar las mallas y el polar me habian dejado brazos y piernas como un colador. Entre contar picadas y estrellas, opté por las estrellas. A pesar de aguantar en la batalla mental por no rascarme esa noche no dormí con semejante picor.







Dia 4: Tuctu - Jancapampa: me salí de la ruta del Santa Cruz hacia el Tour del Alpamayo, cruzando el collado de Pucaraju (4700m). Subiendo en primera (una respiración por paso), pero aceptablemente. Bastante peor el segundo collado (Tupatupa), a pesar de tener "solo" 4300m. Llegué a la cima teniendo que parar cada poco rato a descansar del peso de la mochila y recuperar pulsaciones y respiración. Me empecé a plantear la viabilidad del plan previsto con esta falta de aclimatación. Bajé a Pishgopampa e hice parte de la subida siguiente, hasta 3900m, para intentar descargar el día posterior...




Día 5: Jancapampa - Huillca: subida al Paso Jancapampa (4600m). casi 3 horas para subir los 700m de desnivel y llegada al collado como esos que ves llegar a la cima del Everest. Dolor de cabeza manifiesto y en vistas de panorama, "abortar mision". Me quedaban dos collados de 4800m para completar el recorrido, entre los cuales no había escapatoria posible. Aparte de eso en esa zona no había ni el tato. En todos el recorrido fuera del Santa Cruz no encontré más que una pareja de franceses y otra de rusos, y el último día ni siquiera un pastor cuidando vacas... nada. Así que opté por bajar a una aldea, Huillca y salir de allí como fuese, pero hacia abajo. Esto de Huillca eran dos casas, en una una señora con su hija y en la otra el hijo. Otro planeta. Tuve una suerte increíble y ese día habían subido un grupo de adolescentes a celebrar su graduación con una visita a una Laguna de por allí arriba. Iban en furgoneta y tras otra comida de gorra, bastante mejor que mi dieta de spaguettis con tomate y atún, me subí con ellos rumbo a Pomabamba (un pueblo relativamente importante de donde podía volver a Huaraz). Los primeros 25-30kms fueron por una pista...trocha le llaman ellos...que en fin... Solo decir que a los 2kms nos bajamos y el chofer sacó una cuerda la ató al parachoques y tuvimos que subir una rampa de piedras sueltas tirando de la furgo mientras el hombre jugaba con acelerador y embrague. Acabé extenuado y casi arrepentido de no haber seguido con el trekking. Tras 50kms en 6 horas y sin poder participar demasiado de conversaciones y bromas adolescentes y 90% en quechua, llegamos a Pomabamba. 15 soles (4,70 euros) entre hotel y cena. La cena, correcta: sopa, arroz con patata y pollo y un vaso de limonada. El hotel... dejémoslo en básico, de esos en los que separas la cama de la pared para aislarte de posibles enemigos y la cama... puse la colchoneta encima... no hase falta desir nada mas...




Después de un pequeño accidente nocturno consecuencia de que la estatura media en Perú sea de 1m59 casi me voy al autobus con una brecha en la cabeza. Vuelta a Huaraz en bus sin mayor historia, pasando de nuevo por el Tunel de la Punta Olímpica. Me quedaba un día por la zona antes de coger el bus a Lima, así que decidí hacer una excursión de un día a la Laguna 69 (un nombre como otro cualquiera, marranos...). Era rollo tour, pero acabé escabulléndome y después de subir al lago por mi cuenta di una vuelta por un senderillo en balcón que ha sido lo mejor de la semana. Vistas de Chopicalqui, Huascarán, Huandoy, Pisco... Fotos a tutiplén hasta llegar a un refugio donde pasé un rato agradable con unos simpáticos italianos. Mucho mejor sin la mochila, aunque subiendo se sigue notando que estás a casi 5000m.
Y eso fue ayer, vuelta a Huaraz y esta noche he venido en bus a Lima, donde estoy matando el rato antes de pillar el avión de vuelta a casa esta noche (esto lo escribí el sábado mientras me aburría en Lima).






Huaraz y la Cordillera Blanca, una zona muy recomendable. Las montañas son espectaculares. De 5000m para arriba se vuelven exrtemadamente técnicas, casi diría agresivas, con unos glaciares inestables que se agrietan y se rompen por todos lados. Forman unas pendientes con unas acanaladuras características y unas aristas con unas cornisas que quitan el hipo. A nivel social, fuera de las zonas más concurridas se corresponde bastante con el concepto de "donde Cristo perdió el gorro". El nivel de castellano llega a ser bastante justo (incluso inexistente). Gente que vive en pequeños pueblecitos, sin acceso motorizado, de la ganadería, pequeños cultivos y poco más.
A nivel de precios, Perú es menos barato que hace 8 años (normal) pero hay mucha diferencia entre zonas turísticas y pueblos perdidos (doble o triple fácilmente) para temas como alojamiento y comida.
En fin, si a alguien le interesa algo más sobre esta zona aquí estamos.

Besos y abrazos