sábado, 19 de enero de 2019

Rogaine del Berguedà 2019 (Casserres)

En un año que en principio estará bastante enfocado a la orientación, estrenamos las crónicas de la temporada con la del Rogaine de Casserres, celebrado este domingo pasado (13/01). Como tenemos a Aurelio lesionado, el equipo lo formamos esta vez Tommi y yo. Teniendo en cuenta que el terreno es relativamente llano, se presenta una carrera en la que previsiblemente vamos a tener que correr bastante y en la que la orientación se basará bastante en el ataque desde los caminos. A las 10 de la mañana abrimos los mapas y nos encontramos lo siguiente:
Cosas que vemos a tener en cuenta para la estrategia:
- La salida y meta está en el centro del mapa, con lo cual hay mucha diversidad de estrategias
- La parte suroeste es más llana y fácil por la presencia de terrenos abiertos, aunque en general hay pocos desniveles y el terreno no parece plantear una orientación muy difícil.
- La red de caminos es densa y la mayor parte de las veces las balizas se conectan bien entre ellas, aunque será importante identificar bien las mejores elecciones de itinerario.
- Habrá que tener cuidado con las parcelas cultivadas, que no se pueden atravesar y pueden obligar a rodeos incómodos.
- La distribución de puntos por cuadrantes es la siguiente: suroeste, 78 puntos; sureste, 86 puntos; noreste, 89 puntos; noroeste, 53 puntos (cuadrante más reducido por la presencia de la leyenda)
- La escala del mapa es 1:25000, mayor (menos detalle) de lo normal en rogaines de 6 horas.

Decidimos salir hacia el suroeste, opción que parece garantizar un buen ritmo de balizas en el tramo inicial. En principio soy partidario de salir de forma bastante directa y no perder tiempo al principio con balizas cercanas a la meta que se puedan hacer al final. De todas formas en este caso hay un 7 (72) muy cerca de la salida y que puede valer la pena asegurarlo ahora. Así que decidimos hacer primero la zona suroeste pero haciendo un pequeño bucle al este para pasar por 72 y 45. De ahí la trayectoria que definimos es 35-87-53-46-56-77-68. De ahí la esquina suroeste la planteamos como 80-60-81-64-70, una forma un poco rara pero que nos parece que es la opción que mejor conecta teniendo en cuenta la red de caminos. De aquí recta bastante directa pasando por 70-50-90-66-82-83-41-71, dejando 40 y 61, que nos parecen fuera de ruta y no valen la pena. La zona este la pintamos como 71-62-51-33-91-63-55-43-74-93-73-86, dejando en interrogante 42, 31 y 54, balizas de pocos puntos y que obligan a rodeos. Ya con menos convencimiento y en plan "ya veremos" cerramos el circuito con 86-54-67-47-94-75-85-57-92-76-84-65-44-34 (y aún quedan 32 y 52 por ahí cerca por si da tiempo).
A las 10h20 se da la salida y salimos de una placeta en todas direcciones, con algunos apelotonamientos provocados por el gran número de equipos. Toda esta primera parte discurre sin grandes problemas, más allá de un corto cruce por bosque entre 46 y 56 y unos segundos de fallo al atacar 77. El ritmo de balizas es bueno, con 9 balizas la primera hora, pero disminuye al llegar a la esquina suroeste por la mayor distancia entre los controles. Algún pequeño fallo de un minuto escaso, como en la 82, que buscamos más abajo, pero por lo demás vamos avanzando bien. La evolución de la carrera nos confirma que hay que dejar las balizas que teníamos previsto obviar, como 40, 61, 42 y 31. Al llegar a 74 llevamos casi 4 horas y toca empezar a definir el final de la carrera. Decidimos hacer los 9 puntos de la 93 para seguir hacia la parte norte, aunque acaban siendo algo caros (13:37 para 74-93 y 12:35 para 93-73). Más cara es la 86, donde cometemos el mayor error de la carrera intentando acceder al puente desde el camino al norte, mientras que el acceso bueno es desde el campo del oeste. Parcial de 21 minutos que nos mete la prisa en el cuerpo y nos obliga a recortes importantes para lo que queda. Vamos a subir directo a 94 y de ahí vemos lo que nos da tiempo de hacer. Parcial de 19 minutos que nos mete en la última hora de carrera. No podemos dormirnos, así que vamos a 47 y dejamos los 6 puntos de la 67, cercanos pero arriesgados. De ahí vamos a 76 y 84, que nos salen bien y nos quitan el miedo del cuerpo. Ya con la meta más controlada vamos a 65 y apurando un poco vamos a 44 y por último la 34, ya dentro del pueblo y con algo de confusión en el acceso. Nos acaban sobrando 32 segundos, así que tiempo bien aprovechado y haciendo balizas hasta el final.
La paliza ha sido considerable: 54,85km, la distancia más larga que he hecho en un rogaine de 6 horas. Mucho para estas alturas de temporada y las piernas lo notan. Valorando cada componente:
- Físico: mejorable, pero normal para estas alturas de temporada. Sea como sea, casi 55km son muchos km, así que tampoco está mal.
- Orientación: yendo con Tommi es difícil que sea mala, más cuando el terreno no es muy complicado. El fallo principal de la 86 es más de elección de itinerario que de orientación propiamente dicha. En total debemos haber fallado unos 3-4 minutos más lo de la 86 (estos cálculos le gustan a Tommi). Sobre la 86, el segundo equipo hizo este parcial 8:20 más rápido que nosotros.
- Estrategia: creo que bastante buena, y sobre todo creo que buena adaptación durante la carrera, muy diferente que el desastre de seguimiento de Pardines. Cosas mejorables, creo que deberíamos haber dejado la 93 y haber hecho 74-54-73. Creo que esta opción hubiesen sido 8'+10' en lugar de los 13'+12', y con esos 7' hubiésemos podido hacer 67, ganando 2 puntos respecto de los 9 de la 93. No fallar la 86 también nos hubiese permitido hacer 67.
Finalmente quedamos en primera posición con 241 puntos, con 8 puntos de ventaja sobre el equipo Zona7.cat de David Tarrés y Albert Roca.
Por acabar con el análisis, aquí os dejo la distribución de puntos y balizas por horas:
Hora 1: 49 puntos (9 balizas)
Hora 2: 40 puntos (6 balizas)
Hora 3: 48 puntos (7 balizas)
Hora 4: 39 puntos (7 balizas)
Hora 5: 24 puntos (3 balizas)
Hora 6: 41 puntos (7 balizas)
Realmente, algo falla con la 5ª hora...

