sábado, 20 de abril de 2019

Crónicas desde Irlanda

Muy buenas,

Después de una racha de posts de rogaines, aprovechando que esta semana he estado de paseo por Irlanda vamos a hacer una de aire viajero, a la antigua usanza. De skyrunning tiene poco, pero si a alguien le sirve para inspirarse o sacar alguna idea, pues bienvenida sea.
Tras unas semanas bastante ajetreadas decidí buscar una desconexión en Semana Santa. Dejé la elección del destino en manos de los buscadores de vuelos, que tras arrojar unos cuantos precios prohibitivos, mostraron una combinación razonable (130€) para la opción Irlanda, con ida de Barcelona a Cork, y vuelta de Dublín a Girona. El objetivo principal del viaje era la zona sudoeste, esa parte de la costa formada por una serie de penínsulas montañosas donde hay varias rutas de trekking que aparecían en algunos de los múltiples libros y guías que tengo en la estantería de casa. La que mejor pinta tenía era la Kerry Way, en la península de Iveragh, así que por esa opción me decidí. Estas han sido las diferentes partes del viaje:
- Cork: 
Aquí empezó mi viaje después del retraso de rigor en el vuelo de ida por unos amenazadores problemas técnicos. Tercera ciudad de Irlanda, que viene a querer decir de tamaño bastante manejable (125000 habitantes). Parques agradables, zona de ambiente alrededor del río y una curiosa cárcel que uno puede visitar para hacerse una idea de cómo las pasaban hace 150 o 200 años, cuando te metían en la cárcel por robar un par de naranjas. Tras el reconocimiento diurno de la ciudad, el nocturno. Conclusión: la salsa no es el baile oficial del país

- Killarney: 
Puerta de entrada a la península de Iveragh e inicio de la Kerry Way. Aquí me dirigí en tren la mañana del sábado pasado (2º día de viaje). Un pueblo grande y turístico a orillas de un bonito lago. Pegado al pueblo está el Parque Nacional de Killarney, que al fin y al cabo es un parque periurbano y zona de paseo para la gente del pueblo. En un día gris con chirimiri y viento, me di cuenta que aquí se pasea caiga quien caiga, nada de esperar a que salga el solecillo (podrían esperar sentados...). Bastantes opciones de alojamiento para todos los niveles. Para presupuestos modestos, el Neptune Hostel ofrece una buena relación calidad/precio.

- Kerry Way: 
Es una ruta, prácticamente circular, que da la vuelta a la Península de Iveragh, que es la más grande de las que forman la costa sudoeste de Irlanda. En total son unos 200km que están pensados para hacer en 9 etapas, pero hay algunos pequeños recortes que permiten adaptar la ruta y evitar algún kilómetro. En principio mi idea era caminar 3 o 4 días, ya fuese completando la ruta o comiéndome alguna parte.
El primer día de ruta siguió la tónica de mis dos primeros días en el país, es decir, cielo encapotado y lluvia débil durante la primera parte de la etapa. Inicio con caminos fotogénicos, bien marcados y fáciles de seguir, alguna mansión de aire británico a orillas del lago, una bonita cascada, para pasar después a tramos más salvajes de prados pantanosos en los que, quizá por ser tema de actualidad, parece que en cualquier momento vaya a aparecer el ejército Lannister. Para este primer día tenía en la recámara una opción alternativa pasando por la cresta del Carauntohill (pico más alto de Irlanda con 1039m) pero estaba todo tapadísimo así que ni lo dudé. Con más campo de visión debajo de las nubes, pasé un par de collados hasta llegar a orillas del Lough Accose, donde estaba el Bed&Breakfast que había reservado. Un amago de sol entre las nubes parecía sugerir mejor tiempo para el día siguiente... Ni de coña.
Después de una noche de vendaval y un desayuno "Full Irish" en el que no perdoné absolutamente nada, me puse en marcha bajo la lluvia y el viento. Si el primer día la ropa había aguantado bastante bien, esta vez la cosa fue peor y a los 7-8km ya tenía los pies empapados y a los 12-14 también las piernas. La ruta alterna tramos por prados y bosques pintorescos con otros de pista y carreterillas algo más monótonos, aunque agradecidos en días de lluvia como este. Después del pueblo de Glenbeigh hay una zona bonita, la Montane Stage, en la que el camino flanquea por una cornisa sobre el mar de la Bahía de Dingle. En este caso aquello era un auténtico infierno. Lluvia y vendaval que me tiraba al suelo, aguantando como podía la capucha, la mochila, los pantalones... Bastante dantesco. Con este panorama hasta me daba palo parar y solo me limitaba a avanzar. Con la tontería me planté en el kilómetro 30 de etapa son comer ni beber, momento en el que, ya puestos, me propuse ver si podía cubrir toda la etapa en ayunas (cosas de investigador). Tras mucha lluvia, mucho viento, mucho barro y algunos resbalones, acabé llegando al final de la etapa en Mastergeehy, tras 52km en los que paré 3 o 4 veces a mear (debía entrar agua a presión a través de al piel, porque si no...) y dos a mirar el mapa. Conclusión, los desayunos de los Bed&Breakfast son la bomba...
El tercer día el tiempo mejoró claramente y salió el sol. La primera parte de la etapa era bastante bonita, sobre todo la subida al Windy Gap, que daba acceso a las vistas de la Bahía de Kenmare, la parte sur de la península. En la bajada de este collado me apareció una molestia en el tibial de la pierna derecha. La cosa fue a más y durante el trayecto entre los pueblos de Caherdaniel y Sneem (lo que sería la séptima etapa convencional) fui buscando opciones para liquidar el tema, más teniendo en cuenta que el tramo me pareció más aburrido y poco interesante. Al final llegué hasta el pueblo de Tahilla (entre Sneem y Kenmare, 8ª etapa convencional) y decidí hacer autostop hasta Kenmare, desde donde podía coger autobus a Killarney al día siguiente. Después de 15 minutos de ser ignorado, contra todo pronóstico paró un Audi A6 bastante pepino que me llevó a todo trapo por esta pintoresca carretera.

