miércoles, 2 de septiembre de 2015

Finlandia: World Rogaining Championships 2015

(estoy en un teclado francés donde me faltan acentos y tampoco puedo marcar los codigos Alt+xxx que tan absurdamente me se de memoria, asi que os prevengo de que va a haber faltas de ortografia a mansalva)
La idea de participar en el campeonato del mundo de Rogaine me surgio hace cosa de un anyo, planificando esta temporada y después de que durante 2014 hiciéramos varios rogaines con Jaume y no se nos diese mal. El momento, final de agosto , cuadraba con otros objetivos de la temporada y el lugar, Finlandia, otro sitio nuevo interesante que conocer. Pese a tener este pomposo titulo de Campeonato del Mundo, sigue teniendo el caracter popular de los rogaines y la inscripcion es accesible a cualquiera sin requisitos previos (aunque hay un orden de preferencia segun carreras previas). Asi que como vale mas ser cola de leon que cabeza de raton, nos lanzamos al tema y acabamos el fin de semana pasado en un rincon perdido de Laponia. La prueba fueron 24 horas, en un terreno de tundra con relieve poco marcado y vegetacion bastante penetrable. Estas pruebas mas largas tienen la particularidad de que hay un avituallamiento (hash house) en un cierto punto del mapa. En este caso es el propio lugar de salida y llegada.

En este caso recibimos el mapa a las 9 de la manyana del sabado, 3 horas antes de la carrera, con lo que hay bastante tiempo de disenyar la estrategia sin estres. Este es el mapa con el que nos encontramos (https://onedrive.live.com/view.aspx?resid=BEFC7A0380E8D6B5!165&ithint=file%2cpdf&app=WordPdf&authkey=!AFtC8Gguvh-IUPQ). 


El mapa es enorme (DinA2) y es raro porque las lineas norte sur no coinciden con la vertical del mapa. Hay gente bastante indignada con eso. Bueno , no creo que sea nuestro peor problema… Nos ponemos con la estrategia… Vemos que estamos bastante centrados en el mapa, asi que partimos de la idea de hacer dos bucles que nos lleven a la hash house mas o menos a mitad de carrera. Dividimos el mapa en cuadrantes y sumamos puntos en cada zona… Hay bastantes mas hacia el este asi que decidimos empezar hacia alla. Ademas es la zona con mayores desniveles (aunque la escala 1 :40000 y las curvas de nivel cada 5m hacen que pendientes suaves parezcan autenticos precipicios sobre el mapa, al final se podia pasar casi por cualquier lado) asi que con mas motivo. Hay un valle norte-sur en el extremo este del mapa que parece una linea bastante logica. Decidimos empezar la por el norte, asi que vamos conectando las balizas del cuadrante noroeste con el criterio de evitar desnivel al maximo. El terreno es bastante abierto asi que no nos fijamos demasiado en los caminos. Al final decidimos 77-91-30-51-75-54-55-65-24-48-57-89. Con eso podemos empezar el valle que os decia hacia el sur. Aunque hay que ir a buscar balizas subiendo a un lado y a otro, el mapa enganya y los desniveles son menos de lo que parece. Decidimos hacer :
89-76-49-93-66-46-86-67-23-47-85. De aqui la idea es meternos en la zona pantanosa del extremo sudeste e ir volviendo hacia el hash house barriendo el resto de lo que queda en esta parte del mapa. Decidimos : 85-92-27-70-50-81-68-56-36-95-43-53-71 y hash house.
Lo curioso de la parte oeste del mapa es que hay una parte relativamente grande sin balizas (rodeada por las balizas (80-33-82-96-42-44-58-74). Lo suyo seria rodearla en uno u otro sentido… Pensamos que mejor empezar hacia el sur y rodearla en sentido horario porque asi nos queda para el final una zona con bastantes balizas aunque no muchos puntos, donde podemos adaptar la estrategia en funcion del tiempo que nos quede al llegar ahi. Asi que empezariamos por cubrir la parte sur no recorrida en el primer bucle : 20-80-61-41-40-72-60-90-31-33. De ahi la linea es bastante clara hacia el extremo noroeste : 96-37-34-44-25 ? – 64-84-35-45. Y de ahi haciendo una especie de « S » hasta la meta : 83-52-94-22-58-74-63-73-32-62-26-78 y meta. Mira que bien, ya estan todas conectadas (excepto un 2, la 21, en la parte de arriba). Que facil es recorrer el mapa con el rotulador y tumbado al lado de la tienda de campanya… Aqui esta la estrategia que hicimos (linea roja) y los bucles adicionales que habiamos planeado (en verde):
 
