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martes, 10 de febrero de 2015

Cronicas desde Santiago de Chile

(estoy en un teclado sin acentos, pero espero que en la era de Facebook, whatsapp y los emoticonos a nadie le salga una ulcera por leer faltas de ortografia...)

Muy buenas!

Pues ya estoy por tierras sudamericanas, siguiendo con la dinamica viajera de los ultimos meses y esta vez sin rodeos, de vacaciones. Poco trail running en este post, mas que nada una excusa para calentar motores para la carrera que se avecina y colgar cuatro fotos, ya que las he hecho...
No se si alguien entiende como funcionan los buscadores de vuelos por Internet. Por qué te encuentras situaciones en las que idas y vueltas son mas baratas que idas simples, vuelos con 8 escalas son mas baratos que uno directo, etc. Cuando me lance a la piscina a por este viaje y fui a comprar los billetes de avion (punto de no retorno), la opcion mas barata con 200 euros de diferencia consistia en hacer un Paris-Buenos Aires con una escala de 10 horas en Toronto. La idea de visitar Toronto en el mes de febrero cuando llevas una maleta con ropa de verano no es lo mas apetecible...
Ya lanzado a por el viaje decidi empezar visitando a varios amigos que tengo en Santiago de Chile (exiliados de la crisis) asi que compre un billete de ida independiente. En total la perspectiva era un fin de semana saliendo sabado de madrugada de Lyon en tren, y llegando a Santiago el domingo por la noche. Algo relajado...
En la practica todo empezo con una noche en blanco. Una agradable visita de Barcelona que da lugar a una noche simpatica y entretenida, lo normal cuando te juntas con gente que aprecias y hace tiempo que no ves. Teniendo el tren al aeropuerto de Paris a las 5.50 opte por alargar la noche un poco a ritmo de salsa y evitar el riesgo de quedarme dormido en casa. Tres horas y media de espera en el aeropuerto, mas dos dentro del avion porque resulta que era nuevo y tenian un problema con las configuraciones del ordenador (me suena a los fallos en el coche de Alonso...). Por el lado positivo, las 10 horas de escala en Toronto pasaron a ser 8. El panorama al llegar a Toronto alejo las pocas dudas que tenia sobre la opcion de ir a dar una vuelta por la ciudad. Niebla, nieve y frio... Asi que nada, leer, dormir, leer, dormir, ver Juego de Tronos... Con la tonteria al final casi me quedo dormido junto a la puerta de embarque, pero una amable señorita me vino a despertar y puede huir de ese ambiente de Mas Alla del Muro (fin de la cuota de alusiones freaks...).
Al subir al avion me di cuenta de que en la puerta de embarque ponia como destinos Santiago de Chile y Buenos Aires...¿?¿? Llego al asiento miro el mapa ese que sale en la pantalla de cada uno y no habia ni rastro de Buenos Aires, vuelo a Santiago... Voy a preguntarle al azafato y me dice que para en Santiago y que despues sigue a Buenos Aires, pero que hay que bajar. Me cuesta explicarle el galimatias de vuelos que tengo pero en resumen le pido que si me puedo quedar en Santiago y que me bajen la maleta del avion... Hubiese sido cachondo hacer una ida y vuelta "nonsense" a Buenos Aires con el añadido de tener que pasar aduana, recoger maleta, refacturar maleta... Seguro que hubiese acabado perdiendo el ultimo avion.
Total, que 6 horas antes de lo previsto llego a las tierras del verano y me presento en casa de Genis, el amigo que se ofrecio gentilmente a acogerme en su apartamento. Evidentemente lo pille haciendo la siesta (podria haber sido peor...). Y asi que he estado un par de dias re-conociendo una ciudad que ya visite hace unos 7 años en otro periplo viajero. Si a alguien no le gustan las ciudades y su estres, la verdad es que Santiago no es el mejor sitio donde puede ir. Ruido, coches, gente y humo a tutiplen. Una ciudad de 5 o 6 millones de habitantes metida en una cubeta entre los Andes y una especie de Serralada Litoral, es ideal para generar un caldillo de polvo y contaminacion digno de los mismisimos chinos (de momento aqui no han puesto una pantalla para ver la salida del sol en la plaza mayor...). Todo eso aparte, a mi la verdad es que ver el bullicio, la gente y escuchar de nuevo el animado acento chileno repleto de "ueones" y "ueas", es algo que me gusta. 
Yo cuando visito una ciudad me dedico basicamente a patear (apuesto a que no os sorprende). El verbo pulular se adapta bastante a los paseos que me pego mirando y escuchando a la gente y fijandome en detalles sin ninguna importancia objetiva, como el tamaño de los semaforos, como se pagan los autobuses o comparar precios de zapatillas de correr. Otra cosa que hago por sistema es subir al punto mas alto de la ciudad. Da una cierta sensacion de dominio, a parte de que aqui en Santiago te permite vislumbrar algun picacho nevado y especular con la posibilidad de que sea el Aconcagua. En este caso el pico mas alto es el Cerro San Cristobal, que tiene un tocayo en los Montes de Albarracin al que he subido unas 1567 veces. Merodeando por ahi descubri unos senderillos simpaticos asi que esta mañana he ido a entrenar un poco por ahi. Siempre es agradable descubrir corriendo y de paso desentumecemos un poco el cuerpo que si no el sabado...
Aqui en Chile son muy nacionalistas. No he visto ciudad con mas banderas por metro cuadrado. La que hay delante del palacio del gobierno se lleva la palma, secundada por unas 50 hermanas pequeñas alrededor. Una muestra de sentimentalismo mas callejero la encontramos en el street-art, donde grafiteros y poetas generan curiosas fusiones.


