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martes, 23 de febrero de 2016

Night Trail Montoliu


Marchando otra de trail!

El Night Trail Montoliu es la primera prueba de las Trail Running Series de Lleida, liguilla de carreras que empezó hace tres años y que ha ido creciendo en cuanto a número de pruebas. Se trata de carreras, en general, que aprovechan las pequeñas montañas que surgen aquí y allá en la huerta de Lleida para proponer recorridos entretenidos y bien conseguidos, teniendo en cuenta la dificultad de planear carreras de montaña en esta zona. La de Montoliu tiene el atractivo añadido de ser una carrera nocturna. Son 13 kilómetros con unos 225 metros de desnivel positivo, distribuidos en subidas cortas pero muy explosivas a pequeños "tossals".
Personalmente llegaba a la carrera con muchas dudas. Hace dos semanas tuve un problema en el tobillo al final del Trail Rocacorba, que el fin de semana pasado aún no se me había pasado. Decidí no tocar nada de terreno irregular durante la semana y correr únicamente en plano. Por si fuera poco el miercoles haciendo series, cuando parecía que el tobillo estaba bien, el gemelo hizo acto de presencia y tuve que volver andando a casa con una contractura bastante seria. Hielo a punta pala y sobre todo un fisio con manos de santo, hicieron que al final decidiese ir a la carrera, aunque con aquella inseguridad de la sensación de no hacer lo que debes...
El calentamiento no mejora las cosas, hago un par de kilómetros siguiendo un primer bucle que recorre la carrera y me noto tanto el gemelo como el tobillo. En fin, vamos a probar y a ver qué pasa... Me voy para la salida, donde me encuentro con Pere, Francesc,... viejos amigos que con más o menos dedicación (la que dejan los peques) hacen incursiones en el mundo del "running". Suena la cuenta atrás y salimos calle abajo. Se acabado el especular, a ver cómo están realmente los problemas...

Afortunadamente parece que no ha salido ningún galgo disparado y vamos en grupo a ritmo asequible. Nos metemos en el caminillo por el que he pasado calentando y parece que el tobillo sorprendentemente está mejor que antes. Casi no noto nada así que me pongo primero y decido tantear un poco al personal. Subimos un repecho y se confirman las buenas sensaciones. No noto la molestia en el tobillo y el gemelo lo noto un poco agarrotado pero nada del otro mundo. Venga pues, a correr! Pasamos de nuevo por el pueblo, donde hay gente animando y salgo hacia la noche de la huerta con muy buena onda. Otro repechillo y oigo las respiraciones de mis perseguidores cada vez más lejos. Un poco más allá miro de reojo y solo veo un frontal a unos 50 metros detrás mío. Me propongo no mirar más y centrarme en mi carrera.
Intento coger un ritmo de crucero que no me queme en los 13 kilómetros. Las lucecitas rojas me van guiando por una serie de pistas que presentan subidas suaves por las que se puede correr bien. Una bajada lleva a un colector de aguas que cruza la autopista por debajo. Cojo un camino con más vegetación que cruza un riachuelo en el que si te descuidas acabas con los pies en remojo. En este tramo hay que prestar más atención a los pies y eso lo que tiene es que se te pueden pasar las marcas... Efectivamente. Salgo a una pista y no veo ninguna marca delante de mí. Me extraña que me haya salido del camino porque antes en un desvío habían puesto una cinta en el suelo y aquí no había nada. Subo por la pista con dudas. Igual es que al ser una pista está claro y lo dan por supuesto... No puede ser. Miro atrás y la siguiente luz ha seguido el mismo camino. Me paro y le grito si ve marcas... No me entiende... Sigo hacia arriba... Mirando para todos lados. Me vuelvo a parar... Al final veo unas luces allá arriba que me parecen ser coches o gente con petos reflectantes... Qué va, a la que me acerco veo que eran las luces de un pueblo que está mucho más lejos... Empiezo a mirar por todos lados buscando las ansiadas lucecitas rojas y al final descubro una allá a la izquierda. Bueno pues vamos para allá. Finalmente recupero las luces y veo que el recorrido venía de la izquierda. He estado mirando el Google Earth y me ahorré (yo y los que me siguieron) unos 100 metros. La verdad es que creo que se compensa con el tiempo perdido entre parar, dudar y buscar marcas así que me quedo tranquilo.
Pasado este percance intento centrarme y subo un repecho duro a un primer tossal (tossal es como se les llama en Lleida a las colinas de la huerta). El sendero recorre lo alto de la loma hasta una bajada brusca y vuelve a subir otro repecho duro. Esto se repite dos o tres veces más, dejándome las piernas algo quemadas. El terreno suaviza durante otro kilómetro y volvemos a entrar en otra zona parecida. Repecho, bajada, repecho bajada... Aunque el tobillo no protesta, me tomo las bajadas con calma, ahora que las cosas van bien no las estropeemos... Alguna bajada parece un precipicio, suerte que son cortas y si te embalas enseguida puedes controlar. Los repechos parecido, en principio los voy trotando todos, intentando también conservar el gemelo, pero en alguno tengo que echar las manos al suelo y arrastrarme a cuatro patas. Este rompepiernas me deja algo extenuado, espero que a los de detrás también...
La cosa se tranquiliza y giro a la izquierda, creo que ya para girar en dirección de vuelta al pueblo. Este tramo discurre por un bonito sendero que flanquea por la ladera de otro tossal. Vuelvo a incrementar el ritmo pero sin perder de vista el tobillo. De vez en cuando surge algún otro repecho que rompe el ritmo pero después de ese momento más duro voy a mejor y creo que abriendo hueco. Paso un control y bajo de nuevo hacia el cruce de la autopista. Miro atrás de reojo y no veo a nadie, así que por lo menos hay un minuto de ventaja. Quedan menos de tres kilómetros así que en principio lo tengo bastante encarrilado. Una subida por una pista me deja junto al Canal de Serós. Ya queda poco, seguir el canal, un repechillo y entrada al pueblo. Intento no dejarme ir y mantener un buen ritmo hasta un puente que cruza el canal. Empalmo con una carreterilla que sube y lleva hasta las primeras casas (me acuerdo de limpiarme los mocos para la foto, pocas veces que gano :-p...). Entro al pueblo y una pequeña bajadita me permite alargar la zancada y entrar a buen ritmo en la recta final y en la meta.
Al final 51'52'', es decir un ritmo de 4 minutos pelados por kilómetro. El recorrido es bastante rápido pero contento, sobre todo porque el gemelo y el tobillo han respondido bien (ahora el gemelo está cargado pero creo que dentro de lo normal). Vamos a ver si la recuperación se consolida y puedo empezar a entrenar bien y seguido. Próxima parada si todo va bien, domingo que viene en el Rogaine de l'Anoia, en Capellades.