La idea de esta estrategia no es que vayamos a hacerlas todas, sino que hay una linea que nos parece bastante logica a partir de la cual podemos adaptar la estrategia eliminando bucles segun nos convenga. Y eso es lo que hicimos…
El inicio de la carrera fue algo accidentado ya que en la primera subida Jaume se tropezo con una piedra y se hizo danyo en un dedo del pie (que ya no se le fue en toda la carrera). En el segundo tramo entre la 77 y la 91, escogimos seguir un sendero que rodeaba un poco por el norte pero vimos como muchos otros equipos llegaban antes atravesando recto. Conclusion para el resto de la carrera : vistas las distancias y el terreno el criterio numero uno es el rumbo y las balizas se han de unir lo mas recto posible. Otro aspecto significativo de esta primera parte de carrera fue el calor. Debiamos tener unos buenos 25 grados, cosa que hizo que a la hora y media se me empezase a quitar la alegria del principio. Me di cuenta de que no estaba bebiendo nada y me vino a la cabeza la frase de la cronica de la Ronda dels Cims  de un amigo (que mientras escribo estas lineas esta haciendo top 10 en el Ultratrail del Mont Blanc nada menos… ;-) ) : « Comença el pla de rehidratacio ! ». Asi que me voy repitiendo esta frase con aires de Power Ranger y voy bebiendo frecuentemente, de forma que cada 2 o 3 balizas me toca rellenar los bidones. De disponibilidad de agua no hay problema, hay rios por todos lados.
Las primeras horas transcurren bastante bien y sin grandes fallos. Algo de dudas en la 24, donde salimos al fondo del valle sin saber si la baliza nos queda a uno u otro lado, y tambien en la siguiente, la 48, donde no encontramos un sendero que nos debia servir de referencia y acabamos atacando la baliza dando algo de vuelta. Ya metidos en el valle del extremo este del mapa coincidimos con un par de equipos que van a ritmo similar y cubrimos un par o tres de balizas juntos. En el ataque a la 93 tenemos una pequenya victoria moral ya que a pesar de no ser facil identificar los pequenyos detalles del relieve, nos damos cuenta de un equipo que baja en sentido opuesto algo mas a la izquierda y damos con la vaguada correcta mientras los otros siguen recto. Les damos esquinazo y seguimos con lo nuestro con bastantes buenas sensaciones hasta la baliza 27. Llevamos un ritmo de unas 3 balizas por hora (que nos llevaria a hacerlas todas, aunque logicamente sabemos que en la segunda mitad bajara), y ademas con sensacion que hemos cogido un ritmo de crucero y de que estamos mejor en la septimq u octava hora que en la segunda. Como punto negativo esta que a Jaume le ha aparecido un problema en la rodilla, entre el tropezon del principio y el terreno irregular en general, y la tiene bastante hinchada.
Y entonces llegamos a una zona delicada. Salimos de la 27 por rumbo hacia la 70, cruzamos una valla por algun punto dificil de identificar y acabamos saliendo a una zona pantanosa al otro lado de la cual tiene que estar nuestro objetivo. Pero es muy dificil tomar referencias… La baliza tiene que estar en algun sitio del bosque del otro lado, pero por donde atacar ? Si entramos 100 metros mas a la izquierda o a la derecho podemos empezar a dar vueltas buscando a ciegas como tontos… A falta de mayors argumentos decidimos suponer que hemos seguido un rumbo sudoeste exacto y cruzamos el rellano en la misma direccion hacia los arboles de enfrente. Nos metemos en el bosque y bingo, unas voces que vienen de frente nos confirman que la baliza esta ahi. Otra pequenya victoria moral, aunque las dudas y sobretodo el cruce del barro nos ha penalizado algo a nivel de tiempo. La vuelta hacia el otro lado para buscar la 50 todavia es peor. Cruzando el rio nos metemos en un barro que de repente se hunde. Siento los pies totalmente bloqueados . Tiro con todas mis fuerzas, con miedo de perder la zapatilla (si se me sale se acabo la zapatilla y la carrera). Veo que la cosa se pone fea y vuelvo atras. Jaume esta igual o peor. Le ayudo a salir de esa especie de arenas movedizas y volvemos atras. Vemos a una mujer que acababamos de adelantar y que ha cruzado caminando tranquilamente. Ahi esta quien sabe moverse po restos berenjenales… Acabamos cruzando y recuperando un sendero del otro lado pero este percance ha supuesto un punto de inflexion y un toque moral que nos afecta en la siguiente baliza (50). Totalmente descentrados, la atacamos mal, sin referencias, sin rumbo y perdemos bastante tiempo yendo a buscar la referencia de la valla mas al norte. Resultado : primera renuncia, dejamos la baliza 81. No queremos saber nada de zonas pantanosas. Ademas, el ataque de los mosquitos en estas zonas es espectacular. A los 5 segundos de parar tienes varios centenares encima, y no podemos estar poniendonos repelente a cada baliza... Resultado: 40 picadas en cada gemelo, 20 en cada antebrazo, 7 u 8 en la frente y otras 20 en la parte de atras del cuello... Un suplicio...

