sábado, 19 de marzo de 2016

Fin de semana en el Montsec: Km vertical y Trail Vall d'Àger


Ahí va un dos por uno! (y no será por fotos...)

Este fin de semana pasado era la segunda cita de las Trail Running Series de Lleida, la versión local en Lleida de los miles de circuitos de carreras de trail que ahora hay por el mundo. Era cita por partida doble, con un kilómetro vertical el sábado por la tarde y el Trail Vall d'Àger (30km con 1750mD+) el domingo por la mañana. Ya puestos me apunté a las dos, y así acumulo un par de carreras más de la liguilla y compenso por otras a las que no pueda venir (creo que puntúan 7 si no me equivoco)... En fin, y porque mola correr y competir, para que os voy a engañar... Hasta ahora había competido en estas carreras en individual, pero Marc del equipo PodoLleida, me propuso correr con ellos así que me uní para participar también en la competición por equipos.

Kilómetro vertical: sábado por la tarde
Normalmente las competiciones de kilómetro vertical son en recorridos en los que sales y empiezas a subir sin cuartel. Hay una especie de competición mundial por ver quién hace el kilómetro vertical más vertical, más radical, en menos distancia, para que tengas que subir con los gemelos, los cuádriceps, las manos y los dientes. Creo que el más corto del mundo es la Vertical de Grande Serre, en Francia, con 1811m de longitud. En este sentido el kilómetro vertical del sábado era un tanto atípico. Tres kilómetros y medio por pista para empezar donde no se gana mucho desnivel y algo más de 2km donde se sube a cañón, para acabar con unas cadenas ("quitamiedos" según Kike, el organizador... después os enseño fotos...:-p) que te dejan en lo alto del Montsec. En cuanto al tipo de terreno normalmente se buscan recorridos óptimos para conseguir buenas marcas, y eso significa laderas herbosas y con algo de traza, a veces con esos pequeños escalones que forman los matojos de hierba. Como curiosidad, el récord del mundo lo tiene Urban Zemmer (especialista de esta disciplina) con 29'42'' en el KV de la Fully. La segunda es de Kilian (especialista de cualquier cosa) con 30'25'' en la Grande Serre. En Ager, nada de eso. Terreno incómodo, poca traza, tarterillas, matorrales, pinaza por el suelo... Que no se diga que es fácil!
Creo que os suelto este rollo para hablar menos de la carrera en sí, que me dejó con la sensación de haber corrido bastante mal, muy poco inteligente y sobre todo gestionando muy mal el esfuerzo. Salimos a las 16h30 desde el camping de Àger por una pista que pica un poco para arriba. Enseguida me pongo primero y pongo un ritmo vivo aprovechando que últimamente me encuentro bien rodando a ritmos altos (para mí) en plano. Poco a poco voy oyendo menos respiraciones detrás y al final sólo queda una que se oye cada vez más lejos. Pasa en el primer kilómetro y salgo a una pista con una recta larga que sube de forma constante. Ahí se me acaba la alegría. Me queman las piernas, voy agarrotado, pero bueno, voy trotando intentando no aflojar demasiado. Una pequeña bajadita frente a una casa me relanza y salimos a una pista más estrecha donde parece que me recupero un poco y un poco más allá las marcas se meten por un cañoncito rocoso donde tienes que ir trepando pequeños escalones rocosos. Ya llevo casi 4km, quedan 2 a meta y queda por subir casi todo, tiene pinta de que van a ser "bonicos". Me encuentro a Kike que me anima... "Venga que ahora empieza lo bueno!"

Lo bueno es una traza de terreno deshecho que se hace dura porque los pies se van atrás. Echo las manos a las rodillas y empujo con todo mientras levanto la vista buscando cintas. No veo nada, así que me echo la gorra para atrás. Aún así llega un momento que me despisto y me meto demasiado a la izquierda por terreno descompuesto. Busco a mi alrededor e intento corregir la ruta. Mierda, un corredor llega por detrás. Pequeño golpe moral, pero recupero el camino y sigo subiendo. Al cabo de un poco me pasa, lo cual ya me parece bien, que así me centro en seguirle a él en lugar de buscar cintas. Salimos a 100m de pista donde trotamos, yo con las piernas como una piedra, y una pequeña bajadita donde noto que los gemelos están al borde de la rampa oscilando como un flan de huevo.

Salimos a otra subida sin cuartel, esta vez por un bosque lleno de hojas de pino secas en el suelo, que ponen las cosas francamente difíciles. Aquí el compañero se me va... Me voy quedando unos metros atrás, primero 5, luego 10, 20, 30... Y así salimos a otra pista y al avituallamiento intermedio, donde están mi hermano y Elena. "Va más que yo..." murmuro, mientras cruzo la pista y me meto en otra subida que quita el hipo. Un poco más arriba me encuentro a Dani. "Demasiada salsa..." sigo quejándome, pero bueno, no es momento de arrepentirse de no haberse portado bien ayer... El compañero se me va irremediablemente y me quedo atrás intentando mantener un ritmo lo más digno posible. Llego a la zona de una primera cadena de tres metros con una trepada que pone a prueba mis maltrechos gemelos. Me lo tomo con calma, que las piernas no estan para muchas alegrías, y salgo a una rampa entre paredes de roca por donde sigo trepando entre rocas y matorrales. Más arriba una segunda cadena ayuda a superar un tramo liso y me deja en una especia de tunel entre la vegetación y la pared de roca. Salgo a una terraza donde más voces me animan. Son Ruben y Jaume que han venido a entrenar y a verme correr. No si por supporters no será!

(ahí van unas fotillos del ultimo tramo, telita...)







Llego al último repecho, con una tercera cadena aún más a saco que las dos primeras, por donde subo a pulso agarrándome con las dos manos, y tras atravesar a la derecha sigo trepando hacia una bandera instalada en el filo y que marca la meta. La carrera acaba literalmente asomándose a lo alto como uno de esos ladrones que trepan la pared de un edificio para asomarse por la ventana (nada de sprint final...). Encontrándome de repente en terreno llano y sin más metros que subir, me puedo parar a mirar tranquilamente alrededor. El día es espectacular y las vistas del Pirineo, para mear y no echar gota. Se ve desde Panticosa hasta el Puigmal. Al cabo de un poco llegan Ruben y Jaume, y un poco más tarde Ángel, que va a bajar en coche con nosotros. El frío aprieta, así que seguimos al pista en dirección al Coll d'Ares, con muchos tramos nevados, nos encontramos con Kike (mi hermano, no el organizador) y Elena y nos bajamos en coche y por terreno más amistoso (pero menos espectacular) hasta Àger. Segunda posición que no está mal pero me deja con la sensación de que en una disciplina a la que no estoy acostumbrado lo que tendría que haber hecho es salir con los demás en lugar de arrancar como si no hubiera mañana, quemarme al cabo de un kilómetro e ir toda la carrera a contrapie y con malas sensaciones. En fin, otro día lo haremos mejor. Mañana hay otra oportunidad!
En cambio por equipos hemos quedado primeros, así que contentos por lo colectivo y además con una cena gratis que está la mar de bien!