Besos y abrazos




sábado, 13 de febrero de 2016

Trail Rocacorba

Buenas!

Ahí va la primera de la temporada sin mapas de por medio...

Hace unas semanas que me he trasladado a Girona. Ciudad bonita, agradable, todo bastante a mano, más viniendo de dos ciudades como Barcelona y Lyon... Y un buen lugar para salir a correr por el monte. Mil senderillos a los que puedes llegar en 5 minutos saliendo a correr desde la puerta de casa. Hay que decir que de momento los he conocido sobre todo de noche, gracias a Àngela y Jordi que me han llevado de paseo por ahí, pero la verdad es que la cosa pinta bien para darle a la zapatilla.



Como no podía ser de otra manera busqué algún objetivo para inaugurar la temporada por aquí y me apunté al Trail Rocacorba. Para los que no la conzcáis el Rocacorba es una montaña de algo menos de 1000 metros que queda a unos 15kms al oeste de Girona, una con unas antenas arriba de todo. Antenas aparte, es un terreno de bosque bastante cerrado lleno de senderillos abiertos por caminantes, ciclistas y jabalíes. La carrera en sí ofrecía una opción de 20km con 800D+, otra con 30km y 1800D+ y otra por equipos de dos con 38km y 2200D+. Recorrido técnico, sobretodo por la cantidad de árboles, ramas, rocas inclinadas traicioneramente... En cuanto al panorama de corredores, bastante galgo suelto, aunque repartidos entre las diferentes distancias. A todo esto se añadió que después de tres meses sin caer una gota, esa noche le dio por llover y dejar el terreno bien embarrado y resbaladizo, con lo que a mí me gusta... :-s