Se va haciendo de noche mientras volvemos a centrarnos y recorremos el resto de balizas hasta el hash house. Entro en un terreno nuevo para mi, ya que es mi primer rogaine nocturno. Me doy cuenta de que cambia la manera de atacar las balizas, y tambien que el movimiento campo a traves es complicado y nos ralentiza bastante el ritmo. Hay algo de claridad que permite identificar las formas de las montanyas pero poco mas. No cometemos grandes errores, pero el ritmo en general se resiente (la 71, justo antes del hash house, se nos pudo complicar pero unas luces salvadoras nos guiaron bien hacia la derecha). Como curiosidad, un equipo de un par de chicos que nos encontramos sentados en una baliza y que aparentemente iban parasitando descaradamente. Con nosotros hicieron a rueda tres o cuatro balizas (parando cuando nosotros parabamos a atarnos la zapatilla). Por lo menos uno de los chavales nos dijo que « sorry » y que « thank you ».
 
Mientras Jaume va a buscar comida a la tienda de campanya yo me como un plato de pasta con carne (que me sienta la mar de bien) y hago balance. Propongo cortar un bucle de la parte sur del mapa y pasar directos de la 80 a la 33, de paso evitandonos una zona pantanosa que pinta muy fea en la 60. Eso hacemos, y en medio de un frio importante vamos cumpliedo con el nuevo plan. Yo fisicamente me encuentro bastante bien pero me esta empezando a entrar suenyo. Jaume parece que va cada vez mejor y que la rodilla y el dedo deben estar aguantando, cuando en una de estas aparece un nuevo problema. Cruzando un riachuelo por un tronco Jaume pierde pie y se mete en el agua. El riachuelo resulto ser hondo de narices y se queda agarrado al tronco con el agua casi en el pecho. El siguiente rato es bastane critico. Yo voy congelado, no quiero ni pensar como debe ir él. Trotamos para intentar entrar en calor pero no hay manera, ademas esta apareciendo una neblina que parece que nos va a alejar de los rayos del sol. Ante este nuevo contratiempo decidimos obviar la 34 y la 25, que son pocos puntos (recordad que los puntos son la primera cifra de la baliza, asi que 3 y 2 respectivamente) y hacemos directamente 37-42-44-64 y de ahi una subida interminable hasta la 84. Mi suenyo va en aumento y ademas noto que estoy saturado de buscar balizas, de buscar donde poner el siguiente pie, de elegir por que lado sortear el siguiente tronco… Entro en modo desconexion y mal humor. Le pido a Jaume que pase delante porque necesito un descanso mental, seguir sus pasos un rato sin pensar. A los 15 minutos noto que se me pasa y que la cabeza vuelve a estar en su sitio. Ademas parece que el sol va ganando la partida asi que recobramos una dinamica positiva.
Esta buena onda duro practicamente el resto de la carrera. Con el sol se nos paso el suenyo y el frio y entramos en una buena dinamica fisica y de orientacion durante las ultimas 4 o 5 horas. El unico problema fue que por un despiste probabablemente fruto de las horas de carrera, de camino a la 74 tomamos un rumbo sudoeste aue tenia que ser sureste, asi que nos metimos por un valle que no tocaba y perdimos 15 o 20 minutos. Ese tiempo nos hizo desestimar los 7 puntos de la 73, que nos hubiese dado tiempo de hacer. Acabamos haciendo 63 y 78 y yendo bastante tranquilos hacia la meta, con media hora de margen (pero que creemos que no hubiese sido suficiente para otra baliza).
Total 2950 puntos (aqui multiplican por 10… la 56 vale 50 por ejemplo). Al cabo de media hora salen las clasificaciones y sorpresa, novenos de la general y septimos de categoria senior ! Caray, suena bien ! La verdad es que tenia la sensacion de que habiamos hecho una buena carrera pero no para esa posicion. En fin, que muy contentos !
Balance de la actuacion: la verdad es que suena bien hacer de los diez primeros en un mundial, a pesar de ue no sea el campeonato del mundo de futbol o de 100 metros lisos... Pero también es verdad que tanto Jaume como yo somos inconformistas por decreto y nos fijamos mas en los puntos malos o cosas a mejorar. Evidentemente hubo una serie de cosas que son fruto de la mala suerte, como la caida de Jaume y las consiguientes molestias en el dedo del pie y en la rodilla o el chapuzon involuntario en el rio congelado de la manyana. Pero tambien es cierto que hay aspectos bastante mejorables como la orientacion y el movimiento durante la noche. Por otro lado hay que ser capaz de mantener la concentracion todo el tiempo y no cometer fallos garrafales como el de equivocarse de valle en la baliza 74, mas aun cuando el cansancio fisico no era excusa porque iba bastante bien de fuerzas.
Hay os dejo algun otro enlace interesante: un video donde podeis seguir las rutas de todos los equipos gracias a la baliza GPS: http://www.tulospalvelu.fi/gps/20150822wrc/?v=m3
Detalles de la estrategia y parciales de los diferentes equipos: http://wrc2015.rogaining.fi/files/theme/wrc/results.htm
En fin, habra mas oportunidades durante el otonyo y tambin llevamos la idea de ir al europeo del anyo que viene en Vitoria.