Trail Vall d'Àger:

Y de buena mañana, el domingo a por el segundo round. El Trail Vall d'Àger es una carrera de 30km (31, me marcó el GPS al final) con dos partes bien diferenciadas. Un primer bloque hacia el Port d'Àger, en el sur y un segundo hacia el Montsec, en el norte, ambos conectados por una zona "llana" con toboganes arriba y abajo por el fondo del valle. Visto lo de ayer, salgo concienciado a ser bastante más conservador, correr con más cabeza... La prueba forma parte del circuito de carreras de montaña de la FEEC, con lo cual es de prever que haya venido algún galgo. Está también Diego Cardozo, un joven corredor de Girona y afincado en Lleida que hace un par de años ganó la maratón del Montsec en la que también participé. En fin, yo decidido a salir a la mía...
Salimos a las 9:30 del camping de Àger, exactamente del mismo punto que ayer pero en sentido contrario, hacia el pueblo. Callejeamos por un par de repechos y salimos del pueblo por una pista en subida. Voy cuarto detrás de Diego, un chico con una camiseta del Montseny y otro que va de blanco y naranja y que me recuerda a Gech, un amigo etíope. Enseguida veo que si les sigo me quemo, así que cojo mi trote. No me alivia demasiado, noto las piernas agarrotadas. Al cabo de un poco llega otro corredor por detrás, del equipo Pedala.cat. Me pasa y se va a por Gech. Le pasa también. Yo me quedo a unos 50 metros de Gech. A veces le veo que camina en trozos donde yo troto, lo cual me anima un poco, pero en algún tramo más corredor lleva más ritmo que yo, así que me quedo en esta quinta posición buscando buenas sensaciones por alguna parte.
En estas llegamos al Port d'Àger (km 4,5) y primer avituallamiento. Echo un trago de agua y sigo sin pararme, por una pista ancha donde se puede alargar la zancada e incrementar el ritmo. No voy mal, pero Gech va mejor y se me separa algo. De los de más adelante ni rastro. Tomamos un sendero a la izquierda y empieza una bajada pedregosa, entretenida pero no muy difícil, rápida, de las que me gustan a mí. Noto que bajo algo mejor que mi predecesor (me lo apunto para luego por si acaso...). Casi le estoy alcanzando cuando se acaba la bajada y volvemos a terreno llano y vuelve a separarse poco a poco. Bueno, no pasa nada, yo sigo a mi ritmo. Parece que voy entrando en carrera y las sensaciones son mejores que al principio. Al cabo de un poco llegamos a un repecho y veo que un poco por delante de Gech está Diego, una compañía que sinceramente no esperaba. Eso me anima. Además veo que llego al km10 en menos de 47 minutos, buen ritmo teniendo en cuenta el desnivel que ya he salvado. No iba tan mal...
Llego al avituallamiento de la Regola (km10), justo cuando están saliendo Diego y Gech por el fondo de la calle. Cojo una naranja y sigo adelante. Me tomo uno de los dos geles que llevo (unos power gel, de la marca Power Bar, que son líquidos y saben sorprendentemente bien, como si fueran zumo, ya los probé en Rocacorba y me causaron buena impresión). Entre tomarme el gel y quitarme los guantes se me vuelven a ir, pero no me preocupa demasiado, sigo con la misma actitud de hacer mi carrera. Viene ahora un tramo de toboganes arriba y abajo que se hace durillo. En alguno de ellos me toca echar a andar por primera vez en la carrera. Veo que ahora el que se ha quedado cuarto es Diego, aunque un poco más allá me doy cuenta de que va con otro corredor. No parece que sea Gech, al que me parece ver un poco más allá. Será algún amigo suyo que no es de la carrera y le acompaña un rato? Ni idea. Yo a lo mío.
Enfilo la subida hacia la Ametlla del Montsec, la primera larga y seria desde hace un rato. Noto el cambio de tercio. Las piernas pesan y tengo la sensación de ir muy lento. Lo último que he visto de los de delante es que Diego pasaba a los otros dos, Gech y el otro que no sé quien es. Ahora en cambio no los veo. Justo antes del pueblo me encuentro a mi madre con un botellín de zumo que va la mar de bien para cambiar de gusto. En el avituallamiento (km15) me tomo un vaso de agua y sigo adelante por una carreterita y un senderillo muy desdibujado entre campos. Entre la subida y los matorrales toca echar manos a las rodillas y caminar. En esta segunda mitad tocará caminar bastante más, ahora viene lo bueno. Vamos a ver si he gestionado bien y guardado suficiente gasolina...
Una vez las piernas y el cuerpo se enteran de que hay que ponerse en modo subida, parece que me encuentro mejor y entro en una dinámica interesante de caminar-correr por un sendero pedregoso que se va adentrando en el Montsec propiamente dicho. Llego al fondo de una vaguada, punto donde la pendiente se incrementa y veo delante de mí al cuarto clasificado. Se trata del chico de Pedala.cat, que no tiene muy buena pinta. Le alcanzo, aprovecho para echar un trago y le paso. Me separo rápidamente y al poco rato veo al tercero, que es Gech. Aprovecho un trozo donde se puede trotar para pasarle a él también. Estas dos posiciones ganadas en cinco minutillos me suben la moral y me hacen sentir fuerte. Afronto un tramo de fuerte subida con buenas vibraciones y hasta al mirar hacia arriba me parece que hasta el final de la subida está ahí mismo, aunque sé que aún me deben quedar unos buenos 600 metros por subir. Casi sin darme cuenta llego a la pista donde está el cuarto avituallamiento (km20). Echo un trago de mi bidón y para arriba, último repecho.
Se trata de una subida empinada por un sendero deshecho que sigue la Canal d'Osca. Fuerte pendiente donde te agarras a las piedras, a las ramas y a lo que puedes. Subo concentrado, intentando estar ágil y moverme rápido por este terreno complicado. Entre la vegetación cuesta ver el final del repecho, pero al final salgo a un colladito que marca la llegada al filo de la Sierra del Montsec. Esto no ha acabado aquí, toca seguir subiendo hacia la izquierda. Lo recuerdo de hace tres años y lo recuerdo duro. Además la nieve acumulada lo va a hacer peor, así que es un buen momento para tomarse el segundo gel. Trepo por unas rocas siguiendo las banderolas y una cuerda, mejor dicho una cinta de hacerle lazos a los regalos, que marca el recorrido. Suerte, por que si no no hay sendero que seguir. Camino por este terreno incómodo hasta que la pendiente afloja y puedo volver a trotar. Las banderolas y la cinta de regalo se apiadan de los corredores y se meten algo a la derecha en la cara norte, de forma que no hay que subir hasta la parte más alta de la sierra. Como contrapartida empieza a aparecer nieve en esta zona más resguardada, lo cual hace más duro el avance. La verdad es que lo encajo relativamente bien. Me siento con fuerzas y corro prácticamente todo el rato excepto cuando me hundo en la nieve y me tropiezo. Echo vistazos hacia delante con la esperanza de ver a Diego, pero nada. Iba de verde, así que igual es que está por ahí delante pero se camufla (lo pienso en plan optimista...). Al cabo de un rato de bordear montaña me empiezo a preguntar por dónde bajamos... El reloj me marca más de 23km así que no puede quedar mucho. Por fin, las banderolas giran a la izquierda y se dirigen a un collado en el filo. Ahí es...
Asomo al borde y me lanzo al otro lado por la Canal de Xurulla. Me encuentro a dos chicos de la organización que suben. "A cuanto está Diego?" "Están a dos o tres minutos" "Van juntos los dos primeros?" "Si, si"... Vaya, así que estamos en la pomada. Me lanzo en modo depredador, aunque con cuidado porque hay algunos pasos complicados donde se han de echar las manos a la roca para destrepar. El recorrido presenta algunos cambios de dirección poco evidentes de seguir, sobretodo al principio. Bajados unos 200 metros de desnivel la cosa mejora, el camino pasa a estar bien marcado y se puede alargar la zancada como a mí me gusta. En ese plan llego al quinto y último avituallamiento, con sensación de competición y disfrutando de la bajada. "Quieres algo?" "A cuanto van?" "Hay cocacola, agua,..." "A cuánto van?" mientras ya estoy saliendo por la pista hacia la izquierda sin ni mirarme las cocacolas... "Mmmmm... cuatro minutos.... están ahí..." En fin, estimo una incertidumbre considerable en su respuesta así que ya que medio por aquello de ser optimistas, me quedo con la referencia de antes.
Al cabo de 200 metros las marcas indican un giro a la izquierda por un sendero que se mete en una canal tarterosa. Una gozada, bajada esquiando por las piedras, esquivando alguna roca grande, saltando alguna otra, frenando de golpe para no comerme algún arbol tumbado que bloquea completamente la bajada... Y así voy pasando el rato. Intento mantener la concentración y el ritmo de persecución, pero la verdad es que el hecho de no ver a nadie por delante me va quitando poco a poco la tensión. Llego a un camino más amplio y un par de pequeños repechos que recuerdo de hace tres años y donde ahora me noto con más alegría. Tras el segundo de ellos salgo a una pista amplia que ya me ha de llevar hasta el pueblo. En una recta de unos 300 metros miro delante y no veo a nadie, miro detrás y tampoco. No hay más tela que cortar... Me intento forzar a mantener un ritmo fuerte y a seguir compitiendo hasta el final pero bueno, no es lo mismo. Ya sintiendo que no lucho por nada, me entran ganas ya simplemente de que se acabe la carrera. Eso no quita que me siento bastante contento por estar acabando con sensación de fuerza. El camping se va acercando. Como en cada punto de asistencia me encuentro a mi madre 200 metros antes. Giro un par de curvas y oigo ya el speaker que anuncia mi nombre como tercer clasificado y tras un giro brusco a la izquierda entro en el arco de meta. El reloj marca 3h12 para 31km. Contento y con la espina de ayer fuera y bastante olvidada.
Qué ha pasado por delante? Primero Diego, 3h9'36'' y segundo Martí, el chico de la camiseta del Montseny, con 3h11'10'', es decir, me han sacado 2'26'' y 52'' respectivamente. Lo típico... Tendría que haber apretado más en la bajada, tendría que haber corrido más en la nieve, tendría... Lo de siempre, a toro pasado, todos somos Manolete. Bastante satisfecho y a por la próxima, el domingo que viene (20 de marzo) en la Marató de la Vall del Congost. Tocará cambiar el chip y mentalizarse de que ahí me voy a mover en posiciones muuuucho más atrás. De todas formas espero disfrutar como hoy.