Al día siguiente volví a probar suerte y antes de que pasase el autobús me paró un tipo en un camión que, de forma bastante más pausada, me llevó hasta Killarney incluyendo en el precio de cero euros una agradable conversación.
- Dingle: 
Habiendo llegado a Killarney por la mañana, cogí cosas que había dejado en el hostal y cogí un autobús hasta el pueblo de Dingle, en la península que queda inmediatamente encima de la de Iveragh, la de la Kerry Way. En vistas de una previsible mejora en la meteorología, decidí quedarme dos noches en Dingle y dedicar el jueves a alquilar una bici y dar una vuelta por la península. Una opción muy interesante con tiempo soleado, que te permite moverte a tu antojo por terreno bastante agradable. El único inconveniente fue el viento, que en algunos tramos hacía el avance un poco pesado. En la zona hay bastante yacimientos arqueológicos donde hacerse una idea de cómo vivía la gente por estos lares hace 1000 o 1500 años. Personalmente me quedo con el Oratorio de Galrus, una construcción en forma de casco de barco invertido en la que me pareció curioso el ver cómo iban encajando las piedras. Los demás sitios de interés, creo que es ir gastando 2 eurillos aquí y 3 allá, sin que me pareciese que valía mucho la pensa. A parte de eso, para los freaks de la Guerra de las Galaxias, hay un par de puntos de rodaje por aquí. Después de austeridad para comer me permití una buena cena a base de pescado.

- Dublín:
Ayer viernes lo dediqué a cruzar el país en autobús y llegar hasta la capital. La indefinición del plan de viaje me llevó a buscar alojamiento con sólo dos días de antelación. Resultado: la opción más barata (52 euros la noche) me llevó a un macro-hostal de mochileros con una habitación de 34!! personas. Impresionante, nunca había visto nada igual. Hoy lo he dedicado a pasear por la ciudad y darle un toque cultural al viaje visitando museos varios. Entre ellos la Chester Beatty Library: siempre me ha parecido curioso el tema de los libros viejos; y la Guiness Storehouse: una de aquellas atracciones que has de visitar (o no...) cuando estás en el sitio pero que para mí no valen la pena. 25 euros de entrada para una movida de puro marketing y consumismo sin que te expliquen gran cosa especialmente interesante. Y si es por beber Guiness en el bar sale mucho más barato.
Y eso ha sido todo, mañana de vuelta para casa y a ver si se acaba de recuperar el tibial para poder correr en condiciones el rogaine de la semana que viene.

Besos y abrazos

viernes, 29 de marzo de 2019

Rogaine de Sant Jaume de Frontanyà

Muy buenas!