Besos y abrazos

viernes, 14 de agosto de 2015

Sierre Zinal


Mientras estaba de vacaciones en el mes de febrero se me pasaron las inscripciones a varias carreras que me hubiese gustado hacer así que buscando planes B al final opté por apuntarme a la Sierre-Zinal, que a pesar de no ser el tipo de recorrido que más me gusta, es un clásico entre las carreras de montaña que no está de más hacer alguna vez. Así que para allá me fui el viernes por la tarde. El sábado se vino mi amigo Javi y a parte de discutir de futbol, política y de cuánto puede pesar un cerdo, hicimos un paseo por la zona alta del valle. A falta de cámara y de asistencia durante la carrera, las fotos que ambientan el texto son de entonces.
Después de toda la noche lloviendo al amanecer hubo una pequeña tregua, que a menos me dejó desayunar, prepararme e ir hacia la salida tranquilo. El punto de partida está a las afueras de Sierre, en un parking adyacente a un polígono, un tanto desalmado, la verdad sea dicha. De todas maneras hoy está lleno de gente. Somos más de mil participantes y a eso hay que añadirle todos los que han salido a las 5 de la mañana para hacer la modalidad "excursionista". Aparcar cerca es una utopía. Caliento yendo y viniendo por una recta asfaltada que hoy está cortada al tráfico. Me empiezo a cruzar la flor y nata del skyrunning, Kilian, Marco di Gasperi, Stevie Kremmer, Megan Kimmel, Elisa Desco... Colombianos, keniatas... madre mía, vaya nivelazo. El hecho de que esta carrera sea bastante rápida y relativamente poco técnica junta gente del asfalto con gente montañera, a juzgar por el rango de zapatillas que lleva el personal... En fin, dejemos de fijarnos en la gente y vayamos a la salida. Me encuentro que está todo lleno, así que haciéndome el sueco me cuelo por un lado junto con otra gente y acabo apareciendo en la parte de atrás del cajón delantero. Creo que salir con unas 100 personas delante cuadra más o menos con el que debería ser mi ritmo así que no me siento demasiado culpable.
Cuenta atrás y allá que nos vamos! En medio de algunos empujones trazamos una curva y subimos una rampa que nos deja en la carretera, un primer kilómetro que no viene mal para estirar un poco al personal sin estrecheces ni estrés. Voy justo detrás de Megan Kimmel y Stevie Kremer, que más que gemelos tiene cuatrillizos. Si pudiese llevar su ritmo estaría la mar de bien. Cogemos un camino a la izquierda que inicialmente sube suave y se trota bastante bien. Al cabo de un poco paso a la noruega de Salomon (Yngvild Kaspersen, entendereis por qué le llamo "la noruega de Salomon"), vieja conocida de la Dolomites Skyrace y llego a una primera rampa en la que la gente se pone a caminar. Echo manos a las rodillas y paso a tres o cuatro corredores. Parece que voy bien... Bufff, no tanto... toca volver a trotar y noto las piernas quemadas, habrá que vigilar con estos alardes... Me estabilizo, junto a Saul Padua, un mito colombiano de las carreras cuyo hijo se codea con el mismísimo Kilian. Se me escapa, he tenido un momento bueno pero era un espejismo, empiezo a tener la sensación de que he salido demasiado rápido. Llevo 20 minutos de carrera, ni tres kilómetros y me veo en dirección hacia una explosión segura. Comité de crisis: tranquilízate baja un puntillo y a coger un ritmo sostenible. En medio de estas cabilaciones llego al primer avituallamiento (km 3,7). No llevo nada de agua encima, así que camino mientras me bebo un vaso y vuelvo a coger el trote. De repente veo a una chica que se pone delante mío... Céline Lafaye, una francesa de buen nivel. Tenemos a Elisa Desco a unos 50 metros y la francesa ha olido presa. Yo parece que he salido del avituallamiento con otro color así que me pongo a rueda y "peti qui peti". Felizmente noto como cada vez me cuesta menos seguirle e incluso en algunos momentos paso delante acercándome a la italiana (aunque hay que decir que lo de facilitar los adelantamientos al que lleva un punto más que tú en estas distancias no se estila demasiado...). Me llego a acercar a 4 o 5 metros de la italiana, que sube con un braceo agónico por el que no darías un duro... Craso error, de repente se acaba la subida (que he encontrado sorprendentemente dura, no decían que esta carrera era muy corredora?) y la italiana saca el turbo y su antigua experiencia en mundiales de cross y dice que "hasta luego, Lucas". No en vano la señorita tiene 1h12 y 2h36 respectivamente en media y maratón.
Intento oxigenar las piernas y ponerlas en modo "Llano". Paso el avituallamiento del km 7,2, otro vaso de agua y me tomo un gel para ver si acabo de reencontrar mis sensaciones. Parece que va mejorando la cosa y recupero alguna posición, con un ritmo indicado por el reloj de entre 4:15 y 4:30 el km. Mientras caminaba y bebía el vaso de agua me han pasado Céline Lafaye y la noruega. A Céline la alcanzo rápido pero con la noruega no hay manera. Le recorto en los repechos pero en el llano la tía tiene muy buen ritmo. Pues nada, haz tu carrera. Así va pasando el rato, con tramos llanos intercalados por pequeños repechos, que son corribles pero que te van dejando tocado. A todo esto la lluvia va haciendo acto de presencia a ratos y me ha dejado bastante empapado pero afortunadamente no hace mucho frío. El terreno no es muy técnico, se trata de un senderillo de tierra que va flanqueando la ladera de la montaña, en esta vertiente este del valle que va de Sierre a Zinal. Paso el avituallamiento del km15 y después de bordear un valle y subir otro repecho bastante duro alcanzo el Hotel Weisshorn, a 2300m, en el km19. Me tomo el segundo gel y me dispongo a cubrir los últimos repechos antes del descenso definitivo. No sé cómo voy de posición, pero por el tiempo que llevo voy en dirección a hacer 3h "y poco". El objetivo inicial era que fuese lo más "poco" posible. Vamos a ver qué tal se da este tramo.
En esta última parte de la subida gano alguna posición más. Yo no voy mal (tampoco pletórico...) y hay gente que va pagando los excesos del principio. Tras otro repecho el paisaje se abre y parece que el camino va a bajar definitivamente. Baja pero es de esas bajadas en las que hay que ir empujando. Me acerco a los corredores de delante, excepto a la noruega que está todo el rato a unos 200-300m por delante. La bajada es rápida pero en un par o tres de puntos toca atravesar un par de tarteras con la piedra mojada en las que has de hacer malabarismos para no acabar en el suelo. Paso a algún corredor que parece que no ha tenido éxito en ese propósito. Cruzo el último avituallamiento (km26) y sigo adelante intentando alargar al máximo la zancada. Hace rato que espero esa bajada fuerte definitiva en la que puedas dejarte caer. Finalmente llega a falta de 2 km para la meta. Bajo detrás de un tipo que va lanzando gemidos agónicos como si fuese K.O. pero su ritmo dice más bien todo lo contrario. Vamos algo mejor que los otros corredores que tenemos alrededor así que ganamos alguna posición más. Yo voy bastant bien de pulsaciones y disfrutando de la bajada... Hasta que tras una curva, bajando una rampa bastante empinada mi pie se encuentra con una inoportuna piedra... Tropiezo hacia delante y caigo, caigo, caigo... (cuanto más empinado más tiempo tienes para caer hacia delante)... hasta que me meto una ostia contra el suelo de las de notable alto. Diría que di alguna vuelta sobre mí mismo porque me quedaron rascadas por sitios del cuerpo diametralmente opuestos y la camiseta se puso perdida de arriba a abajo. Me levanto como puedo, pero con el tropezón se me ha subido el gemelo, que llevaba un rato dando avisos. Cuatro personas están algo más arriba mirándome como si acabase de aterrizar procedente de Marte, pero nadie se decide a echarme una mano. "Tranquilos, no hace falta que movais un dedo...". Apoyo el pie en un borde para controlar la rampa. Chequeo rápido, la llave del coche sigue en el bolsillo... Las gafas y la gorra, ok... El reloj! La correa del Garmin 310 se ha salido nuevamente. Lo cojo y me lo llevo en la mano mientras vuelvo a arrancar. Tanteo y voy remontando el ritmo hasta entrar en el último kilómetro. El gemelo no ha acabado de recuperarse así que no me da para alcanzar a un corredor que ha pasado mientras estaba en el suelo. Pues nada, aqui me quedo, disfrutando del pasillo de gente que se ha agolpado en Zinal. Tras una bajadita de tierra entro en meta, finalmente en 3h12, en la posición 69 (el 63 de los chicos, el 53 de mi categoría... en fin, el 69).
Balance: el tipo de recorrido no es el que más me gusta, pero a mi me va lo de ir cambiando de tipo de carrera así que contento de haberme enfrentado con una carrera más rápida. Con el resultado estoy bastante satisfecho. Quizá algo menos que en la Dolomites Skyrace, pero bien, contento. Tema zapatillas, llevé las New Balance 110 v2. Bastante minimalistas (drop 4 y poquilla suela). En los tramos corredores y las bajadas cómodas son muy dinámicas. En los tramos de rocas la verdad es que te las comes enteras. Hubo un rato que tenía bastante molestia en el metatarso. Pero bueno, contento con ellas. Para carreras cortas y rápidas son una buena elección.