Tambien he intentado explotar el lado cultural, asi que me he dado una vuelta por el Museo de Arte Precolombino. Antes de que el hombre con mas origenes del mundo descubriese America, habian por aqui unas gentes que vivian mas o menos tranquilas. Hasta hace unos 10000 años el ser humano no llego por aqui, asi que tenian relativamente pocos problemas de espacio y no se atizaban demasiado. Os dejo un par de fotos de cosas que me han parecido curiosas: una botella con una forma rarisima (no me pregunteis porque pero tenian esa mania) y un utensilio bastante incalificable que usaban para contabilidad del que cuelgan 500 y pico cuerdas con nudos. Segun el numero y la posicion de los nudos me imagino que contarian vacas, sacos de trigo y demas... A primera vista no parece trivial...


Breve apunte gastronomico: Chile, como gran parte de Sudamerica, es territorio comanche para los vegetarianos. En 2007, siguiendo el consejo de un amigo me presente en un restaurante llamado Las Vacas Gordas, donde asesorado por el camarero me comi el mejor filete de carne que he probado en mi vida (algo de cuento siempre a mis amigos chilenos para hinchar su orgullo frente a los vecinos de al lado). Fueron 550 gramos de un animal cuyo nombre no habia escuchado en mi vida. He aprovechado para volver este mediodia con Genis al restaurante, con el objetivo de repetir aquella experiencia. Desilusion, ya no la tienen. Era un animal que se llama wagyu (un primo de las vacas) que al parecer va escaso en el mercado y sale muy caro. De todas formas, con el colchon moral del entreno de la mañana me he zumbado un bife de chorizo que no estaba nada mal.
Como os comentaba la idea de venir aqui a Santiago era visitar unos amigos, antiguos alumnos de la epoca en que me dedicaba a contar mentiras delante de una pizarra. Por lo visto les engañaba bien porque parece que no les caigo mal ;-) Ayer por la tarde juntamos un buen equipo. A parte de Genis, tuve el placer de encontrarme de nuevo con Oriol, una curiosa combinacion de todo-corazon con la mayor antidiplomacia del mundo (enorme el momento: chilena preguntando "te gusta Santiago?... No, lo odio"); Pablo, un antiguo compañero de batallas de mis inicios de tesis, que aguanto la anarquia y los problemas del ambiente en el que hizo su tesina (hay que ser muy buena persona para eso), y Lluis, un mallorquin que ostenta el record (empatado) de haberme aguantado mas años como profesor (con el cariño y agradecimiento por mi parte que eso conlleva). Podria proponerse batir tambien el de mas palabras pronunciadas por minuto. Es el Usain Bolt de la oratoria... (si os habla en mallorquin no hace falta que intenteis entenderle, no os molesteis...) Juntadle a eso a dos incorporaciones, Christian, un chileno ex-residente en Barcelona que dice 4 "ueones" cada 5 palabras y Yuri, un bielorruso que después de vivir en medio mundo habla un español perfecto con acento de Venezuela (habeis visto algo mas exotico?). Lo dicho, un equipazo. Rememoramos una noche en el que uno de los mencionados se dedico a sacar tortugas de la pecera de un restaurante chino de Barcelona y ponerlas boca arriba. No dire mas...

Y eso, que no digo mas. Dentro de un rato me voy a coger... perdon, tomar... el autobus, para ir hacia el sur, a Osorno. De ahi espero encontrar mañana mismo un autobus que me lleve a Villa La Angostura, en Argentina, donde el sabado empieza la carrera.
Espero tener ocasion de escribir otro post antes de la carrera para explicar un poco mas de que va el asunto.

Besos y abrazos

4 comentarios:

  1. Grande Albert! Me has hecho recordar grandes momentos vividos en Santiago y en Chile en general. A seguir viajando!

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    1. Merci Edu! Ahi estamos, conociendo lugares, gente y a partir del sábado a gozar de nuestra dosis de hobby. Seguiremos informando!

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  2. Gracias por lo de la antidiplomacia. Debo mejorarla. ;)

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    1. No te preocupes Uri, la frontera entre la antidiplomacia y la sinceridad es tenue...

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