Con algo de retraso por el ajetreo de estas dos últimas semanas, aquí va la crónica del rogaine que corrí con Aurelio hace dos sábados, siguiendo con la dinámica de preparación del Campeonato del Mundo de Rogaine de finales de julio. La carrera en cuestión era el Rogaine de Sant Jaume de Frontanyà, pueblecito situado en un bonito rincón poco conocido entre Ripoll y Berga. Para allá nos fuimos en coche con Aurelio, Raquel y Jordi, que con su voz de tenor y las infinitas historias y anécdotas hizo pasar más rápida la eterna carretera de curvas que nos llevó hasta el objetivo del viaje. Por si hay algun@ recién llegad@, como hace tiempo que no recuerdo las normas, ya sabéis, 6 horas para hacer el máximo número de puntos posible, donde cada baliza fichada vale tanto como indica la cifra de las decenas (31, 3 puntos; 83, 8 puntos;...).
Es la segunda prueba de Copa Catalana del año y también la segunda de las dos carreras a partir de las que se confeccionará la selección catalana de cara al mundial y por tanto el quorum no falta y el ambiente está la mar de animado. La verdad es que los últimos días no he tenido ni tiempo de mirar la información de la carrera. A duras penas miré la descripción de controles ayer para ver cuántas balizas había. 55, son muchas para un rogaine de 6 horas... Mejor, más divertido. Además a diferencia de otros días el mapa está confeccionado a partir de uno de orientación específica y por tanto será más detallado de lo normal. Tampoco he mirado quién estaba inscrito, pero imagino que habrá buen nivel y la cosa estará competida. Mientras me ato las zapatillas oigo de refilón una conversación que me lo confirma.
Persona A: Osti! Avui estarà bé això!
Persona B: Si, si, i amb mapa d'orientació específica serà xulo.
A: I deu n'hi do el nivell! Has vist?
B: Sí, sí, bueno i hi ha l'Aurelio i l'Albert per aquí també.
A: L'Aurelio i l'Albert? Però si es perdran tot el dia. Que no veus que això és tècnic? Això no és de correr. No faran ni podi, mira què et dic...

En fin, creo que nunca nos quitaremos la imagen de corredores que no saben coger un mapa :-)

El episodio me deja con una mezcla de pique, acojone y motivación extra. Intentemos canalizarlo en positivo y que no se transforme en rabia y estrés. Con sentimientos contradictorios y no de muy buen humor, para qué os voy a engañar, me voy para la salida con Aurelio. a las 11h40, veinte minutos antes de la salida, se reparten los mapas y empezamos a preparar la estrategia.
Inciso: esta vez no he podido disponer del archivo del mapa, así que sólo tengo el mapa escaneado en el que dibujamos el recorrido al final. La calidad es peor, pero es lo que hay, sorry...