El fin de semana que viene, más balizas con el Rogaine de l'Anoia.
Besos y abrazos













sábado, 1 de diciembre de 2018

Rogaine de Pardines 2018

Muy buenas!

Siguiendo con la tónica rogainera de este final de temporada, el sábado pasado participamos con Aurelio en el Rogaine de Pardines, una cita ya clásica en el calendario y que organiza Aligots, el club del que formo parte en Girona. Este año tenía el atractivo añadido de ser un magnífico entrenamiento de cara al Campeonato del Mundo del año que viene, que se celebrará en La Molina y por tanto en terreno muy similar. Dos puntos diferentes e interesantes en la edición de este año: el primero el horario, de las 13h a las 21h, hecho que implica un tramo de unas 3h a 3h30 de noche; el segundo, imprevisto, la presencia de la nieve en las cotas más altas, a partir de unos 1700 metros. Con ganas de hacer un buen papel nos presentamos en Pardines el sábado por la mañana. Tras unos minutos de aproximación hasta el punto de salida, media hora antes de la salida abrimos los mapas. Esto es lo que hay:
- La forma del mapa es la clásica del mapa de Pardines, alargada de oeste a este y con la meta en el lado superior del mapa, cerca de la esquina noroeste. En este caso la salida (triángulo), se encuentra algo más al sur, pero a priori no parece un factor determinante de cara a la estrategia global.
- Venimos con una idea previa bastante condicionada por las ediciones anteriores. En 2016 con Jaume hicimos una táctica antihoraria subiendo primero al sur hasta la cima del Taga, para barrer después hacia el este por la zona alta y volver a meta por la zona media y baja. Fue un fracaso total porque el ascenso brusco inicial y la zona boscosa penalizaron mucho el ritmo global respecto de subir progresivamente por la zona abierta (recorrido horario). En 2017 con Tommi hicimos táctica horaria y nos fue bien. Por tanto, venimos muy predispuestos a ir primero hacia el este.
- A nivel de relieve, el mapa es bastante simple. Zona más alta en el lado sur, zona más baja en extremo norte y subida progresiva de oeste a este (por el fondo del valle).
- A nivel de vegetación también hay dos zonas diferenciadas: toda una zona alta está formada por terreno abierto, exceptuando algunas parcelas de bosque más o menos abierto en la vertiente norte de Serra Cavallera (centro-este, entre balizas 91-63-74-84); la zona media-baja, sobre todo al oeste, formada por terreno mayoritariamente boscoso, salpicada por parcelas abiertas de prado.
- A nivel de red de caminos, toda la zona superior consta únicamente de algunos senderos, que por otra parte son poco importantes dado que se puede pasar por todos lados (además hay bastantes trochas formadas por el paso de ganado). En la zona inferior hay más pistas, aunque no es una red especialmente densa.
- Distribución de puntos: en este caso la forma del mapa hace que la subdivisión en cuadrantes no sea muy adecuada, así que utilizamos las líneas azules de norte para sumar los puntos de cada franja y hacernos igualmente una idea de la distribución. De oeste a este esto es lo que nos da: 57-43-52-51-36-43-37-32-18. Obviamente hay que tener en cuenta que las diferentes franjas tienen mayor o menor trozo de mapa. La franja con más densidad es la situada mas al oeste (57, más puntos siendo además más corta), y después viene seguramente la de 43 (más corta que las de 51 o 52). De todas formas, a parte de la franja oeste lo demás parece bastante homogéneo, exceptuando la franja de 36, que tiene menos densidad porque hay un vacío considerable alrededor del avituallamiento.
- Llama la atención una línea especialmente densa en 65-81-51-48-82-57.
- Hay dos balizas especialmente incómodas, la 63 y la 74, que se conectan muy mal con el resto.
- Teniendo en cuenta los resultados de años anteriores, no se pueden hacer todas las balizas ni mucho menos, por tanto ya de salida dejaremos algunas directamente sin conectar (53 y 44 para empezar, que quedan muy mal conectadas para la idea que tenemos).
- Una particularidad del mapa es que hay un añadido en el núcleo urbano de Pardines, con mayor detalle (1:5000), donde hay 4 balizas de 3 puntos (12 puntos muy concentrados, que seguro que deben hacerse).
A la vista de todo esto unimos las balizas de la siguiente forma:
- Salida por 58-72-32-79-54-78-68-60, renunciando a 35, 44 y 53 (pocos puntos).
- De ahí conectamos con la línea más densa que comentaba antes: 65-81-51-48-82-57-41
- De ahí vamos a buscar 74 y seguimos hacia extremo oeste por: 62-59-71-87-76-46-45
- Subimos a lo alto de la sierra por 52-93 y recorremos toda la parte superior por: 67-86-73-43-84-91-bajada a buscar la 63-49-89-42.
- Bucle por 75-85-50 y subida al Taga: 47-92
- Bajada por la parte oeste por 64-80-88-94-56-83-69-77-70-55-38-40-pueblo (33-36-37-39)
En esta última zona dejamos directamente 66 y 61 y nos queda muy mal conectada la 90, veremos si llegamos con tiempo de poder ir a buscarla.