Besos y abrazos





viernes, 4 de marzo de 2016

Rogaine Capellades - La Nova Fita

Buenas!
Este año hay menos Rogaines en primavera, al menos en las proximidades, así que toca aprovechar todas las ocasiones para competir en esta modalidad e ir preparando una de las grandes citas de la temporada, que será el Campeonato de Europa en Vitoria, a finales de agosto. El del fin de semana pasado se disputó en Capellades, para los que no lo conozcáis, un pueblo situado a unos 50kms de Barcelona. En principio pintaba ser un terreno similar al que nos encontramos en el primer rogaine de la temporada en La Llacuna, no muy lejos de allí. Es decir, terreno complicado para tomar atajos, vegetación espesa que ya nos jugó alguna mala pasada y, en resumen, una carrera en la que la estrategia tendría que basarse mucho en conectar balizas a través de senderos, caminos y pistas. En cuanto a desniveles es una zona de media montaña, donde la diferencia máxima de desnivel dentro del mapa debía rondar los 200 metros y donde rara vez nos enfrentaríamos a subidas de más de 60-80 metros de desnivel de una tacada. Eso sí, muchas de ellas…

En lugar de ser el sábado como de costumbre, esta vez la carrera era el domingo y más pronto, a las 9 de la mañana. Como siempre, 20 minutos para preparar la estrategia. Esto es lo que nos encontramos:

La salida (y meta) se encuentra al noreste del mapa, en un margen del mismo. Otras cosilas interesantes del mapa:
- El cuadrante donde hay más puntos es el noreste, el más cercano a la salida
- En este cuadrante noreste hay muchas más balizas pero muchas de ellas de 3 o 4 puntos.
- La parte oeste del mapa tiene pocas balizas y si dejamos aparte la 52, el conjunto de llas forma un recorrido bastante evidente.
- La zona donde hay más desniveles es la zona sur, donde al mismo tiempo hay balizas de bastantes puntos (7, 8 y 9).
- Hay 45 balizas, normalmente hacemos un ritmo de unas 6 balizas por hora, así que a priori nos deberíamos dejar 8 o 10.
Teniendo en cuenta cómo es la parte oeste del mapa, hay dos posibles estrategias a nivel global: recorrer el mapa en sentido horario o antihorario, haciendo (más o menos) un gran círculo. Dado que la zona con más desniveles, pero con puntos importantes, está al sur, decidimos ir hacia allá primero. Esta estrategia tiene el riesgo de que si tenemos problemas y llegamos a la última zona apurados de tiempo, vamos a tener que dejar un montón de puntos. Además, para esta última zona, a partir de la baliza 57 tenemos que decidir entre ir hacia la meta por el extremo norte (82-...) o más bien por el centro (73...). En principio escogemos la segunda opción, pero ya veremos.
Y hechas estas reflexiones salimos a las 9 en punto en dirección a la baliza 34. A los 100 metros ya estamos solos. Nadie viene hacia aquí. Será buena o mala señal? Nosotros a lo nuestro, salimos del pueblo por una carreterilla y un sendero que nos deja en el cementerio, junto al cual encontramos la baliza. Vamos a buscar la 76, aunque implica bajar y subir bastante desnivel. Saliendo de la baliza nos encontramos a Roberto y Eric, el CD Navarra, equipo con el que solemos estar bastante a la par, unas veces delante y otras detrás. Parece que ellos han salido hacia la 64 y de ahí están siguiendo la misma estrategia que nosotros. Nosotros vamos hacia la 38 bajando un poco y subiendo por un cortafuegos con una pendiente de narices (había una cuerda y todo). A punto de llegar arriba vemos a Roberto y Eric que han subido por la pista por la que habíamos bajado y han salido ganando. Pequeña derrota moral... Detrás de ellos llegamos a la 38 y deshaciendo camino y con un poco más de flanqueo a la 46. Salimos al sur por una subida donde les adelantamos y seguimos trotando a buen ritmo por varias pistas y campos que nos dejan a la 44. Nos quedamos solos. Mejor, así nos centramos en lo nuestro.
El bucle del extremo sur decidimos resolverlo haciendo 74-93-75-83. Hacia la 74 pasamos cerca de la 83 pero nos parece más coherente hacerlo de esta forma de cara a ir después hacia la 32 y 31. Ir a la 93 implica una bajada y subida algo incómodas pero las piernas van bien y sentimos que en este terreno es donde ganamos ventaja. Las balizas van cayendo sin demasiados problemas atacando siempre en base a caminos y campos. Pasado el bucle tachamos los dos "treses" de la 32 y la 31, con una pequeña vuelta innecesaria entre ambas pero nada grave. La 43 queda conectada por una serie de senderos desdibujados pero apoyándonos en el relieve llegamos sin perder demasiado tiempo.
Aquí se presenta el primer dilema. Un rombo formado por las balizas 43-81-62-77. Parece claro que para ir hacia la 62 tenemos que escoger ente la 81 y la 77. A estas alturas teníamos asumido que en algún punto tendríamos que descartar balizas y aquí nos parecía que no nos saldría a cuento hacer las cuatro, así que optamos por los 8 puntos de la 81, que además están muy bien conectados por un sendero. Y de ahí más sendero y siguiendo un riachuelo hasta encontrar la 62 cerca del borde un campo. La 77 queda definitivamente descartada.
Bordeando campos y bajando por un pequeño cañón fichamos en la 63. De ahí cruzando una urbanización a la 53, por más senderos a la 72 y siguiendo una subida bastante tendida en la que se puede trotar bien, llegamos al extremo del mapa en la 91. Llevamos poco mas de 2h30 y como aquel que dice vamos a empezar el camino de vuelta hacia la meta. Empezamos a ver que vamos mejor de lo esperado. Por un sendero muy embarrado nos plantamos en la 42 y siguiendo por una pista que baja, en la 61. Jaume mira el reloj y llevamos 24,3km en 2h47, es decir, un hartón de correr. Vamos camino de hacer nuestra mayor distancia en un rogaine de 6 horas, que si no recuerdo mal hasta ahora era de 45km (en algún otro con bastante desnivel nos hemos llegado a quedar en 35km).
Acabamos de bajar hasta unos campos y afrontamos una subidita hasta la 92, uno de los pocos momentos en que el terreno obliga a caminar. Vuelta hacia abajo y aprovecho para zamparme el minibocata de las 3 horas. Viene de perlas porque en la 51 hay avituallamiento líquido y así me sirve para tragármelo y no tengo que estar con él en la boca media hora. Una pequeña duda en la 84, que Jaume resuelve bien apuntando hacia la vaguada siguiente, y rumbo a la 57, momento en el cual celebramos un pequeño consejo de guerra. Llevamos menos de 3h30 y nos queda prácticamente el último cuadrante.
La 52 la teníamos descartada desde el principio porque quedaba muy colgada. Por lo demás teníamos asumido que de las balizas que nos quedaban a partir de aquí tendríamos que descartar casi la mitad y elegir ir hacia la meta por arriba o por abajo. Ahora en cambio nos parece que, excepto la 52, el resto lo podemos intentar hacer todo. Pensamos rápidamente la manera más coherente... Si vamos a la 73, la 82 nos quedará muy colgada. Así que vamos hacia arriba, y de ahí 56-54-66,recogemos hasta 36-33 y de ahí volvemos por 48-47 hasta la 73 y de ahí 41, 65 por la carretera, 45 y 67 ya veremos en qué orden, 37-35-71 y ya estamos casi en la meta. Si nos da tiempo añadimos 55 y 64. Una especie de S que nos parece que rentabiliza al máximo distancia recorrida y balizas. Desnivel no hay demasiado en esta zona.
Y eso vamos haciendo, basándonos siempre en caminos, pistas y campos, todo por terreno muy corrible, manteniendo las fuerzas a un nivel aceptable dentro de la kilometrada que nos estamos pegando. Seguimos concentrados esperando el típico fallo que nos llega siempre en el momento más inesperado. En algún momento uno u otro nos descentramos pero siempre está el otro para corregir. Al final hacemos la 67 antes de la 45 y de ahí llegamos a la 37 todavía con más de 50 minutos de margen. Las vamos a poder hacer todas y aún nos va a sobrar tiempo. Empezamos a pensar en esas dos balizas que nos hemos dejado por el camino. Aún nos tendremos que arrepentir...
35 y 71 se hacen prácticamente por sendero y de ahí por un cortafuegos bajamos a la carretera, cruzamos unas casas y bajamos por un camino hasta la 55. Falta más de media hora y, bastante relajados, trotamos por unas calles y un camino escalonado que baja a la 64. Hay algo de confusión porque la baliza queda detrás de una casa, pero hay tiempo así que sin demasiado estrés acabamos encontrando una puerta que está abierta y fichamos. Trotamos de subida por aquello de acabar antes y vamos a fichar la 200, que se tiene que hacer la última y está en el centro del pueblo dentro de una oficina bancaria (¿?). Volvemos hacia la meta y fichamos a las 5h43', tras 50km de recorrido. Efectivamente, nos daba tiempo de hacer una de las dos que nos hemos dejado. No las dos, pero la 77 por ejemplo sí que la tendríamos que haber ido a buscar. En fin, demasiado tarde...
Afortunadamente para nosotros no hemos cometido ningún fallo serio y tenemos la sensación de que la estrategia era buena. Además, el hecho de ser un rogaine tan corredor nos ha favorecido. Finalmente se acaba el tiempo y parece que esta vez somos nosotros los que hemos quedado delante. No era un terreno difícil a nivel de orientación, pruebas corredoras son seguramente nuestro elemento, pero en todo caso uno siempre está contento de ganar una carrera y sin cometer grandes errores, cosa que creo que nunca nos había pasado (excepto cuando fuimos con Tommi, claro está...). Por mi parte además tobillo y gemelo parece que evolucionan de forma positiva y las sensaciones físicas han sido razonablemente buenas para haber hecho 50km en menos de 6 horas.
Próxima parada, en principio, el finde del 12 y 13 de marzo en Àger. Seguiremos contándolo...