Al haber tantas balizas la estrategia se complica, ya que no hay zonas vacías que simplifiquen el planteamiento sino que hay balizas por todos lados. La forma del mapa tampoco facilita el subdividir en zonas y sumar puntas para ver dónde hay mayor densidad. Al final partimos en tres trozos y las cuentas nos hacen salir hacia la zona norte y nordeste. Empezamos a conectar puntos y al final decidimos recorrer el perímetro superior y cubrir la zona del centro-este mediante un bucle hasta la 73. Esta es la zona más dudosa, ya que a partir de aquí toca recorrer toda la zona sur, hasta donde lleguemos y volver hacia meta, donde hay dos balizas de alta puntuación 71 y 90 inusualmente cerca de la meta, pero con accesos incómodos. Dejamos para el final una serie de balizas cercanas a meta que nos permitirán adaptar la estrategia teniendo la meta a tiro.
Suena la cuenta atrás y nos vamos camino de la 54. Muchos equipos llevan la misma idea, entre ellos los amigos navarros, equipo con gran experiencia y que ya nos ganaron el año pasado en Gran Canaria. También vienen David Tarrés y Albert Roca, con quienes la cosa estuvo apretada en el pasado rogaine de Casserres. Con algo de estrés pero con la tarea facilitada por tantos corredores, fichamos la 54 y salimos disparados hacia la 63. Una pareja va en cabeza del grupo... Son Biel Ràfols y Xavi Betriu. Wow... de aquí lo que decía la persona A hace un rato... Biel es un gran orientador con mucha experiencia en competiciones de orientación clásica a buen nivel. Xavi es también un clásico de los rogaines y un gran corredor. El único punto débil puede ser que la carrera es más larga de las que suele hacer Biel y eso pase factura, pero lo cierto es que nosotros no venimos en nuestro mejor momento físico y explotar esa carta no va a ser fácil. Total que si queremos competir tenemos que estar muy finos orientando. A la que fallemos, se nos va la carrera.
En medio de estos pensamientos y detrás de Biel y Xavi fichamos la 63 en lo alto de una roca. Ellos se mueven rápido campo a través y nosotros recuperamos algo por sendero. Camino de la 55 intento salir de su trayectoria, más porque me incomoda seguir a gente y que piensen que les copiamos, que porque crea que Biel se está equivocando. Efectivamente, es un error, y perdemos medio minutillo con la confusión. Por lo menos nos sirve para quedarnos solos y tener que centrarnos en lo nuestro. Venga, entremos en el mapa... Clavar la 45 me pone en la buena onda y resolver bien la 66 y la 94 hace que mi moral siga in crescendo. De vez en cuando vemos a lo lejos a Biel y Xavi, pero están demasiado lejos para que se nos facilite la tarea. Por detrás vienen David y Albert, de quien intentamos separarnos para no facilitársela a ellos. Combinaciones de cazadores y cazados... Cubrimos 76 y 86 sin mucho problema a pesar de que no eran del todo fáciles y dejamos 38 y 46 que nos quedan un poco colgadas (la 46 sí, pero la 38, error total dejarla). En cambio nos vamos a 87 por pista y 77 por una travesía un poco complicada hasta un sistema de vaguadas. En la 97 vemos a Biel y Xavi pero nos parece que vienen de un lado y en realidad la baliza está más arriba (perdemos un minuto escaso). Bajada algo confusa pero bien resuelta a 47, rumbo este a 56 en lo alto de un montículo y más este hasta el extremo, la 98. Parece que nos hemos separado de David y Albert, y tampoco vemos a Biel y Albert. Seguimos a la nuestra, clavando bien 96 y asegurando 68 desde el camino del norte a cambio de algo de desnivel extra. Saliendo hacia 35 por rumbo un camino no dibujado en el mapa nos facilita las cosas.
Seguimos recorriendo bien el bucle por 99 y 73 y volvemos en dirección este por 58, 48 y 81. La 36 la teníamos marcada en interrogante porque quedaba un poco colgada y tiene pocos puntos, pero visto que vamos bien de tiempo, decidimos ir también a por ella. Atravesamos unos campos y vamos por camino hasta la baliza 85, en una pequeña zanja. Con la vista en la brújula vamos a 37 y de ahí afrontamos la dura subida hasta la 93. Se confirma que físicamente no estamos muy boyantes, pero seguimos bien dentro del mapa y tengo la sensación de que estamos llevando buen ritmo. Por lo alto de la carena vamos hasta 88 y de ahí bajamos en diagonal hasta un camino que nos aproxima a la 67. Yo la ataco un poco demasiado alto pero Aurelio la ve más abajo y corrige la situación. Apoyados medio en caminos medio en el relieve marcamos 95 y llegamos a 84 por terreno algo incómodo. Pasamos por el avituallamiento, justo a las 3 horas de carrera. Perdemos algo de tiempo en el avituallamiento y nos vamos hacia 44 y siguiendo por camino hasta la 57. Dejamos la 33 (otro error) a pesar de pasar relativamente cerca, pero es que las cuentas hacen pensar que vamos a tener que dejar más balizas, y esta que vale 3 puntos puede ser buena candidata (mal razonamiento, porque lo importante son los minutos que te cuestan esos puntos). En la 57 cometemos el mayor fallo de la jornada. Nos aproximamos demasiado bajos y nos pasamos del espolón en el que está la baliza, con lo que la acabamos buscando en el que está más al norte. Creo que perdemos 4 o 5 minutos, hasta que corregimos el error y damos con ella. Intentamos recuperar la buena dinámica con los 9 puntos de la 92 y la 78, pero volvemos a fallar un poco en la 75, que no la vemos a pesar de pasar por al lado. Otro minutillo o dos perdidos. En fin, entra dentro de lo razonable. Nos volvemos a centrar camino de 34 y al salir a la carretera nos encontramos con Biel y Xavi, que también van hacia 83. ¿Qué estrategia habrán seguido? Atacando la baliza volvemos a salirnos de la trayectoria pero esta vez acabamos llegando en paralelo y bien al control. De vuelta a la pista Biel se mete por unas rocas para atravesar hacia 72. Pues nada, por ahí. Salimos al camino superior y tomamos de nuevo la delantera. Creo que tengo claro el rumbo así que vamos a ver si sacamos partido. Subimos por una vaguada mientras Biel y Xavi se meten más a la izquierda. Yo creo que vamos bien nosotros y que en todo caso hay que tender a la derecha. Efectivamente, allí arriba está el control. Le hago una seña a Aurelio y fichamos, nos negaré que con una sensación de victoria moral. A veces también orientamos. Seguimos el espolón y seguimos por un camino, bajando algo el ritmo para comer algo. En la 91 nos pillan de nuevo Biel y Xavi. Qué le vamos a hacer, los buenos orientadores si fallan, fallan poco.