Hechas todas estas cábalas, en la práctica la cosa fue más o menos así. La salida no se nos dio muy bien, con una 58 que no atinamos bien por entrar demasiado a oeste, aunque sin perder mucho, y una 72 peor, liándonos bastante por terreno con mucha vegetación. Con la ayuda de los caminos y las zonas abiertas la cosa va mejorando y de ahí no tenemos problemas significativos en 32-79-54-78-68-60. Al llegar a la pista sobre la 65 me despisto y perdemos un minuto siguiendo la pista demasiado al sur. Una vez resuelto el entuerto seguimos la línea de balizas próximas entre sí, sumando una serie de parciales muy cortos. La buena dinámica sigue hasta 41, pero el parcial hasta 74 se alarga hasta 12-13 minutos, dejándome con la duda de si esta baliza valía la pena. El siguiente tramo (74-62-59-71-87-76-46-45-52) transcurre nuevamente sin problemas, más allá de algún tramo incómodo entre 71 y 87.
A partir de 52 viene un repecho de narices hasta 93, 250 metros de desnivel por nieve y árboles que resulta muy incómodo y lento. El terreno es bastante irregular, cosa que penaliza bastante el ritmo en subida. El parcial nos cuesta unos 20 minutos y supone una cierta derrota moral. Esperemos que por el otro lado también haya parciales lentos como este... Seguimos el lomo nevado, donde las huellas facilitan el trabajo en muchos puntos. En 73 nos cruzamos con Tommi, que lleva una táctica totalmente opuesta a la nuestra y un poco después de 91 con dos corredores que vienen trotando en terreno que pica hacia arriba y tienen muy buena pinta. Tras fichar 49 nos vamos a buscar la 63. La encontramos bastante bien, pero el tramo de subida en diagonal hasta 89 vuelve a ser lento. Las luces se van apagando y finalmente en 42 nos toca encender el frontal.
Siempre que empieza la noche se me enciende la luz de alarma, porque nos suele penalizar bastante. Efectivamente nos cuesta bastante ubicar la 75, ya que la zona tiene bastantes rocas y no ubicamos la buena. De todas formas, la 85 no es fácil y aun así la hacemos bastante bien, identificando bien la vegetación y una valla claves para ubicar la baliza. Ponemos rumbo sudoeste y a partir de una valla identificamos de una manera algo vaga la zona de la 50, hasta que unas huellas salvadoras en la nieve nos resuelven la papeleta. Momento clave, nuevo subidote hasta la 47. Otros 200 metros de fuerte pendiente y nieve, que además ahora tiene algo de crosta y es aun más incómoda. Parcial de 20 minutos muy negativo, que nos planta arriba con menos de 2h de margen hasta el tiempo límite. La 92 está cerca pero no es fácil. Afortunadamente otro equipo está allí abajo y en un momento dado veo como el frontal de uno de ellos ilumina la baliza. Vamos a por ella y nos ponemos a flanquear hasta 64. Otro parcial muy lento, por fuerte pendiente lateral y nieve, mientras alcanzamos al equipo que nos precede, que son Pablo y Carol. Para rematar el tema nos cuesta ubicar el cortado bajo el que está la baliza. El reloj nos muestra un error imperdonable. Hace rato que deberíamos haber tomado referencias y definir la estrategia final. No lo hemos hecho, y ahora nos encontramos con menos de hora y media y, si bien es cierto que es predominantemente bajada, estamos lejos de la meta y con una zona de muchos puntos a la que deberíamos haber dedicado algo más de tiempo y serenidad. Demasiado tarde... Bajamos a la 88 y nos sale bien, pero la 94 tiene mala pinta y la realidad nos confirma esa impresión. Intentamos encontrar el límite de la valla al sur de la baliza, pero no nos cuadra, y tomamos como referencia el punto donde se juntan valla y camino. De ahí cogemos rumbo noreste pero entre lo difuso de la referencia y que el límite de la vegetación no se ve muy claro, avanzamos bastante y no encontramos al baliza. No tenemos tiempo de empezar a pulular aleatoriamente. La baliza no sale y los nervios me empiezan a aflorar. Queda una hora, así que damos un límite de 5 minutos para encontrarla... Nada, nos vamos. Tomamos rumbo norte y entramos en un tramo de vegetación complicada. Perdemos el rumbo, suben los nervios y cuando salimos a un camino, nada cuadra. Acabamos saliendo a un claro pero no tenemos claro cuál es. Más abajo hay otro claro. Podría ser el de la 56, ya? Entramos en la dirección teóricamente buena y barremos un poco entre los dos, pero no vemos nada. Yo cada vez voy más histérico y al final insisto en que vayamos a parar a algún lado en que estemos seguros de donde estamos. Seguimos dirección este, que tiene línea de parada en una pista, que al final encontramos. Pasando también de 56 nos vamos abajo. Por lo menos hagamos 77 y 70. La primera es muy fácil pero la segunda vuelve a complicarse en un corto tramo campo a través. Por suerte empieza a haber más equipos y eso facilita las cosas. Entre rumbo y caminos nos vamos hacia 38, a la que llegamos con unos 15 minutos de margen. La meta está controlada y mirando el reverso del mapa vemos que esos últimos 3's del pueblo van a ser asequibles. Llegamos a la meta con 4-5 minutos de margen y yo personalmente con un cabreo de narices por haber regalado la última hora, en la que hemos dejado 14 puntos pasando por al lado.