Besos y abrazos











martes, 23 de febrero de 2016

Night Trail Montoliu


Marchando otra de trail!

El Night Trail Montoliu es la primera prueba de las Trail Running Series de Lleida, liguilla de carreras que empezó hace tres años y que ha ido creciendo en cuanto a número de pruebas. Se trata de carreras, en general, que aprovechan las pequeñas montañas que surgen aquí y allá en la huerta de Lleida para proponer recorridos entretenidos y bien conseguidos, teniendo en cuenta la dificultad de planear carreras de montaña en esta zona. La de Montoliu tiene el atractivo añadido de ser una carrera nocturna. Son 13 kilómetros con unos 225 metros de desnivel positivo, distribuidos en subidas cortas pero muy explosivas a pequeños "tossals".
Personalmente llegaba a la carrera con muchas dudas. Hace dos semanas tuve un problema en el tobillo al final del Trail Rocacorba, que el fin de semana pasado aún no se me había pasado. Decidí no tocar nada de terreno irregular durante la semana y correr únicamente en plano. Por si fuera poco el miercoles haciendo series, cuando parecía que el tobillo estaba bien, el gemelo hizo acto de presencia y tuve que volver andando a casa con una contractura bastante seria. Hielo a punta pala y sobre todo un fisio con manos de santo, hicieron que al final decidiese ir a la carrera, aunque con aquella inseguridad de la sensación de no hacer lo que debes...
El calentamiento no mejora las cosas, hago un par de kilómetros siguiendo un primer bucle que recorre la carrera y me noto tanto el gemelo como el tobillo. En fin, vamos a probar y a ver qué pasa... Me voy para la salida, donde me encuentro con Pere, Francesc,... viejos amigos que con más o menos dedicación (la que dejan los peques) hacen incursiones en el mundo del "running". Suena la cuenta atrás y salimos calle abajo. Se acabado el especular, a ver cómo están realmente los problemas...

Afortunadamente parece que no ha salido ningún galgo disparado y vamos en grupo a ritmo asequible. Nos metemos en el caminillo por el que he pasado calentando y parece que el tobillo sorprendentemente está mejor que antes. Casi no noto nada así que me pongo primero y decido tantear un poco al personal. Subimos un repecho y se confirman las buenas sensaciones. No noto la molestia en el tobillo y el gemelo lo noto un poco agarrotado pero nada del otro mundo. Venga pues, a correr! Pasamos de nuevo por el pueblo, donde hay gente animando y salgo hacia la noche de la huerta con muy buena onda. Otro repechillo y oigo las respiraciones de mis perseguidores cada vez más lejos. Un poco más allá miro de reojo y solo veo un frontal a unos 50 metros detrás mío. Me propongo no mirar más y centrarme en mi carrera.
Intento coger un ritmo de crucero que no me queme en los 13 kilómetros. Las lucecitas rojas me van guiando por una serie de pistas que presentan subidas suaves por las que se puede correr bien. Una bajada lleva a un colector de aguas que cruza la autopista por debajo. Cojo un camino con más vegetación que cruza un riachuelo en el que si te descuidas acabas con los pies en remojo. En este tramo hay que prestar más atención a los pies y eso lo que tiene es que se te pueden pasar las marcas... Efectivamente. Salgo a una pista y no veo ninguna marca delante de mí. Me extraña que me haya salido del camino porque antes en un desvío habían puesto una cinta en el suelo y aquí no había nada. Subo por la pista con dudas. Igual es que al ser una pista está claro y lo dan por supuesto... No puede ser. Miro atrás y la siguiente luz ha seguido el mismo camino. Me paro y le grito si ve marcas... No me entiende... Sigo hacia arriba... Mirando para todos lados. Me vuelvo a parar... Al final veo unas luces allá arriba que me parecen ser coches o gente con petos reflectantes... Qué va, a la que me acerco veo que eran las luces de un pueblo que está mucho más lejos... Empiezo a mirar por todos lados buscando las ansiadas lucecitas rojas y al final descubro una allá a la izquierda. Bueno pues vamos para allá. Finalmente recupero las luces y veo que el recorrido venía de la izquierda. He estado mirando el Google Earth y me ahorré (yo y los que me siguieron) unos 100 metros. La verdad es que creo que se compensa con el tiempo perdido entre parar, dudar y buscar marcas así que me quedo tranquilo.
Pasado este percance intento centrarme y subo un repecho duro a un primer tossal (tossal es como se les llama en Lleida a las colinas de la huerta). El sendero recorre lo alto de la loma hasta una bajada brusca y vuelve a subir otro repecho duro. Esto se repite dos o tres veces más, dejándome las piernas algo quemadas. El terreno suaviza durante otro kilómetro y volvemos a entrar en otra zona parecida. Repecho, bajada, repecho bajada... Aunque el tobillo no protesta, me tomo las bajadas con calma, ahora que las cosas van bien no las estropeemos... Alguna bajada parece un precipicio, suerte que son cortas y si te embalas enseguida puedes controlar. Los repechos parecido, en principio los voy trotando todos, intentando también conservar el gemelo, pero en alguno tengo que echar las manos al suelo y arrastrarme a cuatro patas. Este rompepiernas me deja algo extenuado, espero que a los de detrás también...
La cosa se tranquiliza y giro a la izquierda, creo que ya para girar en dirección de vuelta al pueblo. Este tramo discurre por un bonito sendero que flanquea por la ladera de otro tossal. Vuelvo a incrementar el ritmo pero sin perder de vista el tobillo. De vez en cuando surge algún otro repecho que rompe el ritmo pero después de ese momento más duro voy a mejor y creo que abriendo hueco. Paso un control y bajo de nuevo hacia el cruce de la autopista. Miro atrás de reojo y no veo a nadie, así que por lo menos hay un minuto de ventaja. Quedan menos de tres kilómetros así que en principio lo tengo bastante encarrilado. Una subida por una pista me deja junto al Canal de Serós. Ya queda poco, seguir el canal, un repechillo y entrada al pueblo. Intento no dejarme ir y mantener un buen ritmo hasta un puente que cruza el canal. Empalmo con una carreterilla que sube y lleva hasta las primeras casas (me acuerdo de limpiarme los mocos para la foto, pocas veces que gano :-p...). Entro al pueblo y una pequeña bajadita me permite alargar la zancada y entrar a buen ritmo en la recta final y en la meta.
Al final 51'52'', es decir un ritmo de 4 minutos pelados por kilómetro. El recorrido es bastante rápido pero contento, sobre todo porque el gemelo y el tobillo han respondido bien (ahora el gemelo está cargado pero creo que dentro de lo normal). Vamos a ver si la recuperación se consolida y puedo empezar a entrenar bien y seguido. Próxima parada si todo va bien, domingo que viene en el Rogaine de l'Anoia, en Capellades.

