martes, 23 de febrero de 2016

Night Trail Montoliu


Marchando otra de trail!

El Night Trail Montoliu es la primera prueba de las Trail Running Series de Lleida, liguilla de carreras que empezó hace tres años y que ha ido creciendo en cuanto a número de pruebas. Se trata de carreras, en general, que aprovechan las pequeñas montañas que surgen aquí y allá en la huerta de Lleida para proponer recorridos entretenidos y bien conseguidos, teniendo en cuenta la dificultad de planear carreras de montaña en esta zona. La de Montoliu tiene el atractivo añadido de ser una carrera nocturna. Son 13 kilómetros con unos 225 metros de desnivel positivo, distribuidos en subidas cortas pero muy explosivas a pequeños "tossals".
Personalmente llegaba a la carrera con muchas dudas. Hace dos semanas tuve un problema en el tobillo al final del Trail Rocacorba, que el fin de semana pasado aún no se me había pasado. Decidí no tocar nada de terreno irregular durante la semana y correr únicamente en plano. Por si fuera poco el miercoles haciendo series, cuando parecía que el tobillo estaba bien, el gemelo hizo acto de presencia y tuve que volver andando a casa con una contractura bastante seria. Hielo a punta pala y sobre todo un fisio con manos de santo, hicieron que al final decidiese ir a la carrera, aunque con aquella inseguridad de la sensación de no hacer lo que debes...
El calentamiento no mejora las cosas, hago un par de kilómetros siguiendo un primer bucle que recorre la carrera y me noto tanto el gemelo como el tobillo. En fin, vamos a probar y a ver qué pasa... Me voy para la salida, donde me encuentro con Pere, Francesc,... viejos amigos que con más o menos dedicación (la que dejan los peques) hacen incursiones en el mundo del "running". Suena la cuenta atrás y salimos calle abajo. Se acabado el especular, a ver cómo están realmente los problemas...

Afortunadamente parece que no ha salido ningún galgo disparado y vamos en grupo a ritmo asequible. Nos metemos en el caminillo por el que he pasado calentando y parece que el tobillo sorprendentemente está mejor que antes. Casi no noto nada así que me pongo primero y decido tantear un poco al personal. Subimos un repecho y se confirman las buenas sensaciones. No noto la molestia en el tobillo y el gemelo lo noto un poco agarrotado pero nada del otro mundo. Venga pues, a correr! Pasamos de nuevo por el pueblo, donde hay gente animando y salgo hacia la noche de la huerta con muy buena onda. Otro repechillo y oigo las respiraciones de mis perseguidores cada vez más lejos. Un poco más allá miro de reojo y solo veo un frontal a unos 50 metros detrás mío. Me propongo no mirar más y centrarme en mi carrera.
Intento coger un ritmo de crucero que no me queme en los 13 kilómetros. Las lucecitas rojas me van guiando por una serie de pistas que presentan subidas suaves por las que se puede correr bien. Una bajada lleva a un colector de aguas que cruza la autopista por debajo. Cojo un camino con más vegetación que cruza un riachuelo en el que si te descuidas acabas con los pies en remojo. En este tramo hay que prestar más atención a los pies y eso lo que tiene es que se te pueden pasar las marcas... Efectivamente. Salgo a una pista y no veo ninguna marca delante de mí. Me extraña que me haya salido del camino porque antes en un desvío habían puesto una cinta en el suelo y aquí no había nada. Subo por la pista con dudas. Igual es que al ser una pista está claro y lo dan por supuesto... No puede ser. Miro atrás y la siguiente luz ha seguido el mismo camino. Me paro y le grito si ve marcas... No me entiende... Sigo hacia arriba... Mirando para todos lados. Me vuelvo a parar... Al final veo unas luces allá arriba que me parecen ser coches o gente con petos reflectantes... Qué va, a la que me acerco veo que eran las luces de un pueblo que está mucho más lejos... Empiezo a mirar por todos lados buscando las ansiadas lucecitas rojas y al final descubro una allá a la izquierda. Bueno pues vamos para allá. Finalmente recupero las luces y veo que el recorrido venía de la izquierda. He estado mirando el Google Earth y me ahorré (yo y los que me siguieron) unos 100 metros. La verdad es que creo que se compensa con el tiempo perdido entre parar, dudar y buscar marcas así que me quedo tranquilo.
Pasado este percance intento centrarme y subo un repecho duro a un primer tossal (tossal es como se les llama en Lleida a las colinas de la huerta). El sendero recorre lo alto de la loma hasta una bajada brusca y vuelve a subir otro repecho duro. Esto se repite dos o tres veces más, dejándome las piernas algo quemadas. El terreno suaviza durante otro kilómetro y volvemos a entrar en otra zona parecida. Repecho, bajada, repecho bajada... Aunque el tobillo no protesta, me tomo las bajadas con calma, ahora que las cosas van bien no las estropeemos... Alguna bajada parece un precipicio, suerte que son cortas y si te embalas enseguida puedes controlar. Los repechos parecido, en principio los voy trotando todos, intentando también conservar el gemelo, pero en alguno tengo que echar las manos al suelo y arrastrarme a cuatro patas. Este rompepiernas me deja algo extenuado, espero que a los de detrás también...
La cosa se tranquiliza y giro a la izquierda, creo que ya para girar en dirección de vuelta al pueblo. Este tramo discurre por un bonito sendero que flanquea por la ladera de otro tossal. Vuelvo a incrementar el ritmo pero sin perder de vista el tobillo. De vez en cuando surge algún otro repecho que rompe el ritmo pero después de ese momento más duro voy a mejor y creo que abriendo hueco. Paso un control y bajo de nuevo hacia el cruce de la autopista. Miro atrás de reojo y no veo a nadie, así que por lo menos hay un minuto de ventaja. Quedan menos de tres kilómetros así que en principio lo tengo bastante encarrilado. Una subida por una pista me deja junto al Canal de Serós. Ya queda poco, seguir el canal, un repechillo y entrada al pueblo. Intento no dejarme ir y mantener un buen ritmo hasta un puente que cruza el canal. Empalmo con una carreterilla que sube y lleva hasta las primeras casas (me acuerdo de limpiarme los mocos para la foto, pocas veces que gano :-p...). Entro al pueblo y una pequeña bajadita me permite alargar la zancada y entrar a buen ritmo en la recta final y en la meta.
Al final 51'52'', es decir un ritmo de 4 minutos pelados por kilómetro. El recorrido es bastante rápido pero contento, sobre todo porque el gemelo y el tobillo han respondido bien (ahora el gemelo está cargado pero creo que dentro de lo normal). Vamos a ver si la recuperación se consolida y puedo empezar a entrenar bien y seguido. Próxima parada si todo va bien, domingo que viene en el Rogaine de l'Anoia, en Capellades.

Besos y abrazos




sábado, 13 de febrero de 2016

Trail Rocacorba

Buenas!

Ahí va la primera de la temporada sin mapas de por medio...

Hace unas semanas que me he trasladado a Girona. Ciudad bonita, agradable, todo bastante a mano, más viniendo de dos ciudades como Barcelona y Lyon... Y un buen lugar para salir a correr por el monte. Mil senderillos a los que puedes llegar en 5 minutos saliendo a correr desde la puerta de casa. Hay que decir que de momento los he conocido sobre todo de noche, gracias a Àngela y Jordi que me han llevado de paseo por ahí, pero la verdad es que la cosa pinta bien para darle a la zapatilla.



Como no podía ser de otra manera busqué algún objetivo para inaugurar la temporada por aquí y me apunté al Trail Rocacorba. Para los que no la conzcáis el Rocacorba es una montaña de algo menos de 1000 metros que queda a unos 15kms al oeste de Girona, una con unas antenas arriba de todo. Antenas aparte, es un terreno de bosque bastante cerrado lleno de senderillos abiertos por caminantes, ciclistas y jabalíes. La carrera en sí ofrecía una opción de 20km con 800D+, otra con 30km y 1800D+ y otra por equipos de dos con 38km y 2200D+. Recorrido técnico, sobretodo por la cantidad de árboles, ramas, rocas inclinadas traicioneramente... En cuanto al panorama de corredores, bastante galgo suelto, aunque repartidos entre las diferentes distancias. A todo esto se añadió que después de tres meses sin caer una gota, esa noche le dio por llover y dejar el terreno bien embarrado y resbaladizo, con lo que a mí me gusta... :-s