A las 10 de la mañana del domingo, después de un discurso "pseudo-trascendental" del speaker con bastante poco éxito, suena la cuenta atrás y salimos por una carreterita que sale rápidamente del pueblo. Me coloco en el grupillo delantero intentando encontrarme cómodo. Los primeros tres kilómetros son más o menos llanos, con pequeños toboganes, el cruce de un río... Se nota algo de tensión por no quedarse atrás porque justo después cogemos un caminillo estrecho que sube a fondo y no conviene quedarse atrás. Por ahí está Gerard Morales (ganador en dos ocasiones), Yeray Duran (canario con buen palmarés), un chaval jovencillo que debe ser Marc Pérez (segundo del año pasado), un par de corredores del Matxacuca,... Con razón el ritmo es vivo...
Llego al sendero con una cierta sensación de alivio pensando que ahora la cosa se va a calmar. No queda otra, el sendero empieza sin cuartel y vamos subiendo agarrándonos de las ramas, todavía con energía... Con demasaida energía. Debo llevar unos 7 u 8 corredores delante cuando salimos a un sendero en el que afloja la pendiente y permite trotar un poco. Llevo el corredor de delante a unos 10 metros pero veo a la que toca sortear algún arbol o evitar una roca se me va. Empiezo a notar las piernas agarrotadas y con ganas de caminar cada vez en más sitios. Llegamos a lo alto del lomo de la montaña y giramos en dirección norte para seguir toda la cresta hasta la cima. Se trata de un senderillo con unas vistas preciosas a la derecha hacia el llano de Girona, aunque estoy entrando en una  dinámica negativa y no estoy de humor para mirar demasiado. Me pasa un corredor, y un poco más allá oigo otro trote constante y un "Quan puguis!". Marc Pérez con el intermitente... Va mejor pasar así que le dejo pasar enseguida. El camino se mete en una zona con bastantes rocas mojadas, afortunadamente inclinadas hacia el lado contrario al precipicio, pero que a mi estado poco ágil no le ayudan para nada. Me pasan otros dos corredores, me quedo detrás pero a la que el sendero llanea o baja, los pierdo. Empiezo a buscar culpables: las zapatillas, el fisio del miércoles, el gemelo que me molesta... Pero la cuestión es que sencillamente no tengo las fuerzas que pensaba que tendría y estoy entrando en modo pasivo. Poco antes de llegar a la cima llega por detrás Alberto, 2o clasificado de la Rialp Matxicots del año pasado. "Ei Albert! Ens tornem a trobar"... "Pues sí, pero no vaig bé..." le digo mientras le dejo pasar a él también. Como no podía ser de otra forma, se me va también en la bajadita que lleva a la ermita de Rocacorba (km9), con unos escalones de roca que parecen de jabón y me hacen bajar como pisando huevos.
Ahí está Jordi con la bici animándome. "Mal de piernas y mal de cabeza" es mi positivo comentario... "Va que heu passat en 5 minuts"... De poco me sirve... Echo un trago del camel y paso por el avituallamiento sin parar, con lo que me vuelvo a juntar con Alberto. Cogemos un senderillo traicionero con una bajadita por escalones criminales donde la semana pasada acabé dando una vuelta de campana por un terraplén. Ahora aseguro el tiro y sigo corriendo por terreno algo más fácil. Salimos a una carreterilla y senderos donde se puede alargar el paso, cosa que me ayuda un poco, pero a la que el sendero tira abajo Alberto me pasa y se separa. Hemos girado al oeste para ir hacia la montaña de Els Golanys por un sendero que flanquea y es bastante resbaladizo. Me tomo un primer gel (unos líquidos de Powerbar, que son como zumo de naranja, sorprendentemente buenos). Llega otro corredor por detrás, cómo no con más ritmo que yo. Me abro un poco y me pasa. Ya no sé cómo debo ir, pero 14º o 15º seguro.
Afortunadamente llegamos al repecho final de esta segunda subida, donde cuenta menos la técnica. Parece que las piernas van algo mejor que antes. Alcanzo a Alberto y sigo detrás del otro corredor, pero enseguida volvemos a bajar y vuelvo a quedarme el último del terceto. Bajamos por un sendero con mucha roca inclinada donde vuelvo a sentir impotencia. Ahora voy bien de piernas, estoy relativamente lúcido, per sencillamente no me atrevo a bajar más rápido. Y así hasta el avituallamiento del Torrent dels Gelats (km17). Cojo un vaso de agua y un trozo de naranja y salgo antes que Alberto. Enseguida alcanzo al otro corredor, pero el sendero es estrecho y todavía no me da como para hacer un alarde en un adelantamiento forzado. Por otro lado el ritmo no es malo. "Cogeremos a alguien?"... "No se, no estoy muy optimista" le respondo... Pues me equivoco, al llegar a lo alto de la subida (El Collet, km18) alcanzamos a un corredor, así que formamos un grupito de cuatro al inicio de la bajada.