Los resultados confirman las sensaciones. Los primeros han hecho 314 puntos (La Sportiva, los italianos que nos hemos cruzado a buen ritmo por la parte alta), muy lejos de nuestros 288. Tommi y Marc han hecho también 288 puntos pero en menos tiempo, así que quedan por delante nuestro. En un principio estamos terceros, pero después resulta que un equipo de estonios ha tenido un problema con el sportident y no le han quedado registradas las dos últimas balizas (6 puntos), así que nos adelantan también y nos quedamos fuera del podio. Por segunda vez en siete días vemos que hay cosas que hacemos mal y que hemos de mejorar si queremos hacer un buen papel el año que viene en el mundial.
Una vez digerida la carrera, cosas que hemos hecho mal y de las que toca tomar nota:
- Estrategia global: hemos venido predispuestos a ir hacia el este, en sentido horario. Error. No se puede decidir el sentido antes de ver el mapa y como están distribuidas las puntuaciones.
- Hemos ido mirando los parciales pero sin tener una visión global de cómo íbamos respecto de la estrategia prevista.
- Eso nos ha llevado a una última hora sin tener la meta controlada y por tanto sin poder dedicar el tiempo que toca para buscar balizas que eran complicadas, y más de noche.
- La estrategia era la pertinente para priorizar esa zona de alta densidad de puntos del oeste (el triángulo 83-69-77 son probablemente los puntos más rentables (en tiempo) de todo el mapa.
- Siguiendo con cosas concretas, subir al Taga (47 y 92) a esas alturas de la carrera fue un error. SI de 50 vamos a 80-88, seguramente llegamos a 88 25 o 30 minutos antes. Eso implica tiempo para buscar la 94 con garantías y poder cubrir bien la zona baja. Si en lugar de hacer 47-92-64-88-77-70-38, hacemos 80-88-94-56-83-69-77-70-55-38, son 66 puntos en lugar de 44.
- Hacer 74 y 63 (sobre todo esta última) fue un error. En lugar de 63, mucho mejor hacer 66 entre 50 y 80.
- Físicamente se nota que no estamos en nuestro mejor momento de la temporada y que nuestra carta buena no tiene la fuerza de otros momentos. De todas formas es lo que hay, la planificación de la temporada es la que es.

Aquí está la táctica de los ganadores:
Así fue la cosa. La temporada toca a su fin. Este fin de semana toca campeonato de Cataluña de Sprint de orientación y después descanso para empezar con ganas la próxima temporada. Para acabar, felicitar a tod@s l@s amig@s de Aligots que año tras año se curran la organización de esta carrera, con el buen resultado que indica la participación, con gente viniendo desde muy lejos para disfrutar de estos parajes.

Besos y abrazos

P.D: el fin de semana acabó con algo de bailoteo y una charla el domingo para explicar el proyecto de la selección impulsado desde la Federació Catalana de Curses d'Orientació, en la que un servidor estuvo hablando de todas esas cosas que uno debería tener en cuenta a la hora de preparar la estrategia de un rogaine y que el sábado nos pasamos por el forro