Nada más! Próxima parada, el rogaine del campeonato del mundo en Finlandia. A ver qué tal se nos da la cosa. Allí serán 24 horas así que toca reactivar el modo ultra. Seguiremos contando batallitas. Si os aburrís ya sabéis dónde encontrarlas.

Besos y abrazos
 

jueves, 6 de agosto de 2015

Trail Val d'Allos

Aquí va una cortita y al pie,

El domingo pasado fui a correr un carrera en la zona de Val d'Allos, hacia el sur, un lugar que se hizo tristemente famoso por que fue donde se estrelló el avión de German Wings esta primavera. La idea era conocer otro rincón bonito de los infinitos que hay en los Alpes. La carrera en sí, 37 kilómetros con unos 2200m de desnivel positivo. Por el mapa y los tiempos de años anteriores, parecía un recorrido relativamente rápido, con una subida progresiva al principio, un tramo rompepiernas sobre los 2300-2500m, una bajada rápida y un último repecho de los que duelen si vas mal, antes del descenso definitivo a Allos. Un bonito recorrido en una carrera apadrinada por Guillaume Le Normand, un tipo muy simpático con quien ya coincidí en el Trail de Mirmande a principio de temporada y que fue el ganador de la edición de este año de Le Treg, la carrera que hice el año pasado en el Chad.
Para allá me fui el sábado, y después de 4 horas y pico de coche (y eso que parecía que estaba cerca...) planté la tienda en una fuentecilla a la entrada del pueblo. El domingo a las 6 de la mañana a recoger el dorsal y entre unas cosas y otras ya para la salida, a las 8.
Como de costumbre cuando corro en Francia no conozco a nadie, pero el speaker va diciendo nombres de algunos favoritos, que si del equipo Hoka, que si del equipo Garmin... Vamos que esto no es una pachanga. Tres, dos, uno... y nos vamos, cruzando un parking y saliendo del pueblo por una pista en subida. Se forma un grupeto de tres en cabeza, con dos tipos vestidos de Salomon y uno de Hoka de arriba a abajo, y detrás voy yo con otros dos, uno de rojo y otro de naranja con un tatuaje tribal en el gemelo que me va sacando la lengua (el tatuaje, el tipo va a lo suyo...). Diez minutos me bastan para darme cuenta de que los tres de delante llevan más cuerda que yo (o van de farol) y que mi ritmo es más o menos el del corredor de naranja fosforito, así que me quedo en sexta posición intentando buscar mi aliento. Al cabo de un poco llega un corredor pelirrojo y con bigote, que si le pones un casco con alas sería la viva imagen de Asterix. Por su camiseta debe ser el de Garmin que comentaba el speaker. Nos pasa y lleva otro puntito más así que a lo largo de la subida se nos va separando poco a poco. Nada, yo a lo mío, más o menos al ritmo del de naranja, unos ratos delante y otros detrás. Llegando a lo alto del primer collado pone el intermitente y me pasa, yéndose unos metros. Parece que las fuerzas caen un poco... Toca llevarse algo de energía al cuerpo, así que me tomo un gel en la primera bajadita hacia el Col d'Allos (hoy que la carrera es relativamente corta tiro a base de 2-3 geles). Avituallamiento, un vaso de Coca Cola para bajar el gel y quitarle el sabor, "rotet" y para delante. Viene ahora un tramo rompepiernas. El de naranja lo llevo a unos 100 metros y otros 100 más adelante está el de Hoka, que puede que se haya pasado de frenada al principio... Veremos. Yo de momento voy superando colinas intentando trotar donde el de naranja camina, por aquello de llevarse pequeñas victorias morales. En todo este tramo por lo alto de la montaña consigo recortar algo, tanto al de naranja como al de Hoka
De repente detrás de un montículo veo delante al de naranja, que sigue subiendo de frente, pero no veo al de Hoka. Dudo... Llego a un punto en que una pista baja a la izquierda, con una marca que no deja claro si hay que bajar o seguir recto. El de naranja ha tirado recto y más arriba hay otro tío pero que igual es un excursionista. Le grito que me parece que es para abajo, el tío se gira y me indica hacia arriba. Yo no estoy seguro así que sigo hacia arriba. Al cabo de un poco él se para y llego a su altura. "Creo que es por abajo" (es lo que me dice mi sentido de la orientación, almenos...). Tras un breve debate decidimos volvernos y bajar por ahí. A todo esto llega otro corredor por detrás que también se va hacia abajo. Pues nada, almenos la dirección es buena, si resulta que hemos cogido un atajo pues ya daremos explicaciones. Nada de atajo, al cabo de 50 metros vemos otra marca así que estamos en el camino bueno. Los de delante ni rastro, ya va a ser complicado alcanzar a nadie. Nos quedamos sexto, séptimo y octavo, aunque al cabo de un poco el recién llegado se vuelve a quedar atrás. El primer tramo de la bajada es por sendero y voy bien, pero más abajo pasa a ser pista y mi compañero alarga el paso y se separa unos metros. Le vuelvo a alcanzar en el avituallamiento de La Foux y salimos juntos hacia la segunda parte de la carrera, una subida que no es muy dura pero de las que marca diferencias según cómo hayas llegado hasta ahí.
En el primer tramo de pista se me va un poco pero al llegar al sendero me vuelvo a acercar y en un momento que duda de por donde va el camino llego a su altura. El calor empieza a apretar y me da que con el botellín y el par de vasos que he bebido no estoy hidratando bien. Al cabo de un poquillo veo que el compañero se queda un poco, e intento trotar en un par de tramos para consolidar la sexta posición, pero en el último repecho antes de llegar al collado resurge de sus cenizas y me alcanza. Pues nada, se ha intentado... Empezamos a bajar y toma él la delantera, forzándome a apretar el ritmo. No debo estar para forzar mucho por que acabo de bruces en el suelo... "ça va?"... "oui, oui, merci..." y seguimos bajando, subiendo un punto de concentración para no repetir aterrizaje. Llegamos al tercer y último avituallamiento, donde me tomo dos vasos de zumo de manzana que me saben a gloria. Él se lo toma con más calma y yo voy tirando, que tengo ganas de llegar. Solo queda bajada, pero es bajada con rellanos, de esas que tienes que ir empujando, así que me vuelve a pillar y en cuanto a salimos a la pista ancha me pasa. La verdad es que estoy en preludio de pajarón (evitado unicamente porque el terreno es favorable) así que se me va yendo sin que yo ofrezca demasiada oposición. Me resigno a la septima posición y voy tirando hacia el fondo del valle, que afortunadamente se acerca rápido. De repente me encuentro a Guillaume tomando fotos y me dice que hay dos corredores cerca... Uno sí, pero el otro?... Alguien que habrá explotado... Efectivamente al cabo de poco veo a uno de los dos corredores que iban vestidos de Salomon que va bajando en modo desconexión. Le paso y aprieto ligeramente, pero el hombre no quiere saber nada de carreras. Mejor, porque yo no estoy para muchas fiestas. Llego al fondo del valle y giro a la derecha para afrontar los últimos dos kilómetros más o menos llanos. Más o menos... me encuentro dos repechos que me sientan como una patada en los riñones, pero después de 10 minutos con un correr bastante cansino vislumbro el parking y la meta. Resultado final: 6º y 3h47' para 37kms, con terreno bastante corredor pero bueno, ahí estaba el desnivel, así que contento con la media (la carrera la ganó Astérix con 3h27'). Después de la carrera creo que entre agua, zumo de manzana (yo fuí el cabrón que se lo acabó...), zumo de uva y coca cola bebí entre 2 y 3 litros de líquido y en cambio no meé hasta la noche, de lo cual deduzco que mi hidratación no fue óptima... Por aquellas cosas de los sistemas de puntuación, acabé subiendo al podio como 3er senior, ya que los tres primeros de la general no contaban para las clasificaciones por categorías. Pues nada, a caballo regalado... 