Besos y abrazos




sábado, 13 de febrero de 2016

Trail Rocacorba

Buenas!

Ahí va la primera de la temporada sin mapas de por medio...

Hace unas semanas que me he trasladado a Girona. Ciudad bonita, agradable, todo bastante a mano, más viniendo de dos ciudades como Barcelona y Lyon... Y un buen lugar para salir a correr por el monte. Mil senderillos a los que puedes llegar en 5 minutos saliendo a correr desde la puerta de casa. Hay que decir que de momento los he conocido sobre todo de noche, gracias a Àngela y Jordi que me han llevado de paseo por ahí, pero la verdad es que la cosa pinta bien para darle a la zapatilla.



Como no podía ser de otra manera busqué algún objetivo para inaugurar la temporada por aquí y me apunté al Trail Rocacorba. Para los que no la conzcáis el Rocacorba es una montaña de algo menos de 1000 metros que queda a unos 15kms al oeste de Girona, una con unas antenas arriba de todo. Antenas aparte, es un terreno de bosque bastante cerrado lleno de senderillos abiertos por caminantes, ciclistas y jabalíes. La carrera en sí ofrecía una opción de 20km con 800D+, otra con 30km y 1800D+ y otra por equipos de dos con 38km y 2200D+. Recorrido técnico, sobretodo por la cantidad de árboles, ramas, rocas inclinadas traicioneramente... En cuanto al panorama de corredores, bastante galgo suelto, aunque repartidos entre las diferentes distancias. A todo esto se añadió que después de tres meses sin caer una gota, esa noche le dio por llover y dejar el terreno bien embarrado y resbaladizo, con lo que a mí me gusta... :-s