lunes, 19 de noviembre de 2018

Cronicas y rogaines desde Letonia



Tras el periplo exótico-deportivo del mes de agosto con motivo del Campeonato de Europa de Rogaine, en el que pasamos unos días por Ucrania, Moldavia y ese extraño rincón que es Transnistria, nos quedamos con ganas de hacer otra escapada para conocer nuevos terrenos de juego. Así que empezamos la casa por el tejado, buscamos a dónde había vuelos baratos desde Girona y una vez seleccionados una serie de destinos candidatos, miramos si había rogaines alrededor y fechas que nos fuesen bien. La combinación escogida resultó ser este viaje a Riga con la excusa de correr el Brivibas Rogaine (que resulta querer decir Rogaine de la Libertad, aunque evidentemente de eso me he enterado por aquí…).
Para l@s que andéis un poco despistad@s, Letonia es la que queda en medio de las tres repúblicas bálticas, el contenido del bocadillo formado por Estonia (arriba) y Lituania (abajo). Un país mayormente llano y con la mitad de sus 2 millones de habitantes acumulados alrededor de la capital, Riga. Eso hace que el resto del territorio, que tampoco es muy grande (pongamos 400km de ancho por 200km de alto) esté formado por una mezcla de campos, prados para vacas y bastante bosque intacto. Dio la casualidad de que este fin de semana, hoy domingo exactamente, se cumplen justo 100 años de la independencia de Letonia, a finales de la Primera Guerra Mundial. Obviamente de la primera, aunque ellos hablan de ella como única, como cerrando los ojos al paso del país por la Unión Soviética. De ahí el nombre del rogaine y de ahí que todo el fin de semana haya habido en la ciudad un pitote que no veas, con espectáculos de luces en los edificios emblemáticos, desfile militar, coros por las calles, banderas por doquier y un espectáculo de fuegos artificiales que me estoy perdiendo ahora mismo por haber venido al aeropuerto (para encontrarme con un retraso de 3 horas en mi vuelo de Ryanair… looser…).

Así que aquí nos plantamos con Aurelio, y aprovechamos un par de días extras para conocer un poco la ciudad. Un destino interesante y manejable para venir 3 o 4 días, ciudad bonita, arreglada, arquitectura elegante, jardines agradables… Aún mejor en primavera o verano, con menos fresco y días más largos. Por si alguien se anima y quiere alojamiento barato, hemos estado en el hostal Cinnamon Sally, rollo mochilero pero tranquilo, limpio y agradable. Eso sí, mejor subir por el ascensor. Ayer al bajar las escaleras nos encontramos dos “cadáveres” durmiendo (¿) en sendas repisas y al volver había un charco de sangre en el suelo, tal vez fruto de la gravedad… No era demasiada, creo que todavía podemos dejar las comillas.
Pido perdón por los detalles macabros y me planto en el sábado por la mañana, cuando Valters, un letón muy simpático que también corría el rogaine, nos pasó a buscar por el hostal y pusimos rumbo a Kandava, un pueblecito situado a unos 80 kilómetros hacia el oeste donde estaba situado el centro de competición. El rogaine era en formato de 6h, de las 12 del mediodía a las 6 de la tarde, lo cual en estas latitudes implica que la carrera tenía una aproximadamente una hora y media de noche. Día gris y tres tristes grados, pero con ganas de ver qué nos encontramos en este terreno presumiblemente diferente. Con más tiempo que de costumbre (1 hora) nos dan el mapa y preparamos la estrategia:

 

Cosas que tenemos en cuenta:
-          OJO! Las curvas de nivel son cada 2 metros, en lugar de los 10 o como poco 5 a los que estamos acostumbrados. Eso significa que nos va a costar apreciar los desniveles del mapa en la realidad (ya te digo…)
-          Subdividimos en cuadrantes de áreas similares, como siempre y nos queda la siguiente distribución: Noreste, 62 puntos; Sureste, 55 puntos; Suroeste, 52 puntos; Noroeste, 59 puntos. Bastante repartido, pero parece que es más difícil la parte este que la oeste (menos caminos) así que vamos a empezar hacia el este.
-          Hay muchas balizas de poca puntuación (2’s y 3’s) cerca de la salida. Vamos a optar por salir “recto” sin perder tiempo al principio y dejando para el final muchos de esos controles, que permiten flexibilizar la estrategia y suponen poca pérdida en caso de tener que renunciar a ellos.
-          Hay muchas zonas prohibidas (rayas rosas) y sólo dos puntos por los que se puede cruzar el río central.
-          Hay dos puntos de agua, pero teniendo en cuenta la temperatura puede que con uno (el de la baliza 56) tengamos suficiente.
-          Como siempre, la idea será unir todas las balizas dejando bucles que nos permitan adaptar la estrategia renunciando a balizas a medida que sea necesario

Teniendo en cuenta esto la verdad es que la estrategia sale bastante fácil:
-          Salida por 24-23-30-41-52
-          Zona norte por 52-40-50-61-70-60-80
-          Bajada hacia el sur por 80-51-62-71-72-53-54-74
-          Zona sur por 74-81-64-73-63-69-42-82-65-56
-          Subida hacia el norte por 56-68-55-46-34-45-67-33-44-83-58-75
-          Y final por 75-57-66-43-31-21-20-32-22

Algo despistados nos coge la cola para entrar en el recinto de salida y con ello al arrancar tenemos algo lejos a los primeros equipos, que han salido con la misma intención que nosotros. Primer error de la jornada. Siguiendo a la marabunta caen los primeros controles. Hay muchos participantes y la gente no va de campo y playa. Aprovechamos el tramo de carretera camino de la 30 para pasar a bastante gente, aunque se ven a lo lejos dos equipos que van a buen ritmo y ya están en la baliza. Tras coger la 41 por la carretera del norte (rodeo tal vez innecesario), empiezan los primeros problemas serios camino de la 52. Entre seguir a otro equipo y no identificar bien el relieve, no atinamos bien la baliza y perdemos el primer par de minutos. La 40 es fácil pero vuelven los problemas camino de la 50, por terreno de bastantes ramas donde avanzamos lento y torpes, sin llevar tampoco una buena orientación. Esto nos sume, a mí por lo menos, en una mala dinámica que acompañará durante toda esta zona noreste. Tengo la sensación de que no identifico nada bien y que si no fuese por los demás equipos que van siguiendo el mismo camino, no encontraríamos las balizas ni a palo. Además me parece que no avanzamos rápido. El terreno se nos hace difícil, tengo la sensación de que más que a la gente que nos vamos encontrando. El tramo 61-70 y el 60-80 me parecieron especialmente malos.
Al poner rumbo sur el tema es un poco más fácil, apoyándonos en el terreno abierto (naranja) y un canal que accede a la 51. En plan conservador hacemos 62 todo por camino y al llegar vemos que un equipo que ha salido al mismo tiempo de la 51 y ha hecho campo a través ya ha pasado (derrota moral). Estoy bastante desmoralizado. Vale que es un terreno al que no estamos acostumbrados, y todo lo que tú quieras, pero si queremos competir con quien sea tenemos que saber adaptarnos a lo que nos echen y está claro que ahora mismo…
En fin, la 71 parece que endereza un poco las cosas y también la 72, muy fácil apoyándose en un lago. Con estos puntos relativamente sencillos y supongo que también a medida que nos vamos acostumbrando al mapa, las cosas mejoran y la 53 nos sale bien a base de identificar correctamente la zona semiabierta (naranja con blanco). Habiéndole pillado el truco a estos espacios semiabiertos también nos sale bien la 54, y de ahí la 74 se hace básicamente por camino hasta un corto ataque en dirección suroeste. Por rumbo y apoyándonos en el espacio abierto (naranja) hacemos la 81 y siguiendo el canal hacia el suroeste para después seguir camino hacia noroeste fichamos la 64. Las cosas han mejorado claramente y buscamos aprovechar al máximo el tiempo que nos queda con luz. Rumbo norte por abierto y camino para atacar la 73 desde el sur, también sin problemas. Para la 63, ponemos rumbo noroeste siguiendo algo de huella que a estas alturas ya se ha formado. Avanzamos rápido y por poco nos la pasamos. Seguimos al noroeste hasta salir a la carretera y vamos todo por camino hasta la 69, para volver después al sur hasta la 42. Sigue la tónica sencilla y apacible por 82-65 y 56. De camino a la 68 decidimos empezar a soltar lastre porque aún tenemos la esperanza (errónea) de llegar al extremo norte, así que renunciamos a 46 y 34. La 55 sale fácil por camino y la 45 también entre caminos y bordes de vegetación. Las últimas luces del día nos permiten llegar a la 67, a los pies de un árbol característico. Ahora sí sacamos los frontales y nos vamos rumbo a la 44 dejando (erróneamente) la 33. Avanzamos apoyándonos en una valla que resulta ser bastante incómoda y nos hace perder unos minutos preciosos. Al llegar a la 44 está claro que debemos renunciar también a la zona norte. Vamos a buscar la 83, la 58 y nos volvemos para barrer la zona cercana a la meta.
La 83 no tiene más historia que correr por la carretera rumbo noroeste. Noto que al menos me siento físicamente bastante bien y puedo mantener un buen ritmo a pesar de la kilometrada que llevamos. Deshacemos camino y nos vamos a por la 58, que se antoja como la última baliza difícil que nos vamos a encontrar. La resolvemos bastante bien entre el bosque, a pesar de ser ya noche cerrada. Una vez salvado el último escollo complicado, volvemos a correr a zancada limpia por la carretera para ir cubriendo los puntillos de 21-31-20-32 y 22, sin más dificultad que sacar las fuerzas para mantener un buen ritmo que nos asegure que llegamos a tiempo. Finalmente cubrimos la 22 y subimos los últimos metros hacia la meta. Al cruzar el parking coincidimos con otro equipo y con el aliciente aprieto un poco para entrar por delante suyo, más por orgullo que por otra cosa. En el último momento los tipos atajan por un recodo y acaban fichando antes que nosotros a la llegada. Joder… Mira que si nos ganan por esto… (en caso de empate a puntos gana el que llega antes).

Sensaciones contradictorias mientras vamos a descargar el Sportident para saber el resultado. Yo tengo la sensación de que las 2h30 primeras hemos ido demasiado lentos e inseguros y que eso nos va a penalizar. Cierto que, en lo positivo, la segunda mitad de carrera ha sido bastante buena, tanto a nivel de orientación como en lo físico. Nos ha salido la friolera de 52,2km, la mayor distancia que hemos hecho nunca en un rogaine de 6h. Cierto es que el terreno era llano, pero también que había trozos de avance bastante incómodo por la vegetación. Sale el veredicto… Tercera posición con 200 puntos. Primer golpe: los segundos tienen 201 (y son precisamente con los que hemos esprintado, si llegamos a empatar aún hubiese dado más rabia…). Segundo golpe: los primeros han hecho 222 puntos, y por si fuera poco les han sobrado 22 minutos (lo cual quiere decir que se han equivocado renunciando a las dos balizas que han dejado a media carrera). Un repaso en toda regla. No sé cual de los dos golpes hace más pupa…

Es verdad que el equipo ganador está formado por dos corredores del equipo nacional de orientación (orientación específica quiero decir), que hacen larga distancia (en orientación específica significa 1h30 aprox.) y por tanto llegan con solvencia a las 6 horas de un rogaine corto, que se conocen bien este tipo de terreno… Todo lo que quieras, pero al final todos tenemos dos piernas, dos brazos y un cerebro y si quieres competir por todo, no te pueden sacar 4 o 5 balizas y significa que hay cosas muy mejorables. En este sentido, para empezar cometemos un fallo al ir directos de 67 a 44 en lugar de ir por 33, opción que además de darnos 3 puntos más y la segunda posición, viendo los parciales hubiese sido más rápida al coger más trozo de camino. Segunda cuestión, la orientación en la primera parte ha sido bastante insegura, por no decir directamente mala. Rumbos poco sólidos, mala elección de puntos de referencia, mala identificación de las zonas semiabiertas (claves en esta zona)… En este sentido tenemos algo de excusa por lo novedoso del terreno, pero bueno… Y tercera cuestión, así como es cierto que cuando se trata de tirar puramente de físico tenemos un ritmo bastante competitivo, cuando tenemos que movernos por terreno de vegetación incómoda nuestra velocidad se resiente mucho y es insuficiente para luchar con gente que se mueve bien. Así que nada, también está bien tener curas de humildad y darse cuenta de los puntos que se han de mejorar! La semana que viene más balizas en el Rogaine de Pardines.

Besos y abrazos

domingo, 11 de noviembre de 2018

Rogaine de les 3 Valls

Muy buenas!

Debía varias crónicas, lo sé, pero ha sido un mes y medio de locos y el día ha seguido teniendo sólo 24 horas, así que pido disculpas por las aventuras no explicadas. Por un lado el Trail Bisaura, una carrera de 82 kilómetros y 5100 metros de desnivel positivo por la zona norte de la comarca de Osona, entre Vic y Ripoll. Un recorrido ejemplar, descubriendo rincones de lo más pintorescos. En cuanto a mi rendimiento, medalla de chocolate en un día en que las fuerzas ya notaron el declive de la temporada. Aún así contento por pelear la carrera. Felicidades a Javi por el carrerón que se marcó y por esa gran victoria que espero que deje un buen sabor de la temporada.
Por otro lado el Medrano Trail Race, carrera de 37 kilómetros en un bonito rincón de la Rioja, en la que pude disfrutar gracias a la invitación de Pedro y Rubén. Prueba difícil, falta de ritmo en las piernas y un resfriado de narices (nunca mejor dicho). Resultado final, décimo puesto y la confirmación de que estamos ya con la reserva, física y mental. No obstante, un placer disfrutar de la compañía de Aurelio, Anna, Álex, Rubén, Pedro, Jesús... El fin de semana valió la pena!

De todas formas, voy a sacarle el polvo al blog con la crónica del Rogaine de les 3 Valls, celebrado el 27 de octubre en Sant Feliu de Pallerols. Lluvia constante, Winter is Coming, nueve horas empapados y congelados... En fin, suerte que somos gente austera... ¿Hay alguien nuevo? Recordatorio de las normas del juego: mapa con un cierto número de balizas (62 en este caso) y un cierto tiempo (aquí, 9 horas) para hacer el máximo número de puntos posible. Cada baliza tiene la puntuación que indica la cifra de las decenas (83, 8 puntos; 34, 3 puntos; etc.). Antes de empezar, 30 minutos para preparar la estrategia que nos parezca óptima. Combinación de estrategia, orientación y físico. Como siempre, Aurelio fue mi compañero de batallas. Protegidos de la lluvia dentro de una sala, este es el terreno de juego que nos encontramos:

Cosas que nos encontramos:
- Mapa montañoso formado por tres valles (como indica el nombre de la carrera) y un cuarto valle que actúa como eje en el borde suroeste del mapa.
- No hay zonas llanas o que parezcan más rápidas, mas allá del fondo de los valles donde hay bastantes parcelas de campos.
- Pocas líneas claras de conexión fácil de balizas. Como mucho la 91-50-61-62-100-81 en la zona noreste (aunque poco aprovechable porque deja bastantes puntos a los lados: 90 al este, 98 y 77 al oeste); o 85-55-45-95-44-75-93-64, en la sierra central (pero con problemas similares por las balizas situadas a un lado y otro, y por presentar la carena desniveles importantes que previsiblemente ralentizarán el ritmo).
- Pocos avituallamientos líquidos, sólo dos, que por tanto deberán tenerse en cuenta a la hora de preparar la estrategia.
- Vegetación bastante homogénea por todo el mapa, y en general impenetrable (verde oscuro), cosa que obligará a basarse sobre todo en la circulación por pistas y senderos.
- Subdividimos el mapa en cuadrantes para hacernos una idea de cuántos puntos hay en cada zona. Dividiendo en cuatro cuadrantes esto es lo que hay: suroeste, 34 puntos (cuadrante muy recortado por la leyenda); sureste, 90 puntos; noreste, 180 puntos; noroeste, 85 puntos.
- Esa distribución es un poco engañosa porque los cuadrantes noroeste y suroeste están muy recortados por la leyenda y los logos, pero aun así queda claro que en el cuadrante noreste hay mayor densidad de puntos y por tanto habrá que asegurar que destinamos tiempo a esa zona. Es cierto que el cuadrante es montañoso y puede ser lento, pero no me parece que mucho más que los demás.
- De todas formas en global parece una estrategia complicada, con muchas balizas incómodas, mucho desnivel y pocas conexiones evidentes.

Con las ideas poco claras acabamos decidiendo salir hacia el sur (recordemos que al salida es el triángulo) con la esperanza de poder recoger algunos puntos fáciles (46-31-86-67), para después subir por 76-57-85-55-45-95-54-44-75-93 y de ahí meternos en el cuadrante nordeste por el avituallamiento, 83-65-47-66-88-91-60- 90 o 50- ... Con bastantes dudas se acaba el tiempo y no hemos acabado todavía la estrategia. Bueno, aunque no sea lo óptimo ya veremos sobre la marcha.
La salida nos pilla sin la cabeza ni la concentración necesaria, así que salimos camino de la 46 algo desorientados. Acabamos encontrándola más por seguir a los demás que por méritos nuestros. La 31 confirma nuestra falta de concentración y perdemos 6-8 minutos por culpa de buscar la baliza más lejos (al este) de la cuenta. Saliendo al norte por el Carrilet llegamos rápido a las proximidades de la 86, pero el acceso no es claro y acabamos atacando desde el norte (error, había un acceso por el sur) y buscando al baliza en un tramo de río bajo unos cortados. La baliza acaba apareciendo en una cueva tras una puertecilla. En vistas del tiempo que hemos perdido decidimos empezar a soltar lastre y renunciar a las balizas del extremo sur (67-76-57). No son pocos puntos pero está claro que va a ser una carrera en la que se tendrán que dejar bastantes balizas. En lugar de eso subimos hacia la 85 y de ahí empezamos el periplo hacia el norte. Las cosas se enderezan y exceptuando algo de confusión en la 45 (mala toma de referencias en la valla al norte de la baliza) no cometemos grandes errores de orientación. No lo he dicho, pero lleva toda la carrera lloviendo y a pesar del impermeable vamos empapados y con bastante frío. El terreno es técnico, con rocas delicadas, patinaje sobre barro y zarzas por doquier. Un panorama delicado que pone a prueba el humor del más optimista. Suerte que yo voy con el número uno en ese sentido. Modificando un poco lo previsto cubrimos la zona de la siguiente manera: 85-55-45-95-54-53-51-73-93-44-75. Un ejemplo claro de las dificultades lo encontramos en la baliza 44, a la que accedemos bajando desde la 93, al norte. Toca rodear un cortado y no hay manera de encontrar paso. Acabamos bajando por una canaleta embarrada al oeste de la baliza, llena de zarzas que acaban haciendo un boquete en mi impermeable. Joder, vaya terreno...
Pasamos por la 83 y vamos al avituallamiento, a ver si nos sube la moral minada por la lluvia y el frío. Las siguientes balizas las vamos cubriendo mayoritariamente por caminos: 65-47-66-88-91. Problemas en este tramo, algo de vegetación en la 47 y confusión a la llegada de la 91 (la buscamos demasiado pronto, al sur). La siguiente zona es complicada porque hay bastantes puntos mal conectados y que obligan a mucho desnivel. Al final optamos por la siguiente opción: 91-60-90-50-98-77-61-62-100-81. Los parciales nos salen lentos pero son muchos puntos, así que es lo que toca. Seguimos empapados y congelados. Es todo un ejercicio de abstracción ante las inclemencias del ambiente. "Qué bonito es el deporte!" ironiza Aurelio... "Mmmmm, que frescor tan rico en los pies!" bromea al cruzar una charca... Cosas que hacen más fáciles las carreras...

Sin mayores problemas de orientación llegamos a la 81 en el extremo norte. Nueva evaluación de la situación para trazar el recorrido hasta el avituallamiento. Optamos por 63-92-80-97-ida y vuelta a 71 desde arriba -69-59-78 y avituallamiento, recorrido que cubrimos sin mayores problemas. Sorprendentemente me sobra agua y quedan sólo un poco más de dos horas, así que pasamos de largo. Vamos a cubrir una zona con balizas bastante juntas. Escogemos la secuencia 40-70-72-64-82-41, que nos sale con una serie de parciales bastante buenos. Queda 1h20 y vamos a hacer una última subida al norte para intentar recoger alguna baliza más de alta puntuación. Eso nos cuesta un parcial de 22 minutos hasta la 87, que nos deja con una hora de margen. Toca pensar en la vuelta hasta meta, que definimos como 68-74-84-48-32. Son 6 parciales (contando el 32-meta) para los que nos debería dar tiempo teniendo en cuenta que hay bastante bajada. Las cosas transcurren sin grandes contratiempos, más allá de algo de confusión para encontrar el punto de cruce de la carretera. Llegamos a meta con 8 minutos de margen, con la sensación de haber hecho una buena carrera después de una primera hora con muchos fallos.
Las buenas sensaciones globales se confirman al salir los resultados. 319 puntos y una buena victoria en un terreno y estrategia complicados. Un día de balizas en condiciones adversas pero que con un compañero como Aurelio siempre pasa más fácilmente. Con motivo de la entrega de premios aprovechamos para presentar un nuevo proyecto impulsado desde la FCOC (Federació Catalana de Curses d'Orientació), con la creación de una selección catalana de cara al Campeonato del Mundo, que se celebrará en La Molina en julio de 2019. Un servidor será el encargado de gestionar las actividades de preparación. Esperemos estar a la altura, que nos sirva a todos para aprender y que el campeonato salga lo mejor posible.

Besos y abrazos