Besos y abrazos


viernes, 24 de julio de 2015

Una semana por los Alpes - Dolomites Skyrace

Aprovechando que un 14 de julio Robespierre le cortó la cabeza al rey francés de turno (algún Luis supongo...), que la Republique Française decidió conmemorar ese evento como fiesta nacional y que el centro donde trabajo decidió poner puente obligado este lunes pasado 13 de julio, la semana pasada me cogí los tres días restantes de vacaciones para ir a darme una vuelta por los Alpes. El objetivo inicial era ir a ver a diferentes amigos correr en carreras que se celebraban esos días, Francesc y Eli en la Ice Trail Tarentaise del domingo 12, y Àngela y Jordi en la Dolomites Skyrace del domingo 19. Al final Àngela no pudo correr y me pasó la inscripción con lo cual acabé corriendo yo. Ahí va la crónica de la semana (intentaré ser breve y poner más fotos...) y de la carrera:

Viernes 10:
Salgo del trabajo a las 17h y con el coche cargado hasta los topes con material para hacer bici, correr, hacer alpinismo y vivir en general, me voy en dirección a Val d'Isère. El tiempo pintaba bien así que me fui a dormir al raso a un parking que estaba al inicio de la ruta que tenía en mente para el día siguiente. Las vistas sobre la Grande Motte al atardecer, espectaculares.
Sábado 11: 
Excursión-entreno por la mañana: salida desde el parking de la Sassiere (2200m), subida al Passage de Picheru (2760m), bajada a Val d'Isère (1800m) y vuelta por el Col de la Bailleta (2852m) hasta el punto de partida. Como el tiempo estaba estupendo, subí desde ahí a la Aiguille de la Grande Sassiere (3747m) por la ruta normal de la arista oeste. Con el calor de las últimas semanas, solo pisé nieve durante 20 o 30 metros del camino. Así está el patio...
Justo en la cima me llama Francesc, que ya están por Val d'Isère así que después de un pequeño baño en el lago me voy para allá y pasamos el resto de la tarde comentando la jugada y preparando la asistencia para mañana. Aún me queda mucho por aprender en términos de nutrición...
Después de cenar me voy a dormir a un parking de Tignes (también al raso, no vaya a ser que la tienda se manche...).







Domingo 12:
Despertador a las 2.30 de la mañana, recojo las cosas y para arriba, dirección al avituallamiento de la estación del telesilla Panoramique, a 3050m. Me encuentro un tipo que hace fotos para Salomon y vamos subiendo juntos a buen ritmo (y yo que pensaba ir de paseo...). Al cabo de un poco llega por detrás una chica a todo trapo. "Vas al Panoramique también?"... "Sí, voy a avituallar a mi hijo"... Caray con la super-mami... Así que subiendo por pistas pedregosas y más arriba por tramos helados nos plantamos los tres en el avituallamiento, después de perdernos siguiendo unas banderolas que no debían estar allí (y que también hicieron perderse a los 100 primeros de la carrera).
A las 5 y pico empiezan a llegar los primeros, Luis Alberto Hernando con un cabreo considerable por la confusión con el recorrido, Manuel Merillas, Jessed Hernández... Del avituallamiento suben hasta la cima de la Grande Motte (3650m) y vuelven a bajar hasta aquí. Yo por mi parte espero a Francesc y Eli, que llegan ambos con buena cara. Veo también como a pesar de las normas de la organización que obligaban a cubrir piernas y brazos para subir por el glaciar, no paran de salir hacia arriba corredores con pantaloncillo corto y hasta camiseta de tirantes. Resultado: a la bajada la peña llega ensangrentada como si hubieran pasado por las manos de Ramsay Boolton (es que estos días me he acabado la quinta temporada de Juego de Tronos y lo tengo reciente...). Resbalones y caídas por un glaciar helado que rasca que da gusto... pues es lo que tiene...
Una vez pasan de bajada Francesc y Eli me bajo en el telesilla y me voy pitando para el Col de l'Iseran, donde también los puedo ver pasar dos veces. Desafortunadamente ahí Francesc llega en modo desconexión, después de que las piernas hayan dicho que dos semanas después de la exhibición de la Ronda no están todavía para estas alegrías. De todas formas "chapeau" por intentarlo y salir a disputar con los de delante. Como decía mi abuelo, de los cobardes no se ha escrito nada. Eli pasa con mejor cara y en trayectoria ascendente que le llevará a plantarse en el top 10, ahí es nada. En este avituallamiento me encuentro a Martí, un chico de Gironella con el que ya he charlado esta mañana en el Panoramique, que aquí tiene un momento crítico de esos de "casi que lo dejo..." pero al final saca fuerzas de algún rincón y sigue adelante, recuperándose y haciendo la última bajada como un ciclón (y aún parándose a recoger una flor para Marta, su chica, un caballero como los de antes ;-) ).





Lunes 13:
Por fin nada de madrugar! Desayuno tranquilo y decidimos irnos con Francesc y Eli a la zona de Gressoney a hacer algo de montaña mañana y pasado mañana. Así que vuelta a Val d'Aosta con los bonitos recuerdos del año pasado (entran ganas de Tor...). Por la tarde subida al refugio Gnifetti (3650m) saltándonos una parte con el teleférico (unos más parte que otros... ;-) )



Martes 14:
Salimos de buena mañana (aunque los últimos) glaciar arriba sin un objetivo claro. Francesc quiere hacer el Lyskamm, que es más complicado; Eli y yo estamos más por objetivos más modestos... Finalmente vamos hacia el Lyskamm pero no lo vemos claro y decidimos hacer hoy el resto de picos de la zona para entrar en calor y mañana ya veremos. Así que como en los peores rogaines, volvemos atrás y vamos fichando cuatromiles en un orden poco lógico, aunque como el día es magnífico, poco importa. Acabamos haciendo la Piramide Vincent, Balmenhorn, Corno nero, Ludwigshohe, Parrotspitze y Signalkuppe, como en los buenos tiempos en que íbamos a tresmilear con Lluis, Roma y Tere por los Pirineos. En la cima del último pico, a 4550m, está la Capanna Margherita, edificio más alto de Europa, en el que nos quedamos a dormir. La puesta de sol, espectacular.













Miércoles 15: 
Sorprendentemente no tengo mal de altura. Por los sonidos guturales que llegan desde el lavabo parece que hay alguien que no ha tenido tanta suerte. Salimos del refu en bajada y vamos hacia el Lyskamm (hoy no me escapo, jejeje...). Eli dice que ya ha tenido suficiente cuatromil y se baja hacia Gnifetti. Francesc y yo nos metemos por la arista. El primer tramo en subida bien, pero después hay un tramo llano y muy aéreo en el que yo lo empiezo a ver más negro. Después de un primer paso en que gasto mi comodín del canguelo, al segundo momento de incertidumbre me lo miro y le digo a Francesc que yo no lo veo claro. No es complicado y hay buena traza pero ya me noto tenso y torpe, así que nos sentamos un momento y acto seguido deshacemos el camino. Por la tarde me arrepentiré, pero como en los ultras, la decisión se toma cuando tienes los pies en el barro. Ya más tranquilos, tarde de chill out entre furgoneta y bar, hablando de planes futuros.
Después de unos días muy agradables en buena compañía, sigo mi camino hacia el este mientras Eli y Francesc se vuelven hacia Chamonix. Cuatro horas de coche más tarde acabo durmiendo en una curva cerca de la cima del Stelvio. Mañana toca bici.
 