A las 10 de la mañana del domingo, después de un discurso "pseudo-trascendental" del speaker con bastante poco éxito, suena la cuenta atrás y salimos por una carreterita que sale rápidamente del pueblo. Me coloco en el grupillo delantero intentando encontrarme cómodo. Los primeros tres kilómetros son más o menos llanos, con pequeños toboganes, el cruce de un río... Se nota algo de tensión por no quedarse atrás porque justo después cogemos un caminillo estrecho que sube a fondo y no conviene quedarse atrás. Por ahí está Gerard Morales (ganador en dos ocasiones), Yeray Duran (canario con buen palmarés), un chaval jovencillo que debe ser Marc Pérez (segundo del año pasado), un par de corredores del Matxacuca,... Con razón el ritmo es vivo...
Llego al sendero con una cierta sensación de alivio pensando que ahora la cosa se va a calmar. No queda otra, el sendero empieza sin cuartel y vamos subiendo agarrándonos de las ramas, todavía con energía... Con demasaida energía. Debo llevar unos 7 u 8 corredores delante cuando salimos a un sendero en el que afloja la pendiente y permite trotar un poco. Llevo el corredor de delante a unos 10 metros pero veo a la que toca sortear algún arbol o evitar una roca se me va. Empiezo a notar las piernas agarrotadas y con ganas de caminar cada vez en más sitios. Llegamos a lo alto del lomo de la montaña y giramos en dirección norte para seguir toda la cresta hasta la cima. Se trata de un senderillo con unas vistas preciosas a la derecha hacia el llano de Girona, aunque estoy entrando en una  dinámica negativa y no estoy de humor para mirar demasiado. Me pasa un corredor, y un poco más allá oigo otro trote constante y un "Quan puguis!". Marc Pérez con el intermitente... Va mejor pasar así que le dejo pasar enseguida. El camino se mete en una zona con bastantes rocas mojadas, afortunadamente inclinadas hacia el lado contrario al precipicio, pero que a mi estado poco ágil no le ayudan para nada. Me pasan otros dos corredores, me quedo detrás pero a la que el sendero llanea o baja, los pierdo. Empiezo a buscar culpables: las zapatillas, el fisio del miércoles, el gemelo que me molesta... Pero la cuestión es que sencillamente no tengo las fuerzas que pensaba que tendría y estoy entrando en modo pasivo. Poco antes de llegar a la cima llega por detrás Alberto, 2o clasificado de la Rialp Matxicots del año pasado. "Ei Albert! Ens tornem a trobar"... "Pues sí, pero no vaig bé..." le digo mientras le dejo pasar a él también. Como no podía ser de otra forma, se me va también en la bajadita que lleva a la ermita de Rocacorba (km9), con unos escalones de roca que parecen de jabón y me hacen bajar como pisando huevos.
Ahí está Jordi con la bici animándome. "Mal de piernas y mal de cabeza" es mi positivo comentario... "Va que heu passat en 5 minuts"... De poco me sirve... Echo un trago del camel y paso por el avituallamiento sin parar, con lo que me vuelvo a juntar con Alberto. Cogemos un senderillo traicionero con una bajadita por escalones criminales donde la semana pasada acabé dando una vuelta de campana por un terraplén. Ahora aseguro el tiro y sigo corriendo por terreno algo más fácil. Salimos a una carreterilla y senderos donde se puede alargar el paso, cosa que me ayuda un poco, pero a la que el sendero tira abajo Alberto me pasa y se separa. Hemos girado al oeste para ir hacia la montaña de Els Golanys por un sendero que flanquea y es bastante resbaladizo. Me tomo un primer gel (unos líquidos de Powerbar, que son como zumo de naranja, sorprendentemente buenos). Llega otro corredor por detrás, cómo no con más ritmo que yo. Me abro un poco y me pasa. Ya no sé cómo debo ir, pero 14º o 15º seguro.
Afortunadamente llegamos al repecho final de esta segunda subida, donde cuenta menos la técnica. Parece que las piernas van algo mejor que antes. Alcanzo a Alberto y sigo detrás del otro corredor, pero enseguida volvemos a bajar y vuelvo a quedarme el último del terceto. Bajamos por un sendero con mucha roca inclinada donde vuelvo a sentir impotencia. Ahora voy bien de piernas, estoy relativamente lúcido, per sencillamente no me atrevo a bajar más rápido. Y así hasta el avituallamiento del Torrent dels Gelats (km17). Cojo un vaso de agua y un trozo de naranja y salgo antes que Alberto. Enseguida alcanzo al otro corredor, pero el sendero es estrecho y todavía no me da como para hacer un alarde en un adelantamiento forzado. Por otro lado el ritmo no es malo. "Cogeremos a alguien?"... "No se, no estoy muy optimista" le respondo... Pues me equivoco, al llegar a lo alto de la subida (El Collet, km18) alcanzamos a un corredor, así que formamos un grupito de cuatro al inicio de la bajada.
Vuelvo a encontrarme a Jordi animando. "Bueno, menos mal que antes..." le digo, mientras salimos a un sendero algo más abierto. Me pongo en cabeza del grupo pensando que enseguida me pedirán paso, pero no es así. No sé si el terreno es objetivamente más fácil o que he recuperado algo de agilidad, pero veo que puedo bajar "a su nivel". Enseguida llegamos a una pista ancha que siento como la "tierra prometida". Alargo la zancada, sintiendo que este es mi terreno. Me suelto y veo que dejo a mis compañeros atrás en medio de la niebla. Bajo a buen ritmo toda la pista, que se transforma en un sendero fácil y muy corrible. Ya está, ahora voy bien. Tiene coj... Parece mentira que no sepa que las carreras dan muchas vueltas. Empiezo a maldecirme por mi actitud de hace un rato... En fin, a tirar "palante"... Ni rastro de la torpeza de hace un rato, adopto un rodaje bastante suelto. Tiende a bajar pero con mucho llano, así que hay que empujar, lo cual ahora me va bien. El sendero atraviesa un bosque que con la humedad y la niebla está precioso. Alcanzo a otro corredor de la de 30km (hemos ido pasando ya a bastantes equipos de la de 38km, que habían salido un rato antes). Le paso y sigo a mi ritmo. Le escucho un rato detrás mío, pero cada vez más lejos. No miro atrás, sigo a la mía aprovechando el buen momento. De repente me encuentro un cartel que pone avituallamiento a 200m. Hasta se me ha pasado rápido...
Me acabo de tomar el segundo gel y echo otro trago del camel, así que paso de largo del avituallamiento (km 24) y me lanzo a por la última subida. Subo a ritmo con un trote bastante digno, parándome a caminar sólo en algunos trozos que son bastante empinados y te tienes que agarrar a las ramas. Paso a otro corredor de 30km que me dice que va enrampado hasta las cejas. Si no me equivoco con esto voy octavo. Visto el panorama de hace un rato estoy relativamente contento. No tengo referencias de a cuánto va el siguiente... Alternando trote y caminar con las manos en las rodillas supero esta última dificultad y empiezo los últimos 3km de bajada. El recorrido serpentea por dentro del bosque. Hay que bajar concentrado, esquivando árboles y destrepando algún tramo de roca. Paso a más equipos de 38km (no se me ocurrió preguntarles a cuánto iba el séptimo...). Acabo saliendo a una pista que tiene pinta de ser la definitiva, bajando a buen ritmo pero sin objetivo claro. Creo que por detrás no me pillan y no sé dónde está el séptimo, así que voy tirando. Y en estas que, no se si por un momento de descuido, hago un mal apoyo y se me dobla el tobillo izquierdo hacia dentro. Ya tenía un punto débil ahí, y ahora siento un pinchazo de dolor con muy mala pinta. No se me pasa... Salgo a una pista e intento buscar una manera de apoyar que no me moleste demasiado... Bueno, afortunadamente debe quedar un kilómetro. Ya desconectado de ritmo y cuidando el tobillo como puedo salgo al fondo del valle y a un puente que cruza el río. Sólo queda un pequeño repecho y la recta final hasta el pabellón donde está la meta.
Llego desganado con sensación nuevamente negativa por culpa del tobillo, en 3h12'.


Resultados finales: http://tretzesports.es/resultats_curses3/Index.php?Id=278

Balance de la carrera: quizá soy demasiado optimista, pero las sensaciones que tenía en los entrenamientos eran bastante mejores que las que he tenido durante la carrera, sobre todo en la primera subida. Seguramente hubiera tenido que llevar un punto menos al entrar en el sendero. Por otro lado, me doy cuenta de que en estas distancias se tiene que estar mucho más concentrado que en la larga distancia. El ritmo se mantiene en cada paso, en cada árbol que rodeas, roca que esquivas... Y eso es lo que te hace llevar una u otra dinámica que te hace ganar algún minuto con el mismo esfuerzo físico. En ese sentido, sobre todo estoy descontento con la actitud que he tenido cuando iba mal físicamente, entrando casi en modo de desconexión. En fin, de todo se aprende, ahora espero que el tobillo se cure (una semana después todavía tengo algo de molestias :-s) y a por la próxima, que si todo va bien será el Night Trail Montoliu de la semana que viene. Eso sí que es chispa a tope (13km con 225mD+ por campos y "tossals" de la huerta de Lleida"). Espero contarlo...

Besos y abrazos 

martes, 26 de enero de 2016

The Wild Boar 2016

Otro año más y ya van no sé cuántos, volvemos a la que fué mi primera carrera de orientación, The Wild Boar. Rogaine de 6 horas, ya sabéis, 45 balizas y hay que hacer las máximas posibles sin pasarse del tiempo. Estrategia, orientación y piernas. Nuevamente formando equipo con Jaume, con vistas a seguir mejorando durante esta temporada 2016 y si todo va bien, hacer un buen papel en el Campeonato de Europa a finales de agosto.

La carrera se celebra en los alrededores de Sant Joan de Mediona. Es una zona de media montaña, campos de viñas, y bosque mediterráneo en general poco penetrable, como siempre acabamos teniendo ocasión de comprobar "in situ". La carrera empieza a las 11 y un cuarto de hora antes nos dejan empezar a mirar el mapa para preparar la estrategia de la carrera. Esto es lo que nos encontramos:
http://www.thewildboar.org/twbr16%20mapa%20web.jpg

La salida (y meta) está en el centro y en el borde norte del mapa. En cierta manera eso limita las opciones y facilita las cosas porque se tratará de recorrer el mapa en sentido horario o antihorario. Contamos los puntos en cada cuadrante y claramente donde hay menos es al noroeste. En esta carrera normalmente se gana haciendo alrededor de dos tercios de las balizas, así que decidimos olvidarnos directamente de toda la parte noroeste del mapa. A grandes rasgos hay una zona alta que recorre el mapa de noreste a sudoeste. Decidimos salir hacia la esquina noreste, recorrer la zona baja del sudeste y sur, llegar a la esquina suroeste y subir a la zona alta y volver por arriba hasta la meta.