Vuelvo a encontrarme a Jordi animando. "Bueno, menos mal que antes..." le digo, mientras salimos a un sendero algo más abierto. Me pongo en cabeza del grupo pensando que enseguida me pedirán paso, pero no es así. No sé si el terreno es objetivamente más fácil o que he recuperado algo de agilidad, pero veo que puedo bajar "a su nivel". Enseguida llegamos a una pista ancha que siento como la "tierra prometida". Alargo la zancada, sintiendo que este es mi terreno. Me suelto y veo que dejo a mis compañeros atrás en medio de la niebla. Bajo a buen ritmo toda la pista, que se transforma en un sendero fácil y muy corrible. Ya está, ahora voy bien. Tiene coj... Parece mentira que no sepa que las carreras dan muchas vueltas. Empiezo a maldecirme por mi actitud de hace un rato... En fin, a tirar "palante"... Ni rastro de la torpeza de hace un rato, adopto un rodaje bastante suelto. Tiende a bajar pero con mucho llano, así que hay que empujar, lo cual ahora me va bien. El sendero atraviesa un bosque que con la humedad y la niebla está precioso. Alcanzo a otro corredor de la de 30km (hemos ido pasando ya a bastantes equipos de la de 38km, que habían salido un rato antes). Le paso y sigo a mi ritmo. Le escucho un rato detrás mío, pero cada vez más lejos. No miro atrás, sigo a la mía aprovechando el buen momento. De repente me encuentro un cartel que pone avituallamiento a 200m. Hasta se me ha pasado rápido...
Me acabo de tomar el segundo gel y echo otro trago del camel, así que paso de largo del avituallamiento (km 24) y me lanzo a por la última subida. Subo a ritmo con un trote bastante digno, parándome a caminar sólo en algunos trozos que son bastante empinados y te tienes que agarrar a las ramas. Paso a otro corredor de 30km que me dice que va enrampado hasta las cejas. Si no me equivoco con esto voy octavo. Visto el panorama de hace un rato estoy relativamente contento. No tengo referencias de a cuánto va el siguiente... Alternando trote y caminar con las manos en las rodillas supero esta última dificultad y empiezo los últimos 3km de bajada. El recorrido serpentea por dentro del bosque. Hay que bajar concentrado, esquivando árboles y destrepando algún tramo de roca. Paso a más equipos de 38km (no se me ocurrió preguntarles a cuánto iba el séptimo...). Acabo saliendo a una pista que tiene pinta de ser la definitiva, bajando a buen ritmo pero sin objetivo claro. Creo que por detrás no me pillan y no sé dónde está el séptimo, así que voy tirando. Y en estas que, no se si por un momento de descuido, hago un mal apoyo y se me dobla el tobillo izquierdo hacia dentro. Ya tenía un punto débil ahí, y ahora siento un pinchazo de dolor con muy mala pinta. No se me pasa... Salgo a una pista e intento buscar una manera de apoyar que no me moleste demasiado... Bueno, afortunadamente debe quedar un kilómetro. Ya desconectado de ritmo y cuidando el tobillo como puedo salgo al fondo del valle y a un puente que cruza el río. Sólo queda un pequeño repecho y la recta final hasta el pabellón donde está la meta.
Llego desganado con sensación nuevamente negativa por culpa del tobillo, en 3h12'.


Resultados finales: http://tretzesports.es/resultats_curses3/Index.php?Id=278

Balance de la carrera: quizá soy demasiado optimista, pero las sensaciones que tenía en los entrenamientos eran bastante mejores que las que he tenido durante la carrera, sobre todo en la primera subida. Seguramente hubiera tenido que llevar un punto menos al entrar en el sendero. Por otro lado, me doy cuenta de que en estas distancias se tiene que estar mucho más concentrado que en la larga distancia. El ritmo se mantiene en cada paso, en cada árbol que rodeas, roca que esquivas... Y eso es lo que te hace llevar una u otra dinámica que te hace ganar algún minuto con el mismo esfuerzo físico. En ese sentido, sobre todo estoy descontento con la actitud que he tenido cuando iba mal físicamente, entrando casi en modo de desconexión. En fin, de todo se aprende, ahora espero que el tobillo se cure (una semana después todavía tengo algo de molestias :-s) y a por la próxima, que si todo va bien será el Night Trail Montoliu de la semana que viene. Eso sí que es chispa a tope (13km con 225mD+ por campos y "tossals" de la huerta de Lleida"). Espero contarlo...

Besos y abrazos