Jueves 16:
Pues eso, cambio de tercio. De buena mañana el Stelvio, al mediodía el Mortirolo y por la tarde el Gavia, ya que estamos por las caras más duras pero eso sí, conectándolos en coche. 
El Stelvio, largo y con más curvas que un desfile de Victoria Secret (48 revueltas nada menos...), con lo más duro al final, varios kilómetros al 8-9% cuando ya estás a más de 2000m, que hacen pupa.
El Mortirolo, solo tiene 12kms pero es un auténtico muro. Rampas de hasta el 18% y kilómetros enteros con medias del 12% y 13%. Con mi 34x26 fui justillo, justillo...
El Gavia algo más llevadero (17kms al 7-7,5%) pero con algun tramo del 16% que también rasca. Carreterilla estrecha y muy auténtica, y el ambiente de alta montaña, espectacular.
Después de este triplete particular cojo el coche y acabo durmiendo en otro collado a unos 20 kilómetros de Canazei.





Viernes 17: 
Vuelta a las zapatillas, excursión-entreno de unas 8 horas por la zona de la Marmolada y el Grupo Sella (donde será la Dolomites Skyrace el domingo). Ambiente de alta montaña, senderos técnicos, algunos equipados y bastante gente dando vueltas por la zona. Aprovecho para reconocer un poco el terreno de la carrera del domingo. De vuelta al coche, decido irme hacia la zona de Lavaredo para darme una vuelta por allí mañana.




Sábado 18:
Tampoco es plan de quemarse más, que si no mañana no correrá ni el tato, así que el plan es ir a darle la vuelta a las míticas Tre Cime di Lavaredo y en todo caso alargar un poco la excursión, pero en plan paseo. Al final 6 horas a ritmo tranquilo y con una hora de descanso viendo las evoluciones de un par de colgaos (con cariño, pero nunca mejor dicho...) que escalaban la clásica cara norte. Pude comprobar que Lavaredo es uno de los highlights de la escalada y uno de los highlights del dominguerismo... Creo que nunca había visto tanta peña como en el parking de Lavaredo. Y eso que te clavan 16 euros por subir en coche (mucho mejor caminando en 1h - 1h30)








Domingo 19:
Y llega la mañana de la carrera. Después de la dinámica de la semana y las sensaciones de los últimos días voy bastante mentalizado a que las piernas estén pesadas, asumirlo y correr con ello. Llego a la salida y me encuentro que estoy en el último cajón, es decir con 300 personas delante nada más empezar. Así que o salgo pegando un sprint para ganar posiciones pero acabo quemado, o salgo con calma a mi ritmo pero me quedo con los 300 delante más los que opten por la primera opción. Panorama complicado...
Con esas dudas se da la salida, miro el reloj, las 8:32... ni enciendo el crono, pero para tener una idea... Salgo a empujones entre palos, piernas, brazos... Últimamente voy a carreras que o no hay mucha gente o me pongo más o menos delante, así que ya no me acordaba de la batalla de esos primeros momentos. En fin, intento encontrar un equilibrio entre no estresarme y no dormirme, cojo un lateral y voy corriendo ágil pero sin quemarme. Como esperaba paso a gente pero también me pasan bastantes, mientras subimos por una rampa asfaltada que ya conecta con la pista de esquí por la que vamos a ir ascendiendo. Se incrementa la pendiente, extiendo los palos y empiezo con el ritmo de "trotebastoneo" (toma palabra que me acabo de inventar). Funciona, y veo que voy pasando a gente que se pone a caminar a las primeras de cambio. Cojo un lado y voy a la mía. Cada vez que la pendiente sube paso a 10 o 15 que caminan, a ver cuánto dura... Ahí viene un repecho fuerte... Tip, tap, tip, tap, trote bastón, trote bastón... Vaya, pues parece que no voy tan mal. Voy esperando ese momento en que las piernas se agarroten, pero parece que he encontrado un equilibrio de piernas, brazos y respiración en el que voy bien. La gente se va parando a caminar pero yo troto y troto. Levanto la vista y parece que incluso bastante más adelante caminan, pero yo encuentro que se puede ir haciendo bien al trote. Hay momentos en que no voy más rápido que el que camina a mi lado, pero es importante no perder la dinámica de correr porque a medio y largo plazo es lo que marca la diferencia.
 