A las 10 de la mañana del domingo, después de un discurso "pseudo-trascendental" del speaker con bastante poco éxito, suena la cuenta atrás y salimos por una carreterita que sale rápidamente del pueblo. Me coloco en el grupillo delantero intentando encontrarme cómodo. Los primeros tres kilómetros son más o menos llanos, con pequeños toboganes, el cruce de un río... Se nota algo de tensión por no quedarse atrás porque justo después cogemos un caminillo estrecho que sube a fondo y no conviene quedarse atrás. Por ahí está Gerard Morales (ganador en dos ocasiones), Yeray Duran (canario con buen palmarés), un chaval jovencillo que debe ser Marc Pérez (segundo del año pasado), un par de corredores del Matxacuca,... Con razón el ritmo es vivo...
Llego al sendero con una cierta sensación de alivio pensando que ahora la cosa se va a calmar. No queda otra, el sendero empieza sin cuartel y vamos subiendo agarrándonos de las ramas, todavía con energía... Con demasaida energía. Debo llevar unos 7 u 8 corredores delante cuando salimos a un sendero en el que afloja la pendiente y permite trotar un poco. Llevo el corredor de delante a unos 10 metros pero veo a la que toca sortear algún arbol o evitar una roca se me va. Empiezo a notar las piernas agarrotadas y con ganas de caminar cada vez en más sitios. Llegamos a lo alto del lomo de la montaña y giramos en dirección norte para seguir toda la cresta hasta la cima. Se trata de un senderillo con unas vistas preciosas a la derecha hacia el llano de Girona, aunque estoy entrando en una  dinámica negativa y no estoy de humor para mirar demasiado. Me pasa un corredor, y un poco más allá oigo otro trote constante y un "Quan puguis!". Marc Pérez con el intermitente... Va mejor pasar así que le dejo pasar enseguida. El camino se mete en una zona con bastantes rocas mojadas, afortunadamente inclinadas hacia el lado contrario al precipicio, pero que a mi estado poco ágil no le ayudan para nada. Me pasan otros dos corredores, me quedo detrás pero a la que el sendero llanea o baja, los pierdo. Empiezo a buscar culpables: las zapatillas, el fisio del miércoles, el gemelo que me molesta... Pero la cuestión es que sencillamente no tengo las fuerzas que pensaba que tendría y estoy entrando en modo pasivo. Poco antes de llegar a la cima llega por detrás Alberto, 2o clasificado de la Rialp Matxicots del año pasado. "Ei Albert! Ens tornem a trobar"... "Pues sí, pero no vaig bé..." le digo mientras le dejo pasar a él también. Como no podía ser de otra forma, se me va también en la bajadita que lleva a la ermita de Rocacorba (km9), con unos escalones de roca que parecen de jabón y me hacen bajar como pisando huevos.
Ahí está Jordi con la bici animándome. "Mal de piernas y mal de cabeza" es mi positivo comentario... "Va que heu passat en 5 minuts"... De poco me sirve... Echo un trago del camel y paso por el avituallamiento sin parar, con lo que me vuelvo a juntar con Alberto. Cogemos un senderillo traicionero con una bajadita por escalones criminales donde la semana pasada acabé dando una vuelta de campana por un terraplén. Ahora aseguro el tiro y sigo corriendo por terreno algo más fácil. Salimos a una carreterilla y senderos donde se puede alargar el paso, cosa que me ayuda un poco, pero a la que el sendero tira abajo Alberto me pasa y se separa. Hemos girado al oeste para ir hacia la montaña de Els Golanys por un sendero que flanquea y es bastante resbaladizo. Me tomo un primer gel (unos líquidos de Powerbar, que son como zumo de naranja, sorprendentemente buenos). Llega otro corredor por detrás, cómo no con más ritmo que yo. Me abro un poco y me pasa. Ya no sé cómo debo ir, pero 14º o 15º seguro.
Afortunadamente llegamos al repecho final de esta segunda subida, donde cuenta menos la técnica. Parece que las piernas van algo mejor que antes. Alcanzo a Alberto y sigo detrás del otro corredor, pero enseguida volvemos a bajar y vuelvo a quedarme el último del terceto. Bajamos por un sendero con mucha roca inclinada donde vuelvo a sentir impotencia. Ahora voy bien de piernas, estoy relativamente lúcido, per sencillamente no me atrevo a bajar más rápido. Y así hasta el avituallamiento del Torrent dels Gelats (km17). Cojo un vaso de agua y un trozo de naranja y salgo antes que Alberto. Enseguida alcanzo al otro corredor, pero el sendero es estrecho y todavía no me da como para hacer un alarde en un adelantamiento forzado. Por otro lado el ritmo no es malo. "Cogeremos a alguien?"... "No se, no estoy muy optimista" le respondo... Pues me equivoco, al llegar a lo alto de la subida (El Collet, km18) alcanzamos a un corredor, así que formamos un grupito de cuatro al inicio de la bajada.
Vuelvo a encontrarme a Jordi animando. "Bueno, menos mal que antes..." le digo, mientras salimos a un sendero algo más abierto. Me pongo en cabeza del grupo pensando que enseguida me pedirán paso, pero no es así. No sé si el terreno es objetivamente más fácil o que he recuperado algo de agilidad, pero veo que puedo bajar "a su nivel". Enseguida llegamos a una pista ancha que siento como la "tierra prometida". Alargo la zancada, sintiendo que este es mi terreno. Me suelto y veo que dejo a mis compañeros atrás en medio de la niebla. Bajo a buen ritmo toda la pista, que se transforma en un sendero fácil y muy corrible. Ya está, ahora voy bien. Tiene coj... Parece mentira que no sepa que las carreras dan muchas vueltas. Empiezo a maldecirme por mi actitud de hace un rato... En fin, a tirar "palante"... Ni rastro de la torpeza de hace un rato, adopto un rodaje bastante suelto. Tiende a bajar pero con mucho llano, así que hay que empujar, lo cual ahora me va bien. El sendero atraviesa un bosque que con la humedad y la niebla está precioso. Alcanzo a otro corredor de la de 30km (hemos ido pasando ya a bastantes equipos de la de 38km, que habían salido un rato antes). Le paso y sigo a mi ritmo. Le escucho un rato detrás mío, pero cada vez más lejos. No miro atrás, sigo a la mía aprovechando el buen momento. De repente me encuentro un cartel que pone avituallamiento a 200m. Hasta se me ha pasado rápido...
Me acabo de tomar el segundo gel y echo otro trago del camel, así que paso de largo del avituallamiento (km 24) y me lanzo a por la última subida. Subo a ritmo con un trote bastante digno, parándome a caminar sólo en algunos trozos que son bastante empinados y te tienes que agarrar a las ramas. Paso a otro corredor de 30km que me dice que va enrampado hasta las cejas. Si no me equivoco con esto voy octavo. Visto el panorama de hace un rato estoy relativamente contento. No tengo referencias de a cuánto va el siguiente... Alternando trote y caminar con las manos en las rodillas supero esta última dificultad y empiezo los últimos 3km de bajada. El recorrido serpentea por dentro del bosque. Hay que bajar concentrado, esquivando árboles y destrepando algún tramo de roca. Paso a más equipos de 38km (no se me ocurrió preguntarles a cuánto iba el séptimo...). Acabo saliendo a una pista que tiene pinta de ser la definitiva, bajando a buen ritmo pero sin objetivo claro. Creo que por detrás no me pillan y no sé dónde está el séptimo, así que voy tirando. Y en estas que, no se si por un momento de descuido, hago un mal apoyo y se me dobla el tobillo izquierdo hacia dentro. Ya tenía un punto débil ahí, y ahora siento un pinchazo de dolor con muy mala pinta. No se me pasa... Salgo a una pista e intento buscar una manera de apoyar que no me moleste demasiado... Bueno, afortunadamente debe quedar un kilómetro. Ya desconectado de ritmo y cuidando el tobillo como puedo salgo al fondo del valle y a un puente que cruza el río. Sólo queda un pequeño repecho y la recta final hasta el pabellón donde está la meta.
Llego desganado con sensación nuevamente negativa por culpa del tobillo, en 3h12'.


Resultados finales: http://tretzesports.es/resultats_curses3/Index.php?Id=278

Balance de la carrera: quizá soy demasiado optimista, pero las sensaciones que tenía en los entrenamientos eran bastante mejores que las que he tenido durante la carrera, sobre todo en la primera subida. Seguramente hubiera tenido que llevar un punto menos al entrar en el sendero. Por otro lado, me doy cuenta de que en estas distancias se tiene que estar mucho más concentrado que en la larga distancia. El ritmo se mantiene en cada paso, en cada árbol que rodeas, roca que esquivas... Y eso es lo que te hace llevar una u otra dinámica que te hace ganar algún minuto con el mismo esfuerzo físico. En ese sentido, sobre todo estoy descontento con la actitud que he tenido cuando iba mal físicamente, entrando casi en modo de desconexión. En fin, de todo se aprende, ahora espero que el tobillo se cure (una semana después todavía tengo algo de molestias :-s) y a por la próxima, que si todo va bien será el Night Trail Montoliu de la semana que viene. Eso sí que es chispa a tope (13km con 225mD+ por campos y "tossals" de la huerta de Lleida"). Espero contarlo...

Besos y abrazos 

martes, 26 de enero de 2016

The Wild Boar 2016

Otro año más y ya van no sé cuántos, volvemos a la que fué mi primera carrera de orientación, The Wild Boar. Rogaine de 6 horas, ya sabéis, 45 balizas y hay que hacer las máximas posibles sin pasarse del tiempo. Estrategia, orientación y piernas. Nuevamente formando equipo con Jaume, con vistas a seguir mejorando durante esta temporada 2016 y si todo va bien, hacer un buen papel en el Campeonato de Europa a finales de agosto.

La carrera se celebra en los alrededores de Sant Joan de Mediona. Es una zona de media montaña, campos de viñas, y bosque mediterráneo en general poco penetrable, como siempre acabamos teniendo ocasión de comprobar "in situ". La carrera empieza a las 11 y un cuarto de hora antes nos dejan empezar a mirar el mapa para preparar la estrategia de la carrera. Esto es lo que nos encontramos:
http://www.thewildboar.org/twbr16%20mapa%20web.jpg

La salida (y meta) está en el centro y en el borde norte del mapa. En cierta manera eso limita las opciones y facilita las cosas porque se tratará de recorrer el mapa en sentido horario o antihorario. Contamos los puntos en cada cuadrante y claramente donde hay menos es al noroeste. En esta carrera normalmente se gana haciendo alrededor de dos tercios de las balizas, así que decidimos olvidarnos directamente de toda la parte noroeste del mapa. A grandes rasgos hay una zona alta que recorre el mapa de noreste a sudoeste. Decidimos salir hacia la esquina noreste, recorrer la zona baja del sudeste y sur, llegar a la esquina suroeste y subir a la zona alta y volver por arriba hasta la meta.

Se hacen las 11 y salimos en dirección este hacia la baliza 52. Decidimos empezar siguiendo pistas y senderos para asegurar el tiro. Otros equipos optan por una ruta más directa a través de unos campos al norte y llegan antes a la baliza. No pasa nada, teníamos que asegurar el empezar sin líos. Un bonito camino nos lleva a lo largo de un valle hasta la 81. De ahí nosotros subimos por unas revueltas hacia una casa mientras los demás se van por el fondo del valle. Nos sale bien la jugada y nos destacamos algo camino de la 63 y la 51. Me lío algo al salir de ésta y perdemos algo de tiempo así que llegan un par de equipos por detrás, entre ellos el CD Navarra, con quien siempre estamos bastante a la par y que parece que llevan una estrategia parecida a la nuestra. De subida a la 71 nos destacamos un poco y de ahí nos dirigimos, también en subida, hacia la 53. Puede que aquí las estrategias se separen y otros equipos vayan directos a la 91. Por terreno algo delicado acabamos encontrando una bonita cueva donde se encuentra la baliza 53. Hasta ahora todo va bastante bien.

El trayecto hasta la 91 plantea un dilema. Dar un rodeo enorme por una pista hacia el oeste o atravesar por un camino y una franja de terreno abierto que parece indicar el mapa (naranja) desde una pequeña cabaña. Optamos por esta última opción pero perdemos el sendero antes de llegar a la cabaña y acabamos bajando por un terreno que va de mal en peor, más al oeste de lo que tocaría. Perdemos mucho tiempo y acabamos en una vaguada con muchísima vegetación. Casi pierdo la zapatilla, acabo de arañazos hasta arriba y me cargo una cuerda de la mochila que se me engancha por todos lados. Un drama. Perdimos casi media hora y sobre todo la moral. Sensación de haber perdido la carrera. Al final acabamos saliendo a un camino al fondo del valle que nos permite atacar la baliza desde el suroeste.

A partir de aquí tomamos la decisión de hacer todo por caminos excepto cuando no quede otra opcion y así vamos recorriendo 74, 56, 57 y 85. En vistas del tiempo perdido descartamos la 45, que está mal conectada y vamos directo a la 93. De ahí por unos campos a la 65, en una subida bajo el sol que me hace daño. No he bebido demasiado y me noto un poco flojo. La sensación se acentúa camino de la 77 y sobretodo en la subida hacia la 67. Me noto un poco "chof" y el minibocadillo que me acabo de comer se me ha atravesado. Subo andando sin hablar hacia la 94, que atacamos campo a través con movimientos bastante torpes por mi parte. Afortunadamente a partir de aquí el relieve es favorable y me voy recuperando mientras el bocadillo parece que lo voy asimilando. Bajamos algo a la 66 y volvemos a subir a la 46. Volvemos a bajar a la 37, mientras siento que el mal momento ha pasado.

De ahí a la 76 que implica una ida y vuelta por terreno bastante incómodo y seguimos en dirección sur hacia la 86, a la que llegamos por un senderillo bajo un cortado con varias vías de escalada. Fichamos y seguimos el bonito camino hacia las ruinas de un castillo y tras una bajada flanqueamos por una pista hasta la 75. Nos damos cuenta de que nos falta una hora y de que vamos más apurados de tiempo de lo que pensábamos. Afortunadamente aún quedan fuerzas y podemos hacer la subida a la 47 al trote, de forma que fichamos a las 5h24. La idea es hacer 72 y 54 pero de camino hacia la primera de ellas no lo vemos claro. Si nos liamos con la vegetación puede ser que lleguemos tarde, así que al final optamos por ir directos a la 54. Hay mucha gente atacando la baliza al mismo tiempo así que la encontramos fácilmente y volvemos a salir a la pista que nos ha de llevar hacia la meta. Justo al llegar al pueblo me confundo en un cruce y eso nos lleva, a nosotros y a varios equipos que vienen detrás (y que supongo que me odiaron), a una pequeña vuelta extra. Finalmente llegamos a la meta con algo más de 3 minutos de margen y con unas sensaciones que, al menos por mi parte, no son demasiado buenas. Entre la pérdida de tiempo entre la 53 y la 91, el pequeño bajón físico de mitad de carrera y el no haber resuelto bien el final, el sentimiento no es muy positivo.

Los resultados finales me sorprenden positivamente: hemos quedado segundos, en una carrera muy apretada. Primeros CD Navarra (153 pts, tendrían que haber sido 8 más por una baliza que movió el propietario de una finca), segundos nosotros con 151pts, y terceros Adventure Addicts (Tommi y Aurelio) con 150 puntos (155 pero 5 puntos de penalización por llegar tarde). Lástima de no haber tenido 5-10 minutos más para poder hacer la 72. En fin, a toro pasado...
Al final más o menos contento por haberme encontrado relativamente bien, con sensación de que voy cogiendo la forma. Próxima parada, Trail Rocacorba dentro de dos semanas, a no ser que me anime a hacer una de Copa Catalana de Orientación el fin de semana que viene. Ya os contaré!

Besos y abrazos

P.D: algún comentario técnico para la sección de freaks
Distribución de puntos:
Hora 1: 31 puntos (5 balizas)
Hora 2: 26 puntos (4 balizas)
Hora 3: 22 puntos (3 balizas)
Hora 4: 34 puntos (5 balizas)
Hora 5: 22 puntos (4 balizas)
Hora 6: 16 puntos (3 balizas)
Zapatillas: Las Adidas Riot 6, que ya tienen los tacos justos justos. Les he dado caña, empezando por la Ronda dels Cims, mundial de Rogaine y algún otro Rogaine de 12 horas. Deben andar entre 400 y 500 kilómetros. Las hay de más durables, pero bueno, también de menos...
Mochila: la ultimate de 11 litros, con tanta enredadera y tanto pincho conseguí cargarme la cuerda exterior.
Líquido: dos botellines y el camel, dos litros en total. Aguanté toda la carrera sin repostar pero debería haber bebido más, probablemente por ahí vino el pequeño desfallecimiento de mitad de carrera
Comida: los típicos minibocadillos de brioche con paté o queso con mermelada (x4 y me sobró uno que no me entraba)

sábado, 26 de diciembre de 2015

Campeonato de España de Rogaine: Gran Canaria

Vamos a sacarle las telarañas al blog...

Admito que me salté una crónica por el camino (algunos me han puesto falta por ello ;-) ). Hace cosa de un mes hicimos con Jaume el Rogaine de Cap de Creus (12 horas de batalla contra zarzas de todos los tamaños en las que acabamos terceros a años luz de CD Navarra y algo por detrás de Entrebalizas de Madrid). No sé si porque no fue nuestro mejor día o porque los días después estuve más liado que la pata de un romano, lo fui dejando pasar y hasta hoy hemos llegado. Llegados a este punto casi que os explico mejor la historia de este finde, que se nos ha dado mejor, jejeje... Llamadme ventajista.

Asi que este fin de semana pasado nos fuimos para Las Palmas para participar en el campeonato de España de Rogaine. Los más fieles seguidores de este blog recordaréis que allá por el mes de mayo hicimos otro Campeonato de España de Rogaine, en el que Jaume y yo hicimos equipo con el maestro Tommi Tolko, y nos dio una clase magistral que nos llevó a ventilarnos todas las balizas con media hora de margen. No conozco muy bien los detalles del tema pero la cuestión es que aquel era de la Federación Española y este es el del circuito Iberogaine. Debe haber algún problema entre ambas partes o algo así...
Así que después de todo el día de aviones y esperas y 60kms de por carreteras repletas de curvas de Gran Canaria profunda nos plantamos en Artenara, un pueblecito de la zona noroeste de la isla. En época de recortes optamos por la opción rastrera de dormir en el suelo del pabellón municipal. La acústica del recinto, fantástica para amplificar los ronquidos inevitables de situaciones en las que duermes con 20 o 30 personas.

A las 4 de la mañana arriba, desayuno, preparar las cosas y para la salida, que a las 5.30 reparten mapas. Tenemos 30 minutos para preparar la estrategia. Esto es lo que encontramos...
http://www.sportrec.eu/ui/#1b74rru

Inciso: vamos a hacer un experimento, el link anterior es un mapa interactivo donde al principio estamos todos los equipos en la salida (podéis ver el mapa entero) y si le dais al play podéis ir viendo como evoluciona cada uno después. Bastante más fácil de seguir que mis pantallazos con líneas del Paint...

Hacemos lo de siempre, 4 cuadrantes y a sumar puntos en cada zona. Hay más puntos en el oeste y además parece que más desniveles así que decidimos empezar por ahí. La salida está al sur y en el centro así que la idea es recorrer el mapa en sentido horario (a grandes rasgos). Este rogaine tiene la particularidad de que se puede acabar en el mismo punto de salida y en el avituallamiento (HH) situado al oeste. Bueno, en principio escogemos la primera opción. Nuestro plan es empezar hacia la 47 (justo al sur) e ir hacia el oeste más o menos a nivel: 99-56, subir a la 79, bajar hacia 98, 87... De ahí subir hacia el norte y barrer esta zona del mapa... Iremos viendo.
Justo a las 6 de la mañana suena la cuenta atrás y salimos todos los equipos, cada uno según su estrategia. Giramos por una calle pero donde pensabamos que podríamos saltar a la carretera desde la que atacar la 47, sólo vemos un muro de casas. Pues nada, a rodear hacia el oeste... Me parece que algo parecido les ha pasado a Tommi y Aurelio, que junto con CD Navarra son nuestros equipos de referencia. Bajamos por una carretera hacia la rotonda del pabellón donde hemos dormido y le digo a Jaume que ya que estamos aquí vayamos a tachar la 35. Subimos por una cuesta y tras unos metros de caminillo la encontramos fácilmente en una terraza (del monte, no de un bar...). Deshacemos nuestros pasos y vamos a seguir con nuestro plan establecido. Bajamos a la 47 por un caminillo y un breve repecho hacia lo alto de un montículo y de ahí nos dirigimos a la 99 intentando ir a nivel aprovechando un sendero. Esta primera hora es de noche, que no es lo nuestro (almenos cuando no hay salsa de por medio...), así que nos toca estar muy atentos para no cagarla. Subimos por un espolón siguiendo unas luces que están fichando en la 99 y después de marcarla bajamos a recuperar la pista que flanquea la montaña por el sur. Intentando atajar nos liamos por unos cortados muy empinados. Moraleja: a la que las líneas de desnivel estén muy juntas, no nos emocionemos... Finalmente llegamos a la pista y subimos a buen ritmo hacia la 56.
En el camino de acceso nos surge un problema. El sendero describe una S que nos hace creer que ya estamos al lado de la baliza. Nos pasamos 10 minutos buscandola en lo alto de un espolón. Nada... Al final nos vamos. Si está más arriba bien, si no seguimos adelante porque no nos podemos pasar todo el día. Efectivamente, 100 metros más arriba hay otra S parecida (esta sí es la del mapa) y encontramos la baliza en el espolón siguiente. Moraleja: hay algunos detalles de los senderos que no están en el mapa, cuidado con eso... De camino a la 79 hay que subir y tirar de pata, cosa que a estas alturas todavía no duele. Van saliendo las primeras luces y eso facilita las cosas. Fichamos esta baliza y nos dejamos caer por un buen sendero hacia un cruce de carreteras desde el que atacamos la 98. De bajada hacia la baliza nos encontramos un tipo tumbado sobre una manta en medio del bosque. Está tan sorprendido de vernos como nosotros a él. Atinamos bastante bien los 9 puntos de la 98 (recordad que la puntuación de cada baliza es la cifra de las decenas) y de ahí vamos sin mucha dificultad a la 87.
Aquí el plan original era ir hacia la 78 olvidándonos de la 67 (también habíamos descartado de inicio la 57, perdida hacia el sureste), pero Jaume propone que vale la pena ir a hacerla aprovechando el sendero que llanea-baja hacia allá. Me convence y añadimos estos 6 puntos a la lista, antes de seguir hacia la 78, que también se encuentra fácil en lo alto de un espolón con unas vistas hacia Tenerife espectaculares. Recuperamos el camino y bajamos a buen ritmo hacia la 97. Otros 9 puntos y hacia la 44 por una acequia que facilita mucho las cosas. Algo más de lío hacia la 43, hasta que volvemos a recuperar la acequia y un sendero posterior que nos dejan sin problemas en estos 4 puntos.
Parece que no pero llevamos ya 3 horas de carrera. Nuestro plan ahora es subir a la 77 e ir al avituallamiento. Enfilamos esta subida y yo noto que voy menos alegre que otros días. Pasar de entrenar 6 días por semana a bailar 6 días por semana es lo que tiene, no le puedes pedir peras al olmo... Algo preocupado por mi futuro en la carrera y aprevechando que Jaume me deja marcar el ritmo intento poner una marcheta sostenible. Vamos identificando revueltas y cortados a un lado y a otro. Se hace largo... Finalmente salimos a lo alto de una terraza, donde encontramos la baliza y más vistas impresionantes. Salimos al nordeste hacia la carretera y en vistas de que corremos el riesgo de que el avituallamiento no esté montado (abría a las 10, 4 horas de carrera), decidimos fichar antes la 33. Llegamos a la HH cuando están poniendo los primeros vasos de Coca Cola. Reponemos líquido, que el día pinta duro a nivel de calor y no tenemos muy claro cuando podremos avituallar de nuevo, y seguimos adelante con el plan. Aquí hemos descartado las cuatro balizas del extremo noroeste (95, 101, 76, 52) y un pequeño bucle hacia el sureste (53-88-55-45). El ritmo es de entre 3 y 4 balizas por hora, así que vamos hacia las 40 balizas, lo cual quiere decir descartar unas 20.
Salimos hacia la 34, sin problemas y tras superar un montículo bajamos hacia la 85. Nos colamos un poco en el rumbo y acabamos demasiado a la izquierda, en un grupo de rocas. Las descripciones de control indican que la baliza está en UNA roca, no en un grupo... Al final acabamos viendo un mega-pedrusco algo más al este. Es el bueno... Bajamos a buscar la carretera que nos lleva a la 65, sin más problemas que el de que estoy a punto de perder el Sportident (la pinza que sirve para registrar el paso por las balizas). Jaume salva la carrera y mis 60 euros de fianza. Nos dejamos la 32, que son 3 puntos y queda muy colgada, y nos vamos a la 42 pasando antes por una fuente. Encontramos la baliza al oeste de un pequeño embalse, con algo de confusión ya que nos parece que el mapa la marca al este. Celebramos otro mini-consejo de guerra y decidimos ir a por las balizas 75 y 64, 13 puntos que teníamos ahí en duda. El laberinto de caminos hacia la 75 es algo complicado pero al final tiramos de rumbo y acabamos dando con ella en otra terraza de vistas privilegiadas. Rumbo sencillo hacia la 64, y subimos hacia el este para tachar la línea 84-94-74, 24 puntos que se hacen de forma muy favorable casi todo por caminos. Llevamos 6 horas, mitad de carrera, y hemos hecho más o menos lo previsto en la mitad oeste del mapa. Vamos ahora hacia la otra parte...
Salimos a la presa de un embalse y de repente el sol y el calor nos atizan de lo lindo. Son las 12 y hemos salido de la protección del bosque. Normal... Subimos hacia la 63 con un aire algo apesadumbrado. La temperatura hace que apetezca comer menos. Yo sigo mi rutina de comer algo cada hora en punto (mini-brioche de queso con mermelada, o de paté o un kit kat... mi preferido es el primero). Con el calor tardo 15 minutos en engullir el minibocadillo a base de pequeños tragos de agua. El único consuelo es que el calor es para todos. Duele la ida y vuelta hacia la 68 y se hace mejor la bajada a la 83, durante la que vamos aguzando el oido para ver si encontramos algún riachuelo por el que corra el agua... Nada, el viento... Al menos bajamos por una vaguada sombría donde se está más fresquito. Calores aparte, hasta aquí la carrera está yendo bastante bien. Hemos tenido un pequeño fallo al principio por la noche pero lo demás va según lo previsto. Otra cosa será la estrategia, que nos da la impresión de que es contraria a la de muchos otros equipos. A ver si continuamos así...
Pues no, no continuamos así... Nuestra idea aquí es hacer 73-93-100, para de ahí ir hacia la esquina noreste del mapa. Salimos a una carretera para ir a buscar un camino que sube por un espolón que nos llevaría a la 73. En algún punto nos pasamos de largo (ahora viendo el link que os he puesto arriba veo que si hubiésemos llegado 30 segundos después hubiésemos visto un equipo que venía de arriba...) y acabamos metidos en una vaguada, fuera de camino, todo lleno de muros, vegetación, cactus... Podéis verlo en el video... Más vueltas que un manco en una piragua... La tensión crece y yo me voy cabreando con el mundo y desmoralizando por momentos. Acabamos perdiendo casi media hora hasta que volvemos a salir a un camino identificado, con la sensación de haber tirado la carrera a la basura. Casi tengo ganas de plegar...
En fin, con pocas ganas de hablar me dejo caer hacia la 93, que ahora nos queda más cerca, y volvemos a subir hacia la 73, parándonos a pedir agua en una casa, a ver si así se nos refrescan las ideas. La 100 está descartada, vamos a hacer 72-92-82. Almenos este trozo es fácil a nivel de orientación, todo por caminos sin más problema que aguantar la que nos está cayendo encima. Decidimos pasar por la fuente que hay al lado de la 82. El agua nos levanta un poco el ánimo. Dudamos en qué orden hacer las siguientes cuatro balizas que tenemos al sur. Al final decidimos hacer 91-62-71-80. No presentan mayores problemas y físicamente parece que aguantamos. Yo después del momento de duda de esta mañana parece que he reaccionado razonablemente bien a nivel de piernas. Nos quedan algo más de dos horas y es momento de plantear cómo acabamos el tema. Calculamos que hay tiempo de hacer 7 balizas y nos parece que lo más rentable es hacer 31-70-50, última subida hacia la 90 y de ahí bajar hacia la meta recogiendo 61-49-38. Al ritmo que vamos y si no hay problemas debería ser factible. Si hay problemas siempre podemos descartar la 90 y acortar por la carretera.
Ningún problema en 31 y 70 que caen muy fácil. De ahí bajamos hacia unas casas donde nos tememos una confusión similar a la que nos ha hecho perder media hora hace un rato. Voy identificando bien las casas y los diferentes cruces a escala milimétrica en el mapa. Me crezco... Y me confío. Así que llegados al cruce clave le digo a Jaume que "es por aquí". El camino bueno salía 10 metros más abajo. Eso hace que acabemos flanqueando por un sendero que no es el que nos lleva directo hacia la 50 y que más adelante nos toque atravesar por un terreno algo jodido. No es tan dramático como antes pero es un primer paso hacia tener que descartar la 90. El segundo paso llega cuando, después de fichar la 50 (también con algo de lío), el "camino" que nos tiene que llevar hasta la carretera superior está de plantas hasta la bandera. El sendero deja de ser digno de tal nombre y lo perdemos inevitablemente. La vegetación tampoco se deja así que acabamos subiendo por un terraplen terrible, de gravilla deshecha, en el que subimos la pierna un metro para ganar 10 centímetros. Mil años después acabamos saliendo al ansiado asfalto. La 90, no way...
Quedan 55 minutos, así que plan B y bajamos por la carretera para ir directos a la 61. La bajada relanza un poco las piernas, pero al coger el sendero noto que las mías ya van justas. Con la tensión, no me he comido el bocadillo de las 11 horas y ahora ya me da pereza. Subo como puedo a unos metros de Jaume. Pasamos por la 61 y yo termino la subida un poco zombie y desentendiéndome algo de la orientación. Afortunadamente sólo queda bajar. Entre camino y pista llegamos a la 49. Nos quedan 20 minutos, llegar creo que llegamos, pero no conviene que haya problemas en la 38...
Los hay... En teoría una pista lleva directo a la baliza pero acabamos en un rellano algo más abajo. Quedan menos de 10 minutos, estamos a punto de irnos para la meta. Miro hacia abajo y no hay ningún depósito. Tiene que estar aquí arriba por narices. Me subo por un terraplén y veo la baliza allá arriba. Le grito Jaume y se acerca, con bastantes más fuerzas que yo. Sale primero para buscar un paso de vuelta y yo sigo detrás recuperando un poco el aliento para el último sprint. Llegamos a la pista, que afortunadamente hace bajada. Encuentro algo de fuerzas y alargo la zancada para ganar unos segundos por si nos líamos en las calles al llegar (os recuerdo que si llegamos tarde nos restan 5 puntos). Afortunadente el pueblo aparece ya muy cerca tras una curva de la montaña y entramos en las calles todavía con tres minutos de margen. Al final la misma calle nos lleva a la plaza donde está la meta así que nos acaban sobrando dos. Apurando pero bien, es lo que toca...
Acabo con la sensación de no saber si lo hemos hecho bien o mal. Sin ese fallo a mitad de carrera creo que tendría buenas sensaciones. Así, ni idea. 41 balizas, 261 puntos. CD Navarra y Adventure Addicts (Tommi y Aurelio) parece que han acabado en la otra llegada, así que nos sabemos cuántos puntos han hecho. La primera preocupación es llegar al avituallamiento y recuperar líquidos, que me hacen falta litros. La segunda ir al pabellón a pasar por la ducha. Ahí nos encontramos con todos los demás y comentamos la jugada. Parece que todo el mundo ha tenido sus problemas y al final a pesar de los nuestros, no se nos ha dado mal la cosa :-).

En la cena arraso con tres platos de garbanzos, papas arrugadas, pan con una salsa que no me acuerdo qué era pero que pintaba potente... Perfectamente recuperado para la foto en un pódium que será difícil que repitamos en este orden, pero muy contentos porque parece que con nuestros fallos y problemas pero vamos mejorando.

Besos y abrazos

P.D: algunos datos para freaks:
Distribución de puntos:
0-2h: 45 puntos (7 balizas)
2-4h: 40 puntos (7 balizas)
4-6h: 58 puntos (9 balizas)
6-8h: 36 puntos (5 balizas)
8-10h: 54 puntos (7 balizas)
10-12h: 28 puntos (6 balizas)

Zapatillas: Scott Kinabalu Supertrac, puede que la zapatilla más equilibrada que he probado, cómoda, buen agarre, cierto que no era el terreno más exigente que he visto. Sólo, por las hojas secas de pino en el suelo, que resbalaba algo. Única pega, la durabilidad, empiezan a tener algún punto débil.
Mochila: Ultimate de 11 litros, con dos bidones de 650ml y el Camelbak (suerte)
Comida: 8 minibocadillos y 4 kitkats (me sobró un minibocadillo y 2 kit kats)




domingo, 18 de octubre de 2015

II Rogaine Internacional de Vilassar "Memorial Iñaki Pérez"

Buenas!

En el ocaso de la temporada 2015, la semana pasada hice el primero de los rogaines que tenemos planeados con Jaume para este otoño. Recordatorio por si hay algún recién llegado: carrera de orientación, mapa con un cierto número de balizas y tienes un tiempo determinado (en este caso 12 horas) para hacer el máximo número de puntos (cada baliza tiene diferente puntuación entre 3 y 9). Estrategía, orientación y físico.

Después del buen resultado del mundial llegábamos con ganas de más balizas. Esta vez se nos unió Esteban, compañero de fatigas este año en la Ronda dels Cims a finales de junio. Siendo la carrera de 12 horas tenemos toda una hora, para preparar la estrategia. Esto es lo que planeamos:


La salida y la meta está donde empieza la linea roja (primera figura arriba a la izquierda) y salimos hacia la 37, 39,... Lo rojo es lo que planeamos inicialmente, uniendolas todas (menos una) para después poder recortar donde sea conveniente y sobre la marcha. Las lineas verdes marcan por dónde recortamos finalmente durante la carrera. El criterio general fue el de empezar hacia la zona donde había más puntos (unos 50 más en la mitad este que en la oeste) e ir evitando hacer mucho desnivel. 
Al principio tuvimos algún fallo de elección, intentando cruzar campo a través en zonas donde no salía a cuenta porque la vegetación era muy espesa en general. Veníamos acostumbrados del mundial de Finlandia donde se podía ir siempre recto y mira... Después de empantanarnos bastante camino de la 90 decidimos ir por camino excepto cuando se viese muy claro. A partir de ahí nos centramos y fuimos siguiendo con el plan sin fallos de orientación catastróficos, aunque a medida que se acercó la mitad de la carrera el ritmo fue decayendo un poco. Llegamos al Hash House (avituallamiento dispuesto por la organización) poco antes de las 7 horas y ya viendo la necesidad de recortar bastante el plan previsto. Lo primero que descartamos es un 90 y la 32 que había en la esquina sudoeste, muy mal conectados. Nos saltamos también la 36, que está cerca pero son sólo 3 puntos. Y por último dejamos pendiente ir viendo cómo vamos en la parte norte del mapa y cortar hacia la meta a la que nos queden 2 horas de carrera.
Siguió la misma tónica, sin grandes fallos de orientación pero con ritmo decreciente, así que al final decidimos pasar de la 52 a la 79 y de ahí ir volviendo por la 85, 57,54 y 64. Dejamos la 86 y pecamos de demasiado conservadores, ya que nos hubiera dado tiempo. Al final llegamos con 308 puntos y en tercera posición. Primeros Xavi Batriu y Lleí Viles, que ya nos han ganado dos veces antes este año (326 puntos) y segundos el equipo de CD Navarra (con 322). Dentro de un mes tenemos otro rogaine de 12h en Cap de Creus. Ya con ganas de correr y volvernos a enfrentar a otro mapa!

Besos y abrazos

lunes, 28 de septiembre de 2015

Rialp Matxicots 2015




Buscando una carrera interesante para cerrar la temporada de montaña en el mes de septiembre, enseguida fui a parar a la Rialp Matxicots. Una carrera con buena fama por su carácter popular, buena organización, recorrido técnico y bonito... Son 82 kilómetros con 6100 metros de desnivel positivo, describiendo una especie de ocho con centro en el pueblo de Rialb en el Pirinieo de Lleida. El primer bucle sale hacia el oeste subiendo de golpe hasta el Montsent de Pallars (2880m) y suguiendo por rincones de alta montaña hasta la pista de esquí de Espot y volviendo por la Vall de Caregue en dirección a Rialb. Los últimos 28kms suben hacia el lado opuesto hasta les Penyes d'Auló y después nuevamente por la vertiente oeste hasta el pueblo abandonado de Sant Romà de Tavèrnoles. La particularidadde esta carrera es que su recorrido pasa por todos los pueblos del municipio de Rialb y lo hace evitando al máximo posible los tramos de pista, utilizando senderos bastante técnicos. Si a eso le añadimos una relación entre distancia y desnivel acumulado importante (del orden de la de carreras como la Ronda dels Cims), tenemos ante nosotros un recorrido bastante exigente.
Personalmente me presenté a la carrera con algo de incertidumbre sobre mi estado de forma. Después del mundial de rogaining hice una semana de descanso en Lyon más una segunda en Perú donde por trabajo no tuve tiempo de retomar los entrenos. La siguiente semana me la pasé caminando por la Cordillera Blanca, mochila a la espalda y en altitud, lo cual supuso un buen entreno, pero todo de caminar y caminar. Por último la semana pasada zanjé la preparación con un par de rodajes suaves durante la semana.


Con incertidumbre pero con ganas, me presento en la salida el sábado a las 5.30 de la mañana. Me encuentro con un montón de amigos, Jaume, Salvador, Ruben, Tomas,... Veo también a Nahuel Passerat, a quien no conozco todavía pero que siendo el ganador del año pasado y tercero en la Ronda dels Cims de este año, para mí es el gran favorito para ganar la carrera. Le oigo hablar con algún otro francés (ya sé cómo las gastan, seguro que no han venido de paseo!). El nivel no está nada mal y hay bastante gente que potencialmente puede estar por delante mío, así que vamos a ver qué tal se nos da el día. La cuenta atrás acaba con las especulaciones y las dudas y salimos callejeando por el pueblo. Vamos torciendo a derecha e izquierda siguiendo a un tío con una bici. Intento colocarme más o menos aunque sin pegarme un calentón. Finalmente salimos del pueblo y tomamos un sendero donde empieza la dinámica de caminar-trotar. Intento ubicar la carrera. Tengo seis o siete corredores delante. Hemos salido juntos los de la modalidad ultra (82km) y la modalidad trail (52km), así que no sé exactamente mi posición. De todas formas el ritmo me parece bueno, vivo, pero me noto con las piernas frescas y la respiración correcta, así que me doy por satisfecho.
En medio de la noche se van sucediendo tramos de sendero en subida con pequeños toboganes. Me meto en un grupito de cuatro donde está también Ivan Artigas y otros dos corredores que no conozco pero que como Ivan hacen la de 52km. "Ei Ivan! Qui hi ha davant?"..."En Gamito"... "Només en Gamito?"... Eso querría decir que voy primero de la ultra, así que me calmo un poco y sigo subiendo al ritmo del grupo. En esa dinámica cruzamos un pueblecito, donde me encuentro a mis padres. "Cuantos van delante?"... "Dos y después vosotros". Aps, entonces hay otro corredor no identificado... Debe ser Nahuel. Bueno, de todas maneras para mí este ritmo es bueno así que toca dejar de mirar delante y detrás y fijarme más en mis sensaciones y en comer y beber bien. Y la verdad es que mis sensaciones de momento son buenas. En las subidas troto poco a poco pero con cierto dinamismo y en las bajadas en seguida noto que recupero las pulsaciones y la respiración. Con esta dinámica llego al avituallamiento de Seurí (km9), donde mi padre me dice que los de delante han pasado a 3 minutos.
Acabo de comerme un minibocadillo (queso con mermelada) de los que llevo, así que cojo un trozo de naranja para complementar y sigo adelante. Salimos callejeando por el pueblo y conectamos con una pista en bajada que nos deja en la subida definitiva hacia el Coll de Triador. A Seurí hemos llegado 7 u 8 corredores bastante juntos (creo que la mayoría de la Trail) pero ahora nos quedamos delante un tal Xavi y yo. Va un poco a tirones pero su ritmo medio me va bien. Van apareciendo las primeras luces que muestran una bonita ladera de prados donde las vacas se preguntan qué narices pasa hoy con tanto zumbao con camisetas de colores. Apago el frontal y tiro a ritmo de bastones hacia el collado, que me parece sorprendentemente próximo. Señal de que las sensaciones son buenas y la moral alta. Llegando arriba paso a Xavi y asomo a lo alto de la loma, justo cuando llega otro corredor por detrás. "Eres el primero?" (ponedle acento francés a la pregunta ;-) )... "No se, diría que delante está Nahuel"... "No, no, Nahuel va detrás"... Pues entonces si... parece que vamos primeros. El chico en cuestión es Thomas, de Toulouse. Aprovechamos 200 metros de pista en bajada para charlar un poco mientras llegamos al avituallamiento.


Relleno algo de agua y cojo un par de trozos de fruta y salgo junto a Xavi y unos metros detrás de Thomas, que ha pasado por el avituallamiento como un rayo. "A veure si empaito a aquest home..." le digo y salgo detrás de Thomas para ver si puedo ponerme a rueda y seguir el ritmo. Le recupero algo mientras la pendiente es moderada, pero a medida que nos vamos acercando al resalte final del Montsent de Pallars el terreno se pone tieso y veo que él sube mejor que yo. Si me cebo voy a salir de punto, así que sigo a la mía, por terreno francamente duro. Creo que el camino más convencional sube más  la derecha, al solecillo, pero a nosotros las banderolas nos llevan totalmente recto hacia una canal y a la cima. A quien si alcanzo es al corredor que iba segundo, un chico con un cortavientos rosa que está parado con los brazos en jarra. "Osti, no estic gens fi a les pujades avui, no sé què em passa..."... Pero si no hemos hecho más que subir de momento... La verdad es que el hombre tiene pinta de haberse salido de punto cosa fina. En fin, le animo y sigo a lo mío, bastones y para arriba. Voy bastante lento pero es que el terreno no da para más. Thomas me saca algo de ventaja poco a poco pero la distancia debe estar entorno al minuto si llega. Sigo más preocupado de llevar mi ritmo que de las distancias, que no queda nada... A medida que me acerco a la canal que da acceso a la cima aparece una nueva preocupación. Tengo las manos congeladas. Tengo los guantes en la mochila, pero como veo el sol que da un poco más a la derecha me digo que pronto saldré al calorcillo y todo irá bien. Estúpido, lo sé. La cuestión es que no siento ni el pulgar ni el índice de las dos manos y llega un punto que hasta me cuesta coger el bastón. Peleando con mis dedos acabo saliendo a la loma cimera a unos 100 metros de Thomas. Hay un montón de gente en el control de la cima que nos anima! Con el frío que hace...



Así está la carrera, Jordi Gamito de la trail, a lo suyo, ni lo hemos visto, detrás venimos Thomas y yo, y los que vienen detrás mío si no me equivoco también son de la de 52km. Me gusta el ritmo que llevo así que sigo a lo mío y con la recuperación de las manos como preocupación principal. Bajo un tramo técnico mientras me golpeo las piernas con las manos e intento comer otro minibocadillo. Demasiado... Acabo en el suelo. Con un punto más de cuidado sigo por zona de tarteras, alta montaña de la buena y con unas vistas espectaculares. Aneto a un lado (casi no lo reconozco, pelado de nieve como está...), Pica d'Estats al otro, todo con el color rojizo de la mañana. Algo de terreno rompepiernas da acceso a la subida al Montorroio, otros 200m de repecho que hago manteniendo distancias con Thomas (sigue el minuto más o menos). Paso por el control de la cima y bajo hacia un collado donde hay una tienda y un tío haciendo fotos (había un montón de voluntarios haciendo fotos... viene bien para la crónica ;-) ), y de ahí voy bajando por una bonita vaguada de prados hacia unos lagos que hay al fondo del valle. Veo que le voy recuperando terreno a Thomas. Raro, porque normalmente es en la subida donde recupero y en la bajada donde se me van... Sin cebarme y siguiendo con la rutina de alimentación (ahora toca un quesito de membrillo) pero voy recortando hasta que le alcanzo poco antes de llegar al avituallamiento del Pas de Mainera (km26).

Acabo de comer, así que cojo algo de fruta, que es lo que yo no llevo, y sigo adelante. Thomas me alcanza "Ça va Albert? Tu es en forme!"... Hombre no me quejo pero tú en la subida vas como una moto... Enseguida el terreno se vuelve a poner tieso subiendo hacia Les Picardes, así que la conversación se termina y Thomas vuelve a poner un ritmo excesivo para lo que considero prudente para mí, así que vuelvo a dejar unos metros y poner mi ritmo clásico de "dos pasos - un bastón - una respiración". Con algún pequeño trote en un descasillo pero por lo demás, vuelve a ser una subida francamente dura hasta los 2700m. Me tomo con calma el inicio de la bajada para comer algo y cambiarle el agua al canario. Eso hace que Thomas se me vaya algo más y en la bajada tenga que poner un plus de atención para seguir las banderolas. Tampoco supone demasiado problema, la verdad es que el marcaje es muy bueno y es fácil seguir el recorrido incluso aquí que no hay demasiado sendero. Voy avanzando por pequeños toboganes herbosos hasta que llega un punto en que el sendero hace un flanqueo a la izquierda y me deja en una loma que conecta ya con las pistas de Super Espot. El resto de la bajada es por pistas de esquí, sin más historia que la de intentar reservar los cuádriceps. En este plan llego al avituallamiento de Super Espot 1900 (km33).

"Te lleva cuatro minutos" me dice mi padre. Pues bien... Sigo pensando que llevo el ritmo que me toca, así que si el va más rápido porque puede, pues mala suerte. Venía comiendo, así que como algo de fruta, repongo el Powerade y salgo a por la siguiente subida, de unos 400m. No miro atrás... No sé cómo viene la carrera pero desde la Ronda dels Cims de este año he adoptado una dinámica de nunca mirar atrás. Creo que muy pocas veces conduce a algo bueno. La subida consiste en una gran S, derecha-izquierda-derecha, primero por pista de esquí y después por un sendero. Se me pasa bastante rápido con mi marcheta de paso-bastón-respiración. No veo a Thomas, pero estoy contento, me siento bien, esforzándome, pero con sensación de sostenibilidad. En la cima el recorrido conecta con una pista que sigo durante unos 300m, para coger después unas trazas que van siguiendo la loma nuevamente en dirección a Rialb. Más adelante las banderolas me llevan hacia un sendero que baja a la derecha hacia el fondo de la Vall de Caregue. Se trata de un senderillo estrecho pero corrible a ritmo aceptable en su gran mayoría, aunque la parte que discurre por el fondo del valle es de esas con toboganes que te van desgastando. Lo cierto es que los 7 u 8 kms de bajada hasta la Ermita de la Mare de Deu de la Muntanya (cuántas ermitas deben llamarse asi en Cataluña?) se me hacen largos (creo también que aquí debería haber comido algo... ya sabéis, a toro pasado todos somos Manolete...). Paso por la ermita (km43-44) ya algo justo de agua, pero de ahí el terreno es cómodo hasta Caregue, donde hay avituallamiento. A todo esto llega un corredor por detrás... Miro el dorsal... 300 y pico... Ufff, es de la trail. Le dejo pasar, porque entre que va mejor que yo y que está ya cerca del final de su carrera, su ritmo no es el mío. Llego a Caregue (km46), nuevo avituallamiento.

"El primero ha salido hace un minuto"... mi padre, que me vuelve a pasar referencias. Yo estoy a la mía reponiendo líquido y comiendo algo más de fruta, asi que hasta que no me largo no empiezo a asimilar la informacion. Será que va justo? Se habrá pasado de rosca? O quizá como han llegado justos al avituallamiento mi padre se ha confundido y ha visto salir al tipo que era segundo de la trail... En fin, no sé, pero una vez más opto por focalizar mi atención hacia mí mismo, porque en este úlitmo tramo de bajada he tenido la sensación de que perdía algo de la alegría del principio. Venga, saca otro minibocadillo... Ahora toca de paté... Llego al fondo del valle, cruzo el río y subo hacia el pueblo de Escàs. El minibocadillo todavía no ha hecho efecto y en cambio el sol aprieta, así que el primer tramo de subida me cuesta. Incluso la cabeza falla algo y pierdo un momento las marcas. Deshago unos metros y veo que viene otro corredor... 400 y pico... Uffff, otra vez... "Què ets de la Ultra? Osti què valent!"... Espero que no lo haya sido demasiado... "Venga que ja és teu això!"... "No, no, n'hi ha un altre per davant"... "Què saps quans n'hi ha de la Trail?"... "Vas tercer"... le digo... "Osti! Tercer?" Y el hombre me pasa la mar de animado y va en busca de un podium que tiene en el bolsillo. Yo sigo a la mía y poco a poco parece que el bocadillo de paté llega a los músculos, mas o menos al final de la subida. No está mal, porque eso me da un puntito de alegría y agilidad para la bajada y llego con fuerzas y cabeza renovadas al pueblo de Surp y los últimos dos kilómetros de bajada a la Barraca dels Caçadors. Poco antes de llegar un voluntario me dice que el primer acaba de pasar y que el avituallamiento está a 800m. Bueno, así que realmente parece que Thomas lleva dinámica negativa, porque yo también la llevo y aún así le he recuperado. Salgo a los úlitmos 200m de carretera y celebro un auto-consejo de guerra. Vuelvo a encontrarme bien, pero le he visto un poco las orejas al lobo, así que toca comer aqui algo más consistente. No importa perder 5 minutos, porque quedan tres subidas y el calor aprieta cada vez más. Llego al avituallamiento justo cuando sale Thomas...
"No ha parado?"... "Casi nada"... Tengo la impresión de que eso le puede pasar factura después, así que aún con mas motivo me pongo un plato de pasta y me la como mientras me ayudan a reponer líquido en los bidones. Repito algo más de pasta, algo de fruta para postre y salgo de nuevo a la batalla. Y aquí vino el lío... "Por dónde es?" pregunto... "Hacia arriba"... me señalan una pista. Osti, yo pensaba que cruzábamos el río y empezábamos a subir por el otro lado. "Seguro?"... "Si, si"... Efectivamente las cintas van hacia arriba así que hacia allá me voy, pero la pista hace una revuelta y sigue subiendo y subiendo... Osti, tanto hemos de subir por aquí?... Por ahí viene una chica, le voy a preguntar... "Ha pasado el primero por aquí?"... "No, hace un cuarto de hora que paso por aquí y no ha pasado nadie, tu eres el primero"... Mierda... Seguro que me he pasado un desvío y estoy subiedo por donde es la última bajada, por eso hay marcas... Estrés... Me saco la mochila y cojo el movil... Llamo a mi padre... "Pásame a alguien de la organizacion que creo que estoy yendo por donde no es"... Mi padre se estresa al cuadrado y veo pocas opciones de resolver el entuerto por teléfono (otro error por mi parte) así que voy bajando de nuevo hacia el avituallamiento. Llego algo mas calmado, pregunto y resulta que yo iba bien y que es Thomas el que se ha colado y se ha ido hacia Rialb. De hecho llega justo al mismo tiempo que yo y sale hacia la pista mientras dice una y otra vez "No entiendo nada"...

Inciso: esto es lo que ocurrió, no se el tiempo que perdimos, si fueron 5 minutos, o 10... el problema seguramente es también la cortada de rollo y ritmo que eso supone. Pero si una cosa ha de quedar clara es que yo no ví ningun fallo por parte de la organización. A mí me indicaron bien y Thomas se fue hacia Rialb tomando un camino donde había dos flechas que indicaban "Trail" hacia Rialb y "Ultra" hacia el otro lado. En mi opinión el fallo fue nuestro, de Thomas por no ver esas flechas y mío por dudar como un imbécil de lo que te han dicho y doblemente imbécil por no tomártelo con más calma y hablar por el móvil con alguien en lugar de volver a bajar.

A todo esto mientras salimos con Thomas por la pista llegan más corredores, Prefiero ni mirar, pero al final acabo viendo que uno de ellos es Nahuel. Vamos que nos pisan los talones... Pero bueno, salimos pista arriba, Thomas delante enchufado y yo detrás intentando calmarme. Volvemos a pasar por donde yo habia llegado y 100 metros más adelante el camino empieza la prometida bajada hacia la carretera. Comentamos un poco el percance justo antes de empezar la subida y tomamos un camino que empieza a ascender haciendo eses. Al cabo de un rato cedo algo de distancia, pero nos mantenemos los dos a unos 20 metros hasta llegar a una pista que parece que llanea hacia Beraní. Veo un cartel que pone 30' al pueblo así que deben ser un par de kilómetros. Noto que los macarrones empiezan a llegar a los músculos y que vuelvo a trotar con mas alegría camino del avituallamiento (km60). Mientras repongo Aquarius y agua ocurre lo que me venia temiendo hace un rato. Aparece Nahuel y otro corredor. Vamos que si me descuido, de ver factible la primera posición puedo pasar a quedarme sin podium. "Bravo!" me dice Nahuel... No muy bravo me temo...

Algo estresado decido largarme. Como salga detrás suyo me da que ya no los alcanzo, así que almenos que sean ellos los que me pillen. Pongo mi marcheta y al cabo de 500m llegan Nahuel y el otro compañero, Alberto, un chico de Girona. Thomas va un poco más atrás y parece que la llegada de dos nuevos jugadores le ha dejado tocado moralmente. Nahuel, se queda un poco con él e intenta animarle, Alberto tira para adelante y yo me quedo por ahí en medio esperando a ver si los macarrones acaban de hacer su efecto. Parece que sí, al cabo de un poco llega Nahuel y le dejo pasar pensando que no podré seguir su ritmo pero me sorprendo al ver que sí. Vamos subiendo por el bosque camino de les Penyes d'Aulò y con la ayuda de los palos vuelvo a tener sensación de agilidad. Miro arriba y veo que atrapamos a Alberto. Osti, va a estar entretenido esto, no tengo ni idea de cómo voy a quedar al final, pero bueno, vamos a lucharlo... Llevamos un puntito más, así que acabamos adelantándole y nos quedamos delante Nahuel y yo. Tengo la sensación de que Nahuel va bastante más fácil. Como vamos viendo bastantes por el camino, me empieza a hablar de setas. La verdad es que yo lo único que sé es que las rojas con puntos blancos que salen en los dibujos son venenosas. Lo siento tío, de ahí no paso. El hombre parece ser un apasionado y me empieza a decir los nombres de todas las que crecen en Ariège, donde él vive. Yo el ritmo más o menos lo sigo, pero en estos momentos no soy capaz de ofrecer una conversación muy interesante, y menos en francés y sobre setas. Me sabe mal porque Nahuel resulta ser un tio muy majo pero la cosa da para lo que da. Setas aparte acabamos saliendo a una pista que sigue subiendo suavemente. Nahuel se pone a trotar y yo detrás, pero noto que los macarrones están llegando ya al dedo meñique del pie. Soy imbécil, desde el avituallamiento grande sólo he comido un membrillo, un par de trozos de fruta y un "5hours", un botecito de esos energéticos que nunca sé si realmente funciona o no. Con el estrés he descuidado la alimentación... Me acordaré de ello.
Afortunadamente la subida termina en un avituallamiento (km64) y pillo un par de trozos más de sandía. Empiezo a bajar pero pierdo a Nahuel de vista. En cambio al poco llega Alberto por detrás y con el iremos bajando por un camino con restos de la Guerra Civil y unas 458 revueltas, hasta el pueblo de Roní, sin más historia que un dolor creciente en las uñas de los dedos gordos de los pies. Llegamos al avituallamiento justo cuando sale Nahuel (km68).

En lugar de pararme a comer algo más sólido yo tengo ganas de enfrentarme y pasar la última subida cuanto antes, así que repongo líquido, otra fruta y adelante, así hago unos metros más tranquilo mientras me alcanza Alberto. Hacemos dos kilómetros de bajada por un sendero pedregoso y llegamos a la carretera, donde hay otro avituallamiento líquido (cuántos avituallamientos hay en esta carrera?), donde está David (Kako). "Ha pasado hace dos minutos"... Bufff, la verdad es que yo me estoy apagando. Tengo sed, calor y aunque no lo note, necesidad de comer algo. Me paro a echar un trago de Aquarius y mientras Alberto cruza el puente y sigue trotando por el camino del otro lado. Intento trotar yo también... Bufff, el tío del mazo anda al acecho, la pájara es inminente. Intento alternar caminar y trotar pero Alberto se me va. Llego a la subida definitiva hacia Sant Romà de Tavèrnoles con la esperanza de que poniendo mi ritmo de bastoneo mantenga el tipo. Nada, lo he perdido de vista y noto cómo durante los 700m de desnivel de subida me voy apagando progresivamente. Llego al pueblo abandonado con un calor de narices y un pajarón monumental. Miro de reojo a la izquierda con la esperanza de que el camino no suba más, pero temiéndome que no sea así. Al mismo tiempo estoy atento a ruidos que lleguen por detrás indicando la presencia de algún otro corredor. Eso sí, sigo tozudo con el tema de no mirar atrás. Estoy hecho caldo, pero me concentro en optimizar mis energías, tanto físicas como mentales. El objetivo es ir lo más rápido posible (por lamentable que sea ese ritmo) y no pensar en nada más.
Y de esa manera empiezo el recorrido por el sendero que va flanqueando la montaña en dirección a Rodés. Me tienen que quedar unos 6kms, no más, y los dos últimos son de bajada clara. Venga va... Me ayudo con los bastones, troto testimonialmente en el plano, pero a la que hay algo de pendiente para arriba me tengo que poner a caminar. Este es el tipo de terreno donde hay más diferencia de ritmo entre alguien que va bien y alguien que está para el arrastre. Y así estoy yo... En fin, no vale la pena dar muchos más detalles, esos tres o cuatro kilómetros fueron un auténtico via crucis. Me salvó que contra lo que suele pasar, las subidas no pasaban de pequeños repechos (me estaba temiendo algo peor) y también que bastante antes de llegar a Rodés, ya pude ver el pueblo, que era la luz al final del túnel.
Al llegar me encuentro con Elena. Le pillo un trago de zumo de manzana que me sienta de maravilla y medio a regañadientes le pregunto si viene alguien por detrás. "A quatre minuts"... 4 minutos? Bua, me pilla seguro. Si le llevaba 4 minutos hace un rato lo que no entiendo es como no me ha alcanzado todavía. A no ser que sea Thomas y que vaya igual de cocido que yo... En fin, me quedan 2kms de bajada, voy tirando y donde me tenga que pillar que me pille. Salgo del pueblo por un sendero y enseguida se ve Rialb ahí abajo. Tiene narices que después de toda la carrera primero, segundo o tercero me vayan a pasar en el ultimo suspiro. Pero la verdad es que en algunos momentos casi lo prefiero, que me alcance, que pase y yo bajo tranquilo hasta la meta... Pero no, alejo esas ideas... Para lo que queda hay que luchar lo que se pueda. Bajo con una agilidad lamentable, comiéndome todas las rocas y con bastantes molestias en los dedos de los pies. Revueltas y más revueltas, y el pueblo se acerca muy lentamente. Por fin salgo a la Barraca dels Caçadors, donde hay un cartel que pone "un km a meta". Todavía no me han cogido...
Directamente tomo una pista trotando y ayudándome con los bastones. Llego a la altura de un chico de la organización que me está esperando con un quad. "Quant queda?"... susurro... "Menys d'un kilòmetre"... Bufff, esperaba una respuesta tipo "detrás de esa curva está ya la meta". Pero no, todavía hay que bajar a la carretera y cruzar el pueblo. Pero llego a la carretera y todavía no ha aparecido nadie por detrás. Me tienen que quedar 500m, empiezo a pensar que igual sí que mantengo la tercera posición. Adelanto a un grupo de corredores de la trail que me dicen que me he equivocado, que la larga no es por aquí. No tengo fuerzas ni para contestar... Sólo me faltaría dar otra vuelta a estos últimos 28kms... El quad va tocando el cláxon y toda la gente que está por la calle me aplaude y me lanza gritos de ánimo. Miro para atrás, ahora sí, y no veo a nadie aparte del grupo de corredores de la Trail. Repito la mirada un par de veces y efectivamente no viene nadie. Parece que está hecho. La verdad es que no me quedaba mucho márgen para la emotividad, pero en la medida de lo que me permitían mis fuerzas, fue una llegada francamente emocionante, entre el cláxon, los gritos, los aplausos... Un ambiente de diez. Levanto la mano a modo de saludo con poca energía y respondo con algo que quiere parecer una sonrisa. Por fin llega la última curva a la derecha y veo a mi padre. "Donde está la meta?" le pregunto todavía... Ahí aparece... 50 metros, pensaba que no llegaría nunca! Me dejo caer prácticamente sobre el control de llegada, ficho, tiro los bastones y me quedo inclinado hacia delante intentando recuperar el aliento. La verdad es que habré cometido errores, no sé si lo podría haber hecho mejor o peor, pero lucharlo lo he luchado...






Balance de la carrera: sobre la carrera en sí, como espero que haya quedado claro ya, creo que es una de las mejores que he hecho. Un recorrido bonito, muchos avituallamientos y bien provistos, buen marcaje, buen trato, buen ambiente, muy buena relación calidad/precio... En resumen, una carrera que deja muy satisfecho.
Sobre mi actuación, en lo positivo, contento por haber estado prácticamente toda la carrera en la pomada y con opciones de victoria, y también por haber sabido luchar a pesar del pajarón, para mantener la tercera plaza. En lo negativo, el fallo que cometí en el kilómetro 53, perdiendo el camino y el tiempo por estúpido. Y también el no saber superar psicológicamente ese punto y descuidar la alimentación. Tengo un fallo recurrente y es que llega un punto de las carreras en que me dejo ir y abandono la disciplina de la alimentación. Es como si aceptase como normal que se tenga que llegar con la reserva. Tenía cuatro minibocadillos más en la mochila y unos chicles energéticos que había comprado expresamente y de los que no probé ni uno... Felicitar a Nahuel por la victoria y a Alberto por la segunda posición, a escaso minuto y medio (perdí 15 minutos respecto a ellos en estos últimos 10kms).

Con esta carrera se acaba la temporada de lo que son propiamente carreras de montaña. Durante otoño tocan algunos rogaines más, pero por lo demás a ir desconectando un poco de correr y descansar las piernas y la cabeza.

Besos y abrazos