Momento de decidir que hacemos con las tres balizas de la punta. Son un 4, un 5 y un 6. Tampoco son muchos puntos, y quizá sea mejor asegurar más la zona de meta, en concreto ese 7 y ese 9. Dudamos nosotros y dudan al lado Biel y Xavi. Yo estoy esperando ver qué deciden, no se si ellos también... "Venga Albert, vamos para meta", Aurelio desencalla la situación y nos vamos hacia la opción más conservadora. Esta elección nos lleva por camino a 64, y volvemos dirección norte a 53. Nos cruzamos con Biel y Xavi, que finalmente han decidido lo mismo que nosotros. Pasamos por el avituallamiento y vamos hacia 74, nada fácil, en una vaguada minúscula. Nos cuesta algo pero nada dramático. 
Camino de la 32 me empiezo a encontrar flojo. Creo que he comido y bebido bien pero no sé, de repente me encuentro medio mareado y apajarado. "Bufff, no me encuentro bien..." le digo a Aurelio. Intento trotar, aunque a ritmo cansino, por la pista de subida a 82, más para mantener dinámica que porque vaya a un ritmo digno. Pasamos por debajo de la casa y vamos flanqueando en dirección a la baliza. La pájara me ha dejado la cabeza y los ánimos un poco bajos, pero entre los dos resolvemos una baliza que se nos podría haber atravesado bastante. Salimos de nuevo a camino y bajamos hacia la 41. No sé si es el último bocadillo que ha hecho efecto, pero parece que recupero algo la batería. No lo he dicho pero la 71, que queda colgadísima, ya la habíamos descartado. Queda ver qué hacemos con la 90. En principio la teníamos marcada desde aquí, pero el acceso no queda nada claro. De hecho mirando rápido ni siquiera veo ningún camino que suba por algún lado. Por esta cara se ven allí arriba unos cortados la mar de feos. Al final Aurelio dice que nos vayamos a recorrer el bucle 65-42-51-61-31, pero yo tengo la sensación de que sólo con eso nos va a sobrar tiempo, porque falta casi una hora de carrera. No sé... En cualquier caso subir por aquí no parece viable así que hagamos eso... Recorremos el bucle mencionado siguiendo con la buena tónica de orientación y llegamos a la 31 a las 5h24. Está claro, ataquemos la 90 desde aquí y meta. Identificamos el camino salvador, que sube hasta la cima por este lado. Al final nos ha salido bien la jugada. Echando números vamos bien de tiempo, porque además he recuperado el físico. Por rumbo llegamos hasta el sendero y de ahí para arriba, con la relajación de que vamos bastante sobrados de tiempo. Llegamos al bonito mirador de la cima y nos lanzamos camino abajo hasta el pueblo, cruzándonos con Biel y Xavi, que suben. Bueno, por lo menos cruzaremos antes la meta, que en el "improbable" caso de empate... Al final pasamos la meta con 14 minutos de margen.
Si llegas con 14 minutos de margen es que algo ha fallado porque no has aprovechado bien todo el tiempo. A bote pronto, esos 14 minutos nos hubiesen permitido hacer 38 y 33 (6 puntos en total). Otra posible alternativa hubiese sido hacer los 15 puntos del extremo oeste a cambio de subir a la 90 (ganamos 6 puntos). En cualquier caso, no hemos llevado bien las cuentas. Cierto que con tantas balizas no es fácil tener el seguimiento controlado pero bueno, es lo que hay. De todas formas llego con la sensación de que hemos hecho buena carrera. No demasiado bien de físico, entre los problemas de Aurelio por la falta de entreno debida a las lesiones (aun así una vez más confirmó que está hecho un titán indestructible) y ese rato malo que he tenido yo en la segunda mitad de carrera. Pero a nivel de orientación creo que ha sido de nuestros mejores días, con pocos fallos en un terreno en que era necesario orientar bien mucho rato. Personalmente me he encontrado muy bien en ese sentido. Van pasando todos los equipos por meta... A ver dónde quedan nuestros 322 puntos...Sale el veredicto...
Primeros!... Empatados con Biel y Xavi y dos puntos por encima de David Tarrés y Albert Roca, que se quedan con 320. Cuarta posición para CD Navarra con 293. Bufff... Más apretado que las tuercas de un submarino, pero lo cierto es que la victoria nos deja la mar de contentos porque no era nada fácil. Tocará ir mejorando el físico y consolidar el nivel de orientación que hemos tenido hoy. Seguimos!

Besos y abrazos

miércoles, 13 de marzo de 2019

Rogaine del Vilosell - 2019

Este domingo pasado se celebró la primera prueba del circuito TRS-O en el bonito pueblo del Vilosell, en la comarca de les Garrigues. Estas carreras buscan promocionar el deporte de la orientación en las comarcas de Lleida, zona donde tiene menos tradición que en el resto de Cataluña, y gracias al esfuerzo de los amigos del Ekke y de Kike en particular, es una satisfacción ver cómo lo están consiguiendo. La carrera se celebró sobre un formato de 3 horas, con otra prueba más corta de 1h y media en versión más familiar. Terreno de campos y viñedos en la zona norte, y desniveles más acusados en zona boscosa en la parte sur. Diez minutos para preparar la estrategia sobre este mapa:

- Se pueden apreciar claramente las dos mitades, campos (naranja) y curvas de nivel más separadas en el norte; bosque (verde) y fuertes pendientes en la zona sur.
- Mayor densidad de balizas en la zona norte pero a base de controles de menor puntuación. Los tres 9's están en la zona sur, así como dos de los tres 8's. Por tanto, señales contradictorias que hacen poco evidente la elección en caso de tener que renunciar a una parte del mapa.
- En caso de querer conectar todas las balizas, no se aprecia una opción única y evidente.
- Hay tres líneas de subida hacia la zona alta: 73-34-55; 91-35-43-82 y 42-81-90-72. Por tanto hay que hacer alguna variante, algún ida y vuelta para poder cubrirlo todo.

Finalmente decido salir en dirección sur, recto, por 46-44-53-91, dejando balizas cerca de meta para el final. El apaño viene en este punto, ya que 73 queda muy colgada, así que la 91 la hago de ida y vuelta para ir a buscar 73 rodeando por el norte. Al ser el mapa 1:15000 y estar al principio y con fuerzas, no será tan grave. De aquí los enlaces ya son más evidentes, y el planteamiento me queda así:
- Subida a la zona alta por: 73-34-55-62
- Cubro zona alta y hago un bucle para cubrir la zona central aprovechando los senderos: 62-92-52-72-82-35-43
- Vuelvo a ganar altura y bajo por la zona este: 43-51-90-81-42.
- Ya en terreno más llano, voy barriendo todo el cuadrante nordeste: 42-70-54-33-32-41-61-50-47-80-60
- Vuelta hacia la meta intentando coger las balizas que he dejado cerca de meta: 60-40-71-30-31-45-63.
Kike me ha dicho que no se pueden coger todas, y viendo el mapa es muy probable que tenga razón, pero por lo menos vamos a intentarlo!


La verdad es que ya en carrera las cosas empezaron bastante bien. La 46 sin problemas por caminos, la 44 bordeando campos por el camino más corto y la 53 por el camino más al sur. La 91 me obliga a una ida y vuelta pero encuentro bien la casa-cueva donde está la baliza. A partir de aquí es correr y correr hasta 73, 34 y 55. Bueno, la 55 ya toca caminar por que la pendiente es exigente, algo más que la 62, que permite trotar. Hasta aquí prácticamente no he perdido nada y llevo unos 45 minutos, cosa que me hace ser optimista sobre la posibilidad de completar el mapa, pero 92 y 52 son algo más complicadas. El terreno es bastante irregular y con muchos detalles que no pueden aparecer en el mapa, y además han hecho una tala que hace el avance complicado. Aun así, siguiendo la parte baja de un cortado y un poco por intuición acabo dando con unas marcas que llevan a una cueva donde está la baliza. Un poco más allá y no negaré que con algo de suerte encuentro la 52 en otro rincón. Después de esta pequeña trampa me encuentro con otra, y es que se me ha roto el mapa justo por la 72 y eso hace que me cueste un poco identificar dónde cae exactamente la baliza. Cuidando un poco más el papel, sigo el recorrido previsto con menos problemas por 82-35-43 y 51. Algo más de duda tengo en la 90, que acaba estando algo más allá de lo que la esperaba, pero calculo que al pérdida no supera el minuto. En principio a partir de aquí las cosas tienen que ser más fáciles, pero noto que he apretado bastante y el cansancio es manifiesto. La 81 cae fácil porque un grupo acaba de salir de la baliza y después vuelve a aumentar la densidad de balizas. Combinando caminos y bordes de campos voy haciendo 42, 70 y 54 (esta con algo de duda porque había un claro grande antes de llegar al control). 33,32 y 41 son fáciles y vuelvo a tener algún problema en la 61. Hay otra ruina debajo de un cortado y pierdo tiempo buscándola ahí, hasta que identifico el fallo y corrijo el error (otros 2 minutos, calculo). Se nota el cansancio y cómo afecta a la cabeza. 50 y 47 vuelven a ser fáciles, pero me despisto y me paso el camino de acceso a la 80, con lo que pierdo otro medio minuto largo. Llego a la 60 con 20 minutos de margen y con dudas de si llego a tiempo. Hace un rato que he visto que no completo el mapa y que 45-63 van a ser imposibles, pero ahora tengo dudas incluso de si no he sido demasiado ambicioso. De todas formas la escala 1:15000 juega a mi favor y llego rápido a 40 y 71, a pesar de que voy con el gancho. Aseguro 30 y enfilo la carretera de acceso al pueblo con tiempo de ir a buscar la 31. Llego a ella a falta de 3 minutos para el final, pero sólo queda bajar por las calles del pueblo hasta la plaza mayor. Llego a meta con 1 minuto 20 de margen.



Para completar las dos balizas que me quedaban calculo que necesitaba 10 minutos más. No creo que haya perdido durante la carrera más de 5 minutos en fallos. De hecho creo que en alguna hasta he tenido algo de suerte. La estrategia creo que era la buena, así que para completar el mapa sencillamente hacía falta correr más. Por otro lado me han salido 26,0 km con 1150 m de desnivel  positivo, que no está mal. Total, que me quedo contento con la primera posición, las sensaciones y el disfrute en un terreno atractivo y bonito para la práctica de la orientación.
Una mención especial para todo el equipo de Ekke y en particular para Kike, que se pega una currada increíble para fomentar este deporte en Lleida. Una carrera muy bien diseñada, con estrategias nada evidentes, tanto si el objetivo era cubrir la mayor parte del mapa como si se debía renunciar a buena parte del mismo. Balizas de alta puntuación en la zona más elevada, pero que no compensaban si no se podía mantener un buen ritmo de carrera en los tramos de mayor pendiente (si no que se lo digan a mi amigo Pere... ;-) )

Besos y abrazos

sábado, 2 de febrero de 2019

Rogaine de l'Anoia

Segunda cita rogainera de la temporada, nuevamente con Tommi mientras esperamos la recuperación de Aurelio que lo tenemos convaleciente de una caída con la bici, pero que seguramente en la próxima ya estará con nosotros. Se trata de un terreno de juego conocido, ya que creo que es la 3ª o 4ª vez que vengo a correr en este evento que se encuentra entre los organizados por la Nova Fita. El punto de salida es la Torre de Claramunt, y la zona de mapa se extiende principalmente por el terreno de media montaña situado al oeste de esta población. Es un terreno de correr, aunque no tanto como hace dos semanas en Casserres. Toca madrugar para estar a las 8h15 listos para coger los dorsales y prepararse para el reparto de los mapas. Esto es lo que nos encontramos:
- Como era de prever nos encontramos en la zona este del mapa, aunque no tanto como alguna otra vez en que habíamos salido verdaderamente del extremo. Hay una franja no despreciable situada hacia el este y en descenso.
- Se nota una diferencia notable en la densidad de balizas, bastante más apretadas en la zona este que en la oeste.
- En total hay 37 balizas, un número relativamente bajo para un rogaine de 6h. De hecho ayer miraba y el año pasado hicimos 37 de las 44 que había. Eso no quiere decir que las vayamos a hacer todas (el reparto es diferente), pero sí que vamos a partir de una estrategia de no descartar ninguna, e iremos viendo como evoluciona la cosa.
- Partiendo de la base de unirlas todas, hay alguna línea relativamente evidente como: 91-82-83-75-74-72 (con la duda de si hacer 64 antes o después de 91).
- Si hacemos eso, lo lógico es cubrir la zona central con un bucle que también parece bastante lógico: 72-32-51-54-62-73-61-52-81 (aunque con la incomodidad de la carretera).
- La estrategia se va construyendo sola por la zona sur: 81-92-67-63-71-66-56-44.
- Y nos queda toda una zona cercana a la meta para repartir entre inicio y final: partiendo de la idea de salir recto y dejar bucles adaptables para el final, optamos por hacer de salida: 31-43-37-57-45, y finalmente hacer 64 antes de la 91, con la que empalmamos con la línea que comentaba antes.
- De esta forma para el final quedaría: 44-46-47-65-36-53-41-42-34.
- Por último queda un minibucle formado por 35 y 55, que inicialmente lo pensamos de salida pero que decidimos, creo que acertadamente, dejarlo para el final.
- Con esta idea salimos. A posteriori, creo que hay un error claro en hacer 46 y 47 entre 44 y 65, en lugar de entre 61 y 52.

La carrera empieza y las 2 primeras balizas caen en un periquete y sin problemas, así como la 37. La 57 yo me la paso por encima, pero ahí está Tommi para corregir. Algunas dudas de elección de itinerario hacia la 45, pero encontrarla se encuentra bien. Más problemas nos da la 64, que atacamos desde arriba y resulta ser el primer parcial bastante negativo. También nos pasamos bastante de la media de tiempo en el parcial 64-91, con lo cual perdemos lo que habíamos ganado en los primeros. Completamos la primera hora con 6 balizas en nuestro haber, y con la sensación de que hacerlas todas va a ser difícil porque en la otra parte del mapa están muy separadas.
No obstante llega la línea norte y la cosa mejora. La tirada 91-82 es larga pero la hacemos a buen ritmo y sin fallos graves, y en 82-83 Tommi se pone el mono de trabajo y va sorteando ramas y troncos para dejarnos junto a la baliza en un muy buen parcial de 8 minutos. Las cosas siguen prácticamente perfectas en las siguientes balizas, 75-74-72-32, con lo cual recuperamos las buenas sensaciones. La siguiente zona también se nos da bastante bien, exceptuando la 54, que está algo escondida, y el error que comentaba de 61-52, que obliga a rodear. Vienen ahora tiradas bastante largas que cuestan bastante tiempo, a pesar de que no ofrecen grandes problemas de orientación. Al llegar a 67 la sensación es que nos van a sobrar 3 o 4 balizas, aunque ese feeling se corrige cuando llegamos a la zona de mayor densidad: 63-71-66-56-44-46-47. Volvemos a pensar en la posibilidad de hacer todo, o por lo menos que tengamos que dejar solo el bucle final de 35-55, pero la ruta hasta 65 y sobre todo el cansancio al entrar en la última hora, nos hace renunciar a 53, que no queda muy a mano. Dejando esos 5 puntos seguimos cubriendo balizas, con la tranquilidad de tener la meta controlada (buen punto de la estrategia). Al completar 41-42-34 vemos que tampoco nos va a dar tiempo de hacer las dos y optamos por hacer sólo 35, que queda más cerca de meta. Al final nos sobran 8 minutos. Seguramente nos daba tiempo de hacer 55 en lugar de 35, pero bueno, tal como estaban las fuerzas mejor no apurar.
Finalmente conseguimos la victoria en la carrera y nos quedan las buenas sensaciones de las cuatro horas centrales de la carrera (quitando la primera y la última). Creo que incluso mejor ritmo que el otro día en Casserres, lo cual indica que estamos en el buen camino. Pocos fallos de orientación a pesar de algunos controles con algo de intríngulis, y estrategia buena quitando el tema de 47-46. También buen seguimiento de la carrera y buen bucle final para hacer puntos hasta el último momento y con la meta bajo control.
Próxima parada, el segundo rogaine de Copa Catalana, en Sant Jaume de Frontanyà, esperemos que ya los tres juntos. Como siempre, un placer seguir aprendiendo orientación al lado del maestro Tommi.


Besos y abrazos