Sorprendido por mis buenas sensaciones voy cubriendo todo este primer tramo hasta el Passo Pordoi (km6), caminando sólo en dos puntos en que la pendiente era realmente fuerte. En un descansillo veo a una chica con el vestido de Salomon... Osti, pero si es Oihana (Kortazar)... Perfecto, eso quiere decir que empiezo a estar bastante adelante. "Ale, aupa!"... pero animado me voy para arriba. Última rampa antes del collado, le echo un vistazo al reloj... 40 minutos... Muy bien, media de 7 por hora estando en subida, así que salvo catástrofe no tiene pinta de que me vaya hacia las 3 horas como me temía. Oigo gente que grita "Venga Maite!" a otra chica delante de mí. ¿Maite Maiora? Coño y llevo bastante mejor ritmo que ella... Me voy animando por momentos... Cojo un vaso con sales y sigo adelante, algo encallado en el sendero estrechillo que recorremos ahora. Voy pasando a gente a la que puedo. A veces implica hacer pequeños alardes que te pueden sacar de punto pero tengo al sensación de que hoy estoy "on fire", así que a la que veo hueco me tiro.
El terreno se va haciendo más pedregoso a medida que nos metemos en la canal que da acceso a la Forcella Pordoi, la imágen típica de la Dolomites Skyrace. Sigo teniendo más ritmo que los de al lado y en algún momento dudo de si tomar una línea diferente. Al final como no lo conozco bien opto por la opción conservadora... Seguramente me equivoqué... Voy chocándome con culos y más culos hasta que veo unas Scott Kinabalu (como las mías pero sin agujero) que llevan buen ritmo. Me pongo a seguir a Scott (llamémosle así...) mientras adelanta a varios corredores. Bien, pero todavía tengo ganas de más, así que le paso y subo otro punto... Otra chica, de Salomon, una noruega más larga que un día sin pan... Su nombre es de esos impronunciables que tienen una vocal en medio de ocho letras asi que se queda con "Noruega de Salomon". Mejor tener a ella delante que a los diez anteriores, pero hemos venido a lo que hemos venido así que caballerosamente pero pongo el intermitente. Me lo estoy pasando pipa. Ni tengo ganas de que se acabe la subida!
Se va acercando la voz del speaker que han puesto en el collado, cuya voz retumba por las paredes de esta canalera. Me parece oir que acaba de pasar Elisa Desco, italiana de las pros. Últimas revueltas, devuelvo una sonrisa a unos catalanes que me animan y llego al collado. No llega a la hora y cuarto y hemos hecho más de 1400 metros de desnivel. Muy buen ritmo para mí, pero lo mejor son las sensaciones de tener bastante cuerda todavía. Joder, lástima haber salido tan atrás... Pero bueno, vamos a lo que vamos!
Dejo los palos a un tipo de la organización y echo a correr por un tramo llano y pedregoso. Cuesta unos metros coger la zancada amplia pero al poco las piernas se habitúan al cambio de chip y funcionan bien. Me acerco a un tío con la camiseta a rallas rojas y blancas (llamémosle Wally) y lo paso mientras subo al trote por un nevero. Wally me pasa en el siguiente tobogán pero lo vuelvo a adelantar en la siguiente subida. Levanto la vista y el siguiente objetivo es una chica también con el vestido azul de Salomon. "Vai Lili!" me parece oir... Le llamarán Lili a la Elisa Desco, debe ser... "Go, Emelie, go!"... No me jodas... ¿Emelie Forsberg?... La misma que viste y calza... Adelantar a una de las mejores corredoras del mundo y compañera del Dalai Lama (con todo el cariño y admiración) y con la sensación de que voy bastante más rápido que ella, me deja emocionado. Subo el resalte que lleva a la cima agarrándome a las cadenas como si fuera a arrancarlas de la roca. Paso a un italiano del equipo Buff, que no conozco pero que lleva un dorsal bajo así que no debe ser manco... Por si no estaba suficientemente crecido... Paso a otro de amarillo y casi con pena veo que llegamos a la cabaña de la cima (km10). Lástima... ahora que tenía via libre yo creo que aún podría haber pasado a unos cuantos, pero en fin, es lo que hay...

 "Bueno, que nos quiten lo bailao", la verdad es que coronar por delante de Emelie Forsberg no entraba en los planes. Venga, cambio de chip, a ver qué tal la bajada...
La cosa empieza con unas rocas en forma de escalones por donde bajo algo torpe después de tanto rato subiendo. Eso hace que por detrás se me acerquen los corredores a los que acabo de pasar. Noto al tío de Buff pegado detrás mío. Le indico por la izquierda y me aparto un poco para que el hombre lleve su ritmo... "Gracie!"... No hay de qué hombre... La siguiente que aparece es Emelie, que decide directamente tirar recto tartera abajo. Eso es bajar y lo demás son tonterías. En un abrir y cerrar de ojos la tengo a cincuenta metros... Bueno, ponte las pilas porque si no aquí te va a pasar todo quisqui... Así que me pongo en modo cabra, elimino toda la prudencia que puedo y me lanzo a saco piedras abajo. Llego al Refugio Boé, donde el terreno se aplana y recupero una zancada más ortodoxa. Llega otro repecho de unos 50 metros de desnivel, donde vuelvo a pasar a Emelie, pero vuelve la bajada y su terreno, así que me vuelve a pasar. De todas formas me voy adaptando y mantengo un poco más el tipo... paso a uno, me pasa otro... Llegan por detrás Scott y Wally. Veo al primero que salta un muro de unos dos metros como quien baja al trote las escaleras de su casa. Yo voy haciendo lo que puedo, ayudandome con las manos para perder el menos tiempo posible. Y así voy tirando, apurado pero disfrutando como un gorrino en un charco, haciendo equilibrios por las rocas, dando patadas a piedras... Tanta patada a piedras me lleva a acordarme de mis zapatillas. No les debe estar gustando nada esto... Echo un vistazo y efectivamente, el agujero que tenía en la parte delantera posterior de mi zapatilla derecha se ha consolidado por completo y le ha salido un hermano gemelo en la zapatilla izquierda. Como siga así la cosa, corro el riesgo de que se me salga el pie por el agujero. Sería bastante ridículo...
Con estas dudas Emelie y compañía se me escapan por delante y empiezo a oir unos pasos que llegan por detrás. Es la Noruega de Salomon (tiene hasta un aire nobiliario...) que también debe bajar de lo lindo la chica y que a la mínima que puede me adelanta... Venga va, a ver si le aguanto... Me concentro e intento seguir su ballet sobre las piedras, aunque guardando algo de cuidado para no forzar más la zapatilla. Nos metemos en el bosque y no la veo todo el rato, pero creo que no voy mucho más lento que ella. En esta dinámica salimos por fin a una pista donde puedo alargar la zancada y dejar de sufrir por el agujero de mi zapatilla. Empiezo a estar cansadillo y voy buscando ya indicios de dónde narices está el fondo del valle, Canazei y la meta. Voy a unos 50 metros de la noruega, en los repechos la alcanzo, en la bajada se marcha... y mientras tanto vamos pasando a un par o tres de corredores. Finalmente reconozco a la izquierda la pista de esquí por la que hemos subido hace un rato y un poco más allá un puente que ya estaba muy cerca del pueblo. Justo al pasar por él adelanto a mi predecesora, la tiempo que el ansiado Canazei aparece tras una curva. Estoy ya en el último kilómetro, miro el reloj y llevo 2h27. Si me espabilo bajo de 2h30, así que ignorando el agujero de la zapatilla y una mega ampolla que tiene pinta de haberse gestado en mi talón, alargo el paso, ayudado por toda la gente que está en las calles animando al personal. Curva a la derecha y ahí está la meta, que cruzo la mar de contento y satisfecho. 2h29:59... ahí, rozando el palo...
Muy contento con el tiempo, con las sensaciones, con el recorrido y con lo que he disfrutado. La posición (67o) puede frustrar un poco acostumbrado a otras carreras donde el nivel es otro, pero la verdad es que he ido a ritmos parecidos que gente que normalmente va más rápido que yo. Me quedan un poco las ganas de haber salido más adelante y ver si hubiera podido ganar algún minutillo forzándome más con gente de más adelante. Pero bueno, será la próxima vez!

En resumen, gran semana, amigos, montañas, bici, carrera... Reset de la Ronda, y a por los próximos objetivos.

Besos y abrazos