Se hacen las 11 y salimos en dirección este hacia la baliza 52. Decidimos empezar siguiendo pistas y senderos para asegurar el tiro. Otros equipos optan por una ruta más directa a través de unos campos al norte y llegan antes a la baliza. No pasa nada, teníamos que asegurar el empezar sin líos. Un bonito camino nos lleva a lo largo de un valle hasta la 81. De ahí nosotros subimos por unas revueltas hacia una casa mientras los demás se van por el fondo del valle. Nos sale bien la jugada y nos destacamos algo camino de la 63 y la 51. Me lío algo al salir de ésta y perdemos algo de tiempo así que llegan un par de equipos por detrás, entre ellos el CD Navarra, con quien siempre estamos bastante a la par y que parece que llevan una estrategia parecida a la nuestra. De subida a la 71 nos destacamos un poco y de ahí nos dirigimos, también en subida, hacia la 53. Puede que aquí las estrategias se separen y otros equipos vayan directos a la 91. Por terreno algo delicado acabamos encontrando una bonita cueva donde se encuentra la baliza 53. Hasta ahora todo va bastante bien.

El trayecto hasta la 91 plantea un dilema. Dar un rodeo enorme por una pista hacia el oeste o atravesar por un camino y una franja de terreno abierto que parece indicar el mapa (naranja) desde una pequeña cabaña. Optamos por esta última opción pero perdemos el sendero antes de llegar a la cabaña y acabamos bajando por un terreno que va de mal en peor, más al oeste de lo que tocaría. Perdemos mucho tiempo y acabamos en una vaguada con muchísima vegetación. Casi pierdo la zapatilla, acabo de arañazos hasta arriba y me cargo una cuerda de la mochila que se me engancha por todos lados. Un drama. Perdimos casi media hora y sobre todo la moral. Sensación de haber perdido la carrera. Al final acabamos saliendo a un camino al fondo del valle que nos permite atacar la baliza desde el suroeste.

A partir de aquí tomamos la decisión de hacer todo por caminos excepto cuando no quede otra opcion y así vamos recorriendo 74, 56, 57 y 85. En vistas del tiempo perdido descartamos la 45, que está mal conectada y vamos directo a la 93. De ahí por unos campos a la 65, en una subida bajo el sol que me hace daño. No he bebido demasiado y me noto un poco flojo. La sensación se acentúa camino de la 77 y sobretodo en la subida hacia la 67. Me noto un poco "chof" y el minibocadillo que me acabo de comer se me ha atravesado. Subo andando sin hablar hacia la 94, que atacamos campo a través con movimientos bastante torpes por mi parte. Afortunadamente a partir de aquí el relieve es favorable y me voy recuperando mientras el bocadillo parece que lo voy asimilando. Bajamos algo a la 66 y volvemos a subir a la 46. Volvemos a bajar a la 37, mientras siento que el mal momento ha pasado.

De ahí a la 76 que implica una ida y vuelta por terreno bastante incómodo y seguimos en dirección sur hacia la 86, a la que llegamos por un senderillo bajo un cortado con varias vías de escalada. Fichamos y seguimos el bonito camino hacia las ruinas de un castillo y tras una bajada flanqueamos por una pista hasta la 75. Nos damos cuenta de que nos falta una hora y de que vamos más apurados de tiempo de lo que pensábamos. Afortunadamente aún quedan fuerzas y podemos hacer la subida a la 47 al trote, de forma que fichamos a las 5h24. La idea es hacer 72 y 54 pero de camino hacia la primera de ellas no lo vemos claro. Si nos liamos con la vegetación puede ser que lleguemos tarde, así que al final optamos por ir directos a la 54. Hay mucha gente atacando la baliza al mismo tiempo así que la encontramos fácilmente y volvemos a salir a la pista que nos ha de llevar hacia la meta. Justo al llegar al pueblo me confundo en un cruce y eso nos lleva, a nosotros y a varios equipos que vienen detrás (y que supongo que me odiaron), a una pequeña vuelta extra. Finalmente llegamos a la meta con algo más de 3 minutos de margen y con unas sensaciones que, al menos por mi parte, no son demasiado buenas. Entre la pérdida de tiempo entre la 53 y la 91, el pequeño bajón físico de mitad de carrera y el no haber resuelto bien el final, el sentimiento no es muy positivo.

Los resultados finales me sorprenden positivamente: hemos quedado segundos, en una carrera muy apretada. Primeros CD Navarra (153 pts, tendrían que haber sido 8 más por una baliza que movió el propietario de una finca), segundos nosotros con 151pts, y terceros Adventure Addicts (Tommi y Aurelio) con 150 puntos (155 pero 5 puntos de penalización por llegar tarde). Lástima de no haber tenido 5-10 minutos más para poder hacer la 72. En fin, a toro pasado...
Al final más o menos contento por haberme encontrado relativamente bien, con sensación de que voy cogiendo la forma. Próxima parada, Trail Rocacorba dentro de dos semanas, a no ser que me anime a hacer una de Copa Catalana de Orientación el fin de semana que viene. Ya os contaré!

Besos y abrazos

P.D: algún comentario técnico para la sección de freaks
Distribución de puntos:
Hora 1: 31 puntos (5 balizas)
Hora 2: 26 puntos (4 balizas)
Hora 3: 22 puntos (3 balizas)
Hora 4: 34 puntos (5 balizas)
Hora 5: 22 puntos (4 balizas)
Hora 6: 16 puntos (3 balizas)
Zapatillas: Las Adidas Riot 6, que ya tienen los tacos justos justos. Les he dado caña, empezando por la Ronda dels Cims, mundial de Rogaine y algún otro Rogaine de 12 horas. Deben andar entre 400 y 500 kilómetros. Las hay de más durables, pero bueno, también de menos...
Mochila: la ultimate de 11 litros, con tanta enredadera y tanto pincho conseguí cargarme la cuerda exterior.
Líquido: dos botellines y el camel, dos litros en total. Aguanté toda la carrera sin repostar pero debería haber bebido más, probablemente por ahí vino el pequeño desfallecimiento de mitad de carrera
Comida: los típicos minibocadillos de brioche con paté o queso con mermelada (x4 y me sobró uno que